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El (buen) gusto de la variedad
No tienen que tener
el mismo color ni motivo.
El juego de tazas de café—a incluir en la lista
de bodas— puede ser una suerte de invitación al juego: rombos con flores; flores
con mariposas; mariposas con árboles; árboles con hojas… Toda esta riqueza visual presente en la invitación al café vespertino, a la merienda con galletitas.
La nueva pareja quedará—divertidamente— lucida.
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