Un vestido
cuatro novias
La historia la cuenta
un diseño de Angel
Sánchez y la notable
habilidad del estilista
Rey Sandoval. El final:
novias distintas, pero
todas extraordinarias.
M.A. Fotos: Alfonso Zapata

Asistente de fotografÍa: William Carrero
La novia se muestra relajada, llena de confianza en sí misma y sobre todo, contenta. La muchacha camina frente a los invitados y varias cámaras fotográficas siguen cada uno de sus pasos. Y todo gracias a esa perfecta comunión entre
vestido especial y un estilismo (peinado, maquillaje y accesorios) adecuado
al carácter y personalidad de la protagonista. La idea es que la novia se maneje con la gracia de una estrella por la alfombra roja, y evitar dos errores típicos:
un rostro muy maquillado y un vestido forzado e incomodo.
La mejor estrategia de toda novia para verse fabulosa es reconocer (y conquistar) los elementos que invariablemente la traicionan. El maquillaje y el vestido
son claves que hay que dominar desde el principio, manos profesionales
—en ambos casos— y mucho sentido común harán la gran diferencia.
Recuerden que la confianza hace que una mujer luzca maravillosa.

Sofisticada El moño alto adornado
con una especie de tiara de grandes piedras
se relaciona sin problema con el maquillaje
más intenso y dramático de esta novia.
Los zarcillos imponentes y el cuello desnudo complementan sin esfuerzo un look
muy bien pensado.

Natural La melena suelta
y desordenada (en apariencia)
es perfecta para una boda
al aire libre o en la playa.
Los mechones recogidos
en distintos puntos hacen
el trabajo más completo y seguro.
El collar importante y el pequeño
detalle de los zarcillos dan el marco
ideal a un maquillaje neutro
que resalta los zonas
focales del rostro

La novia se muestra relajada,
llena de confianza en sí misma
y sobre todo, contenta.
La muchacha camina frente
a los invitados y varias cámaras
fotográficas siguen cada
uno de sus pasos. Y todo gracias
a esa perfecta comunión
entre vestido especial
y un estilismo (peinado,
maquillaje y accesorios)
adecuado al carácter
y personalidad de la protagonista.
La idea es que la novia se maneje
con la gracia de una estrella
por la alfombra roja, y evitar
dos errores típicos: un rostro
muy maquillado y un vestido
forzado e incomodo.

La mejor estrategia de toda novia para verse fabulosa
es reconocer (y conquistar) los elementos que invariablemente la traicionan. El maquillaje y el vestido son claves que hay que dominar desde el principio, manos profesionales —en ambos casos— y mucho sentido común harán la gran diferencia. Recuerden
que la confianza hace que una mujer luzca maravillosa.

Clásica Un recogido
impecable adornado
con una red de piedras
brillantes convierten
el rostro en el centro
de atención. El maquillaje con especial atención
en los ojos complementa
la apariencia discreta
pero imponente
de una apuesta sólo
para rostros impecables
Señas:
Modelo. Diana Díaz
Accesorios
Novia romántica. Eleazar Molina
Novia sofisticada. Alejandra Torres
Novia natural . Esther Salazar
Novia clásica. Carlos Boulton |
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