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revista Estampas
Caracas, sábado 12 de mayo de 2007   

Cocina itinerante

Este proyecto, ideado y llevado a toda Venezuela por Karim Dannery
y Gustavo Denis, persigue redescubrir y resaltar los sabores de nuestra gastronomía, aliándose con los fogones de chefs de la escena local en lugares emblemáticos o casi olvidados.
 Vanessa Rolfini / Fotos: Francisco Gómez



La sazón pariana

Cocina itinerante es un proyecto que lleva dos años enamorando a los comensales de las propuestas de los chefs locales, y llevándolos a redescubrir espacios casi olvidados o apartados. En esta oportunidad la cita fue en Paria.  Los almuerzos fueron preparados por Tamara Rodríguez y Cristiane Thonon, exponentes de la gastronomía local. Cangrejo servido en cestas de plátanos, pepitonas y chaguacures en vinagreta, bake and shark —una especie de pan frito—, que se rellena con pollo, pescado, piña, lechugas, aderezado con chutney de lechosa verde, vinagreta de tamarindo y de mango verde; morcilla y chorizo de Rio Caribe, ensalada de fruta pan y lechosa bañada con parchita. Los postres redondearon los menús: helado de jengibre y limón con chocolate amargo fundido de Paria, paté coco, paté banam y un delicioso arroz con coco. El paso de españoles, corsos y trinitarios han dejado una huella en la gastronomía pariana, por eso siembran chalotes como si fuera lo más natural del mundo y este ingrediente está presente en varias recetas. Parece casi imposible pensar que un ser humano pueda comer tantas delicias sin descanso, en el marco de sólo dos días. Pero la gente de la Cocina itinerante consiguió que fluyera de forma casi natural, logrando que los comensales esperaran más y más en cada comida.




La chef Tamara Rodríguez deleitó
a los comensales con platos
de la gastronomía pariana

En Playa de Uva

Cenar a la orilla del mar es un deseo cuyo trasfondo es vivir un momento mágico. En una de las noches en Playa de Uva, la grama y la arena competían en la orilla para alcanzar el agua, rodeados de decenas de cocoteros. El escenario estaba listo: mesas largas puestas impecablemente,  adornadas con flores silvestres y hojas multicolores de Croto, la brisa suave, la luz tenue y el sonido de las olas. El ambiente ya había seducido a los comensales.

Llegó el momento de la cena, pero entre varios platillos, la propuesta de la caña de azúcar crujiente con camarón, cerdo y pollo lleva a la infancia, porque ya consumida la carne, se puede chupar el trocito de caña que ha absorbido todo el sabor. Luego un casi crudo de róbalo. La locura viene en la salsa, de ají dulce, ron y malojillo, cuyo centro es un toque de papelón mezclado con picante, invitaba a escudarse en las sombras para sorber el plato, aunque este acto sea ajeno a toda regla de urbanidad.

Luego un jugoso filete de dorado, delicadamente acomodado sobre un puré de ocumo chino, bañado en palmitos, cilantro y espuma de leche de coco. Cada plato acompañado con ríos de buen vino, Castillo de Molina para ser exactos. Tanta delicia encontró su cierre perfecto en un merengón de chocolate y guanábana. La península de Paria no inspira menos que una cena tan intensa y explosiva para el paladar. Cocina itinerante logró interpretar a la península a la perfección y se lo supo transmitir al chef Néstor Chacín del Restaurant Aprile. Paria es un lugar donde el tiempo corre con desenfado, su aire huele siempre como si estuviera cociéndose sobre algún fogón una delicia, a base de agua de mar, pescado, tierra mojada, especias, flores y cocoteros.





La propuesta culinaria
de Néstor Chacín sedujo
a todos en Playa de Uva

Cita gastronómica

“Nuestro proyecto rescata lo más resaltante de las tradiciones caribeñas trasladando a espacios casi olvidados de Caracas, pero de inmenso valor y belleza arquitectónica, lo mejor de su gastronomía, su música y todo aquello que comporte su cultura”, afirma Karim Dannery, uno de los motores de este proyecto, quien junto a Gonzalo Denis vienen ideando y mezclando espacios especiales con propuestas de chefs reconocidos.

Sus organizadores afirman que es “una manera novedosa de impulsar proyectos de turismo, gastronomía, hotelería, bebidas y entretenimiento, además de retomar los sabores propios de cada región”.


Las cenas se llevan a cabo una vez por mes, en una locación diferente, con
un chef invitado, quien elabora una propuesta novedosa donde plasme su propuesta gastronómica enmarcada el concepto propuesto por los organizadores.

Cenas por doquier

El primer ciclo de Cocina itinerante se dedicó al Caribe y la primera cena se produjo en la urbanización La Florida, con un menú a cargo de la chef y artista plástico Valerie Brathwhite. Luego le siguieron la chef Vanessa Gaviria en el Museo del Transporte, Tamara Rodríguez en la Casona Anauco Arriba, Alonso Núñez en el Centro de Arte Daniel Suárez,  Laurent Cantineaux  en la Hacienda la Vega, Sumito Estévez en la sede la Escuela de Enfermería, María Fernanda Di Giacobbe en el Jardín Botánico y Helena Ibarra en la Casa Santaella. Cada propuesta ha sido diferente y ha presentado la visión de cada chef sobre de la gastronomía caribeña y sus influencias.

 El segundo ciclo, iniciado este año, se centra en la inmigración como ingrediente de la mesa venezolana, fue inaugurado por Ana Belén Myerston en la Concha Acústica de Bello Monte, luego siguió Víctor Moreno en el Jockey Club de la Rinconada. Karim Dannery afirma que es “una manera de dar a conocer no sólo los sabores propios de cada región, sino también la sazón de sus nuevos creadores, a quienes Cocina Itinerante retará a participar con menús pensados para ser servidos en los más maravillosos espacios de nuestro país”. También se han realizado cenas en el interior del país. La Casa Estrella en  Valencia de manos del chef Rubén Giffuni, luego en Pampatar en la Isla de Margarita, en los espacios de la Casa Boulton con Luis Nakamura, y le tocó el turno a Maracaibo en el espléndido escenario del Teatro Baralt, donde el menú lo realizó el chef Erasmo Montenegro. Hasta que le llegó el turno a Paria en el marco de su primer Festival Gastronómico.

“Cocina itinerante se dirige a un público amplio, vinculado por su placer por la gastronomía nacional y por la curiosidad que lo lleva a recorrer nuestras principales ciudades para descubrir las más hermosas locaciones que esconde la extensa y variada geografía nacional”, expone Karim.

Cada capítulo,
una cena

Este año el proyecto central es la publicación
de un libro con las cenas realizadas desde el 2005.  Tentativamente se llamará La cocina itinerante y sus recetas, con fotos de Francisco Gómez Gasperi, Jenny Woodman y María Teresa Boulton.
Cada capítulo reseñará una cena, cada locación con fotos y una breve reseña del chef invitado y un resumen de su trayectoria, más tres recetas de las servidas en sus respectivos eventos. Actualmente, la publicación se encuentra en proceso de preproducción, gestionando los fondos necesarios para su impresión.

Por otra parte,  cada evento ha sido registrado tanto en fotos como en video, por lo que están produciendo “un proyecto audiovisual, que visualizamos como el "making off" de cada evento; es decir, todo el proceso desde la elección del chef y la locación, hasta la puesta en escena, compras y realización de los menú, para lograr un programa de media hora por cada cita con la Cocina Itinerante” asegura Karim.

 

Señas

Telf.: 0414-254.5728.
cocinaitinerante@yahoo.com

 

 

 
 
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