[an error occurred while processing this directive]

- Luna
de satén y encaje

- Una boda
y un concierto

- El gran día

- ¿Qué esperas para hacer la maleta?
- Como
una reina


- Los mejores datos para lucir impecable
revista Estampas
Caracas, sábado 22 de abril de 2006  


Una boda
y un concierto

Bien se ha dicho por ahí que “una boda sin música es como un enlace sin novia o sin novio”. Aquí opciones para la celebración eclesiástica.
Angel Freites

La música ha acompañado al hombre desde que el mundo es mundo,  y ha tenido presencia como centro de la vida social. El cortejo y los enlaces matrimoniales, por fortuna, no escapan a esta sonoridad. Si a la celebración eclesiástica se suma armónicamente la música los efectos emotivos se multiplicarán porque ella es la manifestación más idónea para ilustrar los sentimientos.

Por ello, no se puede dejar de invitar a un buen grupo de músicos a su boda por la iglesia. Como bien afirma la cantante y voz de Diamante de Venezuela, Neyda Perdomo: “Una boda sin música es como un enlace sin novio o sin novia”.

Marchas reales
Un enlace matrimonial es uno de los momentos más cruciales en la vida de una persona. Los oficios nupciales, tal como se realizan en la actualidad, poseen raíces de corte real o monárquico.

No sería descabellado afirmar que el día de su boda los contrayentes podrían llegar a sentirse como nobles, príncipes o reyes aun siendo plebeyos.

En la historia encontramos un dato curioso. Para la entrada y salida de los cortejos en los oficios matrimoniales es tradicional la ejecución de las famosas marchas nupciales que escribieron Mendelssohn, en su Sueño de una Noche de Verano, y Wagner para su ópera Lohengrin. La tradición de interpretar estas marchas viene de la boda de la princesa Victoria de Inglaterra, gran aficionada de la música, con el príncipe Federico Guillermo de Prusia, en 1858. Cuenta la historia que ella misma eligió Mendelssohn para la entrada y Wagner para la salida. Vale recordar aquí que Wagner ha adquirido fama por ser el compositor que mejor supo captar el fundamento íntimo de la música en las uniones cósmicas que imperan en el universo y que Mendelssohn continúa la tradición ritual de la música nupcial que encuentra principios en El Cantar de los Cantares de Salomón.

Desde entonces se impuso esta manera de abrir y cerrar la ceremonia religiosa. Ultimamente es usual la ejecución de alguna otra marcha para la entrada del novio y de los invitados.

Ave María, gratia plena           
La imagen de la Virgen María está presente en el enlace nupcial católico. La Biblia vincula a la Madre de Dios con las fiestas de bodas. Sus líneas nos plasman como Jesús de Nazareth realizó un gran milagro y santificó con su presencia las bodas de Caná de Galilea. En ese episodio fue su madre, la Virgen, quien le informó que se había acabado el vino y él por obediencia transformó vasijas de agua en cántaros del fruto de la vid.

En la boda católica después de que el sacerdote declara a los contrayentes marido y mujer se suele interpretar un Ave María. Las más escuchadas son las de Schubert, y la de Bach-Gounod. Este es el momento estelar para la intervención de una soprano o tenor solista.

Ciertamente la interpretación del Ave María produce efectos mágicos. La gran soprano argentina, Gabriela Pochinki, ganadora de los galardones Mejor cantante del mundo en el Tercer Festival de la Lírica en Italia y Mejor Cantante Lírica del Festival de San Remo, 1997, piensa que al cantar algo tan popular como el Ave María, apreciado por todos, se llega al alma de la gente de una manera distinta. Cuenta que cuando en 1998 interpretó Carmina Burana de Carl Orff en el Teatro Colón, un grupo de cordobeses que rezaba con su versión del Ave María llegó en camión para escucharla. Y el Papa Juan Pablo II le hizo saber a través de una carta del Vaticano que él despertaba con esa canción cantada por ella.

El tenor y organizador de eventos Argenis Tabasca, un cantante que desde niño ha ofrecido su voz al público, en las iglesias principalmente, afirma que el cantar el Ave María es una verdadera experiencia religiosa. “Cuando cantas el Ave María eres la voz de un ángel que santifica esos momentos con su canto”.

Neyda Perdomo se confiesa mariana por excelencia, ve el Ave María como un canto a la vida, al espíritu, al amor; interpretarla es parte de una promesa que le hizo a la virgen del Perpetuo Socorro de Turmero, Estado Aragua. “A ella le debo la recuperación de mi voz que se había visto amenazada por la presencia de nódulos, por eso jamás he cobrado por cantar un Ave María”.

Misas y cultos           
La celebración católica generalmente se realiza en el marco del ritual de la misa. Es necesario tener en cuenta que la agrupación invitada deberá preparar un grupo de piezas que acompañarán cada parte de la ceremonia en el caso de realizarse con misa. Una celebración de este tipo está constituida por varios momentos: entrada de los invitados y del novio, entrada de la novia, lecturas, ofertorio que se realiza después de las peticiones, la paz, la comunión, las firmas, salida de novios, cortejo e invitados. El tipo de música más acostumbrada es la sacra universal: barroca, clásica, o romántica. Los autores más interpretados son: Mendelssohn, Elgar, Wagner, Albinoni, Haendel, Mozart, Schubert, Beethoven y Clarke. En algunos países se interpretan, además, temas que identifiquen gentilicios o culturas determinadas.

A la hora de planificar la ceremonia eclesiástica deberá tomar en cuenta la religión que albergará el enlace para que en función de ello pueda seleccionar el tipo de música, esta tiene que invitar en momentos a la solemnidad, alegría, y meditación. Podría consultar al guía, pastor o sacerdote. Con la presencia de una excelente agrupación usted ofrecerá a sus invitados un doble evento: una boda y un concierto.

A la carta           
Para llevar la magia de la música a su boda eclesiástica usted puede seleccionar entre una gama de opciones de acuerdo con su gusto y presupuesto:

Soprano o tenor y tecladista
Es la opción más elegida por ser la más económica, requiere de honorarios para dos personas. Un organista o tecladista puede musicalizar toda la ceremonia. El solista intervendrá en la interpretación del Ave María y en algunas otras piezas a convenir. El instrumentista puede llevar su teclado o utilizar el órgano de la iglesia.

Voces y teclado
Es un poco más costosa porque se trata de un cuarteto u octeto de voces mixtas (un grupo integrado por sopranos, contraltos, tenores y bajos o iguales) o de voces iguales claras (mujeres y niños) u oscuras (hombres) con acompañamiento de órgano o teclado. Esta posibilidad es llamativa porque en toda celebración de oficio nupcial la presencia de un coro le da un carácter aún más religioso.

Grupos de cámara
Se llama grupos de cámara a todo conjunto de músicos que hacen su arte en formato reducido con relación a las proporciones de una orquesta sinfónica por ejemplo. Podría invitarse una orquesta de cuerdas (tríos o cuartetos) acompañando a un solista o grupo de cantantes. Generalmente estos grupos están constituidos por violín, viola y violoncello. Los músicos podrían sugerir la presencia de otros instrumentos para enriquecer la interpretación: trompetas, percusión, flautas.

Orquesta sinfónica y coro mixto
Es la alternativa menos elegida porque resulta muy costosa. Sólo lo hemos visto en las bodas reales, de artistas famosos, en películas, etcétera. Cuenta con la presencia de una orquesta sinfónica con instrumentos de todas las familias: cuerda, viento, viento-madera, percusión y metales. Requiere de un coro constituido por muchas personas: sopranos, contraltos, tenores y bajos.


 
Señas

Cuarteto de Cuerdas Becuadro Contacto: Elda Pineda Telf.: 0416-822.8774
Cuarteto de Cuerdas Contacto: Israel Millán Telfs.: 0412-709.7859 / 0212-682.5331
Voces de la Schola Cantorum Telfs.: 0212-564.6923 / 8748
Argenis Tabasca y su ensamble Telf.: 0414-285.0605
 
Principal | Vivir | Soñar | Tentaciones | Siga la Pista | Archivo