Aromas para el amor
Alrededor de una taza humeante se tejen
afectos, se hacen confidencias, se comienzan amores; la vida se desgrana y se hace más dúctil, menos severa. Todo porque el café, sorbo a sorbo, nos devuelve a un espacio propicio para el encuentro; deliciosos aromas que a su vez nos conectan con los seres sensuales que somos.
Se cuenta que el café fue descubierto por Kaldi,
un pastor de Abisinia (actual Etiopía), quien al observar a sus cabras pastar en los montes, se dio cuenta del efecto tonificante de unas semillas rojas de un arbusto que crecía en los herbazales. Y los africanos, tiempos otrora, también habrían
empleado el efecto estimulante de este fruto
en sus animales y guerreros; no en vano
fue llamado posteriormente
por los árabes con el nombre de qahwa,
que significa “vigorizante”; así que
devuelva el tiempo y recuerde que
para las tareas del amor una taza
humeante de café alarga el tiempo…
Señas
ISKIA. Calle París, entre Mucuchíes y Trinidad,
Las Mercedes. Telf.: 991.04.11. www.iskia.com
Fotos: Cortesía Iskia.
Producción: MAV.
Texto: Carmen Isabel Maracara |