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Inolvidable
luna
de miel
Suramérica, Asia y Europa —con su diversidad de paisajes— constituyen opciones para aquellos que buscan placer, romanticismo y lugares para fantasear. E-Novias propone cuatro destinos para los enamorados. Aimara Cañizales
Buenos Aires
Cosmopolita y cultural
Si de romanticismo se trata, el viejo continente es generalmente la primera opción, ya que sus construcciones de vieja data y su vasta cultura ponen a “volar” a los enamorados. Sin embargo, para quienes no pueden acceder al antiguo mundo, Suramérica posee un lugar con esos aires europeos. Se trata de la capital argentina, Buenos Aires, una ciudad cosmopolita y cultural.
Al pasear por los diferentes distritos de Buenos Aires, de la mano con su pareja, visitar la concurrida Plaza de Mayo —centro neurálgico del poder gubernamental argentino—, darse una vuelta por La piccola Italia —nombre con el que llaman al Barrio La Boca—, comprar en la zona de Rivadavia, disfrutar de un espectáculo de tango en plena calle, caminar entre los edificios construidos al estilo europeo y tomarse un buen vino tinto recién entrada la noche; usted y su pareja sentirán la fantástica atmósfera que esta capital sureña regala a sus visitantes.
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| Pasear por sus calles, tomar mate e ir a escuchar música (lo que incluye, por supuesto, al famoso tango) en el imponente Teatro Colón. |
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No dejen de conocer el Teatro Colón,
sede de una intensa actividad musical
que abarca todos los géneros incluyendo por supuesto al típico y famoso tango. Siéntase todo un intelectual al estilo
del escritor Jorge Luis Borges, sentándose a conversar en las sillas de cuero rojo
del histórico Café Tortoni y respire aire fresco en la región de Palermo
—el pulmón verde más grande de la ciudad— cuyos jardines y plantas lo convierten en la zona más arbolada de Buenos Aires. ¿Dónde hospedarse?
En la Bahía de Samborombón —a dos horas del centro de Buenos Aires— está la Estancia Juan Gerónimo declarada Reserva de Biosfera por la UNESCO y atendida por sus propios dueños. Ofrece alojamiento exclusivo, cocina autóctona, exquisita y casera, paseos a caballo y el disfrute de la naturaleza. No queda en la propia ciudad, pero es buena opción para una luna de miel.
Praga
La ciudad de los enamorados
Castillos, puentes, jardines impregnados de belleza, tranquilidad, perfección antigua y música. Todas estas palabras describen la fantasía que implica descubrir a Praga, capital que parece sacada de un cuento de hadas —destino obligado para un viaje de amor— y que conforma el triángulo turístico más famoso de Europa, junto con Budapest y Viena.
El enorme Castillo de Praga, el paseo de Karluv Most, la Torre del Old Town Square, la Catedral de San Vitus y el Monumento a San Wenceslas, son algunos de los lugares con los que se quedarán embelesados. Si quieren deleitarse con una deliciosa muestra de la gastronomía checa en una cena bajo la luz de las velas, no dejen de visitar Uzláte hrusky, un restaurante vestido en madera, clásico, elegante y exclusivo. O también pueden recurrir al Ostroff, donde podrán tomarse una helada cerveza checa.
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El consejo a la pareja de viajeros es que pasee por la bella ciudad de Praga y disfrute de sus aires, que haga sus propios recorridos y que —sencillamente— se deje sorprender |
¿Dónde hospedarse?
El Selsky Dvur Best Western Hotel, rodeado de verdes pastizales y lejos —aunque a 15 minutos en tranvía— de la ciudad capital (exactamente en la reserva natural de Hostivar), ofrece a sus enamorados huéspedes una atmósfera deliciosamente romántica.
Salvador de Bahía
Sol, playas y capoeira
En el extremo Sur de una península brasilera en forma de “V”, justo en la entrada de la Bahía de Todos os Santos, se encuentra Salvador de Bahía, conocida también como la “Roma Negra” de Suramérica por la presencia de más de trescientas iglesias. Un lugar que concentra el pasado de Brasil y en el que se conjugan raíces africanas, el idioma portugués, la lengua Yoruba y la danza capoeira; todo esto acompañado de playas que invitan a tomar el sol y a sumergirse en aguas cristalinas inundadas de belleza en donde el tiempo parece detenerse.
Esta ciudad histórica, dividida en dos partes: Cidade Alta —centro histórico— y Cidade Baixa, comunicadas por el tranvía Plano Inclinado, el elevador Lacerda y por algunos caminos abruptos llamados ladeiras; ofrece a los recién casados paisajes tropicales difíciles de superar y atardeceres repletos de ternura.
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| Uno de los encantos de Bahía son sus playas —las más bellas del país— donde se pueden practicar diversos deportes acuáticos |
Lo mejor es recorrer la ciudad caminando, para no perder detalle alguno, pues en la calle puede disfrutar de un espectáculo en vivo de capoeira o ver los ritos de la religión candomblera. No puede pasar por debajo de la mesa un día soleado en las playas de Amaralina e Itapoa, adornadas con palmeras, dunas de arena blanca y lagunas, en las que puede codearse con los lugareños y disfrutar de un buen plato de cocina de fusión africana y brasilera. Pero si lo que quiere es refrescarse con una fría caipirinha, acuda a Brasierinho, un restaurante especializado en cocina bahiana que ofrece sabores exóticos entre muebles de mimbre, artesanía popular. Los viernes y los sábados hay música en vivo. ¿Dónde hospedarse?
Para dormir y descansar le aconsejamos el Hotel Praia do Forte, el primer Eco-resort de Brasil, en el que el clima tropical de Bahía, la naturaleza virgen de los alrededores y las costumbres de una verdadera isla de pescadores construyen un ambiente sencillamente divino.
Estambul
Un puente entre Asia y Europa
Cierren los ojos por unos instantes. Si están planeando su luna de miel tomen un minuto de su tiempo para imaginar una terraza iluminada por un rojizo atardecer y vean delante de sus ojos una metrópoli encantada, embellecida con mezquitas, iglesias, construcciones turcas, rodeada de bazares y calles que les invitan a recorrerla hasta el cansancio. Esta imagen puede ser real si elige como destino para ese viaje soñado la ciudad de Estambul, un verdadero punto glorioso entre Asia y Europa.
La capital turca está repleta de rincones mágicos que harán su corazón latir de tanta belleza, junto con los sabrosísimos olores a especias, el calor de una taza de té y el movimiento de una urbe extremadamente viva y llena de color.
Visitar Estambul debe incluir la observación de construcciones tan inmensas e impresionantes como la Basílica de Santa Sofía y la Mezquita Azul, tomar fotos de las antiguas ruinas de las columnas que adornan sus calles, recorrer el Gran Bazar —que conserva el estilo de venta de hace miles de años—, visitar el Palacio de Topkapi —residencia donde habitaron los sultanes cuando gobernaban el imperio— y conocer uno de los puertos naturales más bellos del planeta, El Cuerno de Oro, con sus restaurantes flotantes espectaculares. No se pierdan la preciosa vista del Café Pierre Loti, sitio ideal para tomar el té y disfrutar de sus aromas. ¿Dónde hospedarse?
El Hotel Sarnic, ubicado en el centro histórico de la ciudad, a pocos minutos de la Mezquita Azul, es un lugar pequeño para relajarse y con todas las comodidades que la pareja desee.
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