ir a eluniversal.com  
  Un producto del grupo   

- Al rescate
del papelón

- Vainilla: la flor negra de los aztecas

- Piña
con especias
- Famosos
en su fogón

- Tres
de colección

- Datos y recomendaciones a degustar
revista Estampas
Caracas, sábado 10 de junio de 2006  

 

Famosos en su fogón

Un fotógrafo, un periodista, un humorista y una actriz muestran —con orgullo— sus cocinas y utensilios favoritos, amén de echar el cuento de lo que allí preparan. Aquí olores, sabores y anécdotas tras la estufa. Lorena Meléndez / Fotos: Natalia Brand

 


De blanco inmaculado
Fran Beaufrand. Fotógrafo
Del gusto que siente Fran Beaufrand por lo minimalista no se ha escapado su pulcra, blanca, aséptica e inmaculada cocina, en la que los utensilios siempre están dentro de los gabinetes. El único elemento de un color distinto es la negra estufa y tal contraste se ajusta a la perfección. Sobre una de las hornillas, una tetera metálica en forma de cono con la firma del italiano Aldo Rossi. La pieza es una de las más utilizadas por Beaufrand quien frecuentemente toma distintos tipos de té e infusiones en sustitución del café. Esta mezcla estético-utilitaria seduce al artista y le ha llevado a adquirir objetos de diseño como un cucharón de sopa de Michael Graves o azucareras de factura italiana. Todos los objetos son blancos o de acero inoxidable, para no romper, en ningún momento, con la armonía del sitio: “Son los juguetes favoritos de mi cocina” afirma el fotógrafo.

A él le encanta cocinar. De sus preparaciones destaca una sopa de camarones y leche de coco que es, como él mismo dice, uno de sus best seller. Las pastas y ensaladas son otras de sus especialidades. Especias exóticas de la India y Tailandia son frecuentemente usadas en sus platos —especialmente el curry— en los que siempre imperará el gusto por lo saludable.

Los fines de semana cocina para sus amigos. Recuerda con especial agrado una cena en la que estuvo acompañado de distintas personalidades del mundo musical: “Todo lo hicimos cantado. Ibamos haciendo nuestras recetas pero cantando y, claro, aquellos que tienen buena voz y que vienen de la ópera lograron un protagonismo mientras hacían las recetas, otros nos lucimos con el talento que teníamos”. Asegura que ésta es su cocina ideal y que por ello no ha recibido ninguna modificación desde hace 15 años.


El encanto por la amplitud
Nelson Bocaranda. Periodista
La amplitud es el elemento clave de la cocina de Nelson Bocaranda. Al remodelar su casa decidió agrandar este espacio para disfrutarlo a sus anchas. Al entrar se advierte la primera maravilla: su luminosidad, por estar ubicada al lado del jardín. Otro grato detalle es la pared de fondo, pintada de amarillo, que luce de arriba a abajo diversos anuncios publicitarios metálicos que combinan épocas e idiomas. Avisos como “Se peinan señoras” o “Barber shop” se mezclan con marcas como Pepsi, Malta Zulia y Cigarrillos Capitolio en este muro ideado por su esposa Bolivia, la artífice de esta colección. 

En esta cocina hay de todo: una estufa se encuentra empotrada en una esquina mientras que otra se ubica a manera de isla. Sobre ésta penden sartenes, pailas y cucharones de todo tipo, muchos traídos de sus viajes al exterior. Estas hornillas son las preferidas por el periodista, pues frente a ella se sitúa un mesón que sirve como comedor o sitio para charlar con sus visitantes mientras prepara algún plato.

Allí Bocaranda hace, ocasionalmente, un risotto para sus amigos: “Es el platillo que más hago en las reuniones porque la preparación dura dos horas, lo que te da el chance de compartir un vinito y conversar con la gente”.

El columnista de El Universal dice que también prepara desayunos completos y suculentos para su familia los fines de semana. También le encanta usar recetas de platos guiándose por libros de gastronomía de distintos países, y sazonando con condimentos y especias que compra en el extranjero.


Naturaleza y comedia

Claudio Nazoa. Humorista
En la casa de campo de Claudio Nazoa el protagonismo de la cocina es irrefutable. Se encuentra separada a unos pocos pasos de la residencia. La ubicó de esta manera para “salvaguardar” la vivienda de los frecuentes bochinches que se cuecen en su cocina. Y es que para Nazoa este espacio es el lugar de reunión por excelencia. Por tradición familiar, por gusto por la gastronomía o porque, sencillamente, ninguna de sus parejas cocinaba, él siempre ha estado en los fogones.

Del tronco de un alto roble, ubicado en medio de la cocina, penden ollas y sartenes; este elemento llama la atención al entrar en “Stock Da Engorda”, nombre con el que bautizó el recinto culinario. El techo con listones de colores; la rústica combinación de madera y cemento; las pailas, cucharones y platos de intensas tonalidades colgando del techo y la presencia de un horno con tres compartimientos —en el que se prepara su reconocido pan de jamón— son otros de los actores principales de este escenario en el que Nazoa elabora sus recetas para agasajar a sus amigos y familiares ya sea en celebraciones o durante los fines de semana.

Para el humorista, compartir la cocina es un placer: “No tendría sentido cocinar sino con la gente que uno quiere (...) si no nunca te van a creer lo sabroso que te quedaron las cosas”.


De saludable gusto

Eliana López. Actriz
Desde los 14 años —cuando decidió ser vegetariana— Eliana López se metió en la cocina. Aunque asegura que no pasa mucho tiempo en este lugar, considera que el comer sano y rico es vital y más cuando se trata de invitar a familiares y amigos a degustar un buen plato en casa. Por estas razones y más, la actriz muestra orgullosa la cocina que diseñó, que ocupa buena parte de su apartamento y que se incrusta en el medio de éste como otra sala de estar, un espacio ideal para compartir.

La madera de color claro y los topes de granito caracterizan el sitio, aderezado por diversos objetos culinarios y recuerdos como, por ejemplo, un mortero de Tintorero y cestas de los indígenas yekuana. Las fotografías familiares y notas en manuscrito invaden la puerta y los costados de la nevera y una estantería ubicada encima de la barra alberga algunos objetos y libros.

Al abrir su refrigerador, el yogur en todas las presentaciones y sabores salta a la vista. Acelgas y vegetales verdes están a la orden del día. López sabe hacer variadas cremas de verduras, pastas y ensaladas. Recuerda que en su adolescencia preparaba muchas tortas, costumbre que ahora le es imposible retomar porque no tiene horno. Sin embargo, la ausencia de este artefacto no ha impedido que ella celebre en casa: “Más que cocinar, a mí me gusta la cocina para compartir. En las reuniones la gente termina siempre metida aquí”. Asegura sentirse totalmente a gusto con su cocina funcional y práctica: “Cuando tenga un apartamento más grande, probablemente tendré una cocina similar, aunque un poco más amplia”.

 
Principal | Vivir | Descubrir | Tentaciones | Siga la Pista | Archivo