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ideas inspiradoras
Sin olvidar las nuevas tendencias
en materia de bodas, ofrecemos varias sugerencias para que el rito
del matrimonio sea mucho más que una gran fiesta.
Invite a todos los
de la familia
Ahora
se estila que el perro con el que el novio ha convivido la mayor
parte de su vida, sea bienvenido a las festividades y, a menudo,
sea el que lleve los
anillos de boda. Recientemente, una novia llevó su canario
a la sinagoga y colocó la jaula bajo la huppah de la tradición
hebrea, para que el pajarito presenciara la ceremonia.
Hágalo
usted misma
Incluso las parejas que pueden costearse una gran boda están
realizando detalles manuales muy económicos (como los conos
rellenos de bombones y frutos secos) que le confieren un invaluable
toque personal a su matrimonio. Intente realizar algo a lo que pueda
ponerle todo su corazón: diseñar las tarjetas de recuerdo
o hacer la torta de boda.
Sea auténtica
Elimine la palabra perfecto de su vocabulario. Lo más importante
es crear momentos que sean significativos y satisfactorios, sin
intentar reproducir una página de una revista especializada.

Caiga en la tentación
Desde chocolates en cajitas individuales, martinis de lychi, cocteles
de tequila y minitortas de boda individuales hasta recuerdos con
galletas caseras, las parejas están dejando, literalmente,
buenos recuerdos al tentar a los
invitados con un sinfín de estas delicias.
Déle un toque
personal
Parejas
que desean una boda elegante y tienen un presupuesto restringido
han descubierto que pueden sacarle el mayor provecho a los detalles
de estilo.
Un libro con testimonios y fotografías de la fiesta puede
convertirse en el más preciado recuerdo.

Siempre detalles
Que la capacidad de sorprenderse mutuamente sea inagotable.
Comparta
la felicidad
Parejas conscientes se están asegurando cada vez más
de que su generosidad llegue a todos. Están regalando
las flores y los pasapalos a los hospitales y centros de cuidado.
Conviértase
en un poeta
"He aquí que tú eres hermosa, amiga mía.
Tus labios como hilo de grana,
Tus mejillas, como cachos de granada, detrás de tu velo,
Tu cuello, como la torre de David.
Tus dos pechos, como gemelos de gacela
Que se apacientan entre lirios.
Ven conmigo, oh esposa mía
Nardo y azafrán, caña aromática y canela,
Con todos los árboles de incienso.
Venga mi amada a su huerto
Y coma de su dulce fruta".
De Salomón a Sulamita en
El cantar de los cantares
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