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Internet en la mira
Para los padres modernos, Internet constituye una contradicción
difícil de manejar: puede ser una herramienta de gran valor y máximo potencial, pero es capaz de crear dependencias, aislar a los más vulnerables y dispersar a las familias. Aquí en la balanza
Irene Carrasquero
“Al igual que la televisión cuando apareció, Internet ha sido satanizada. Pero
es justo reconocer que tiene muchas cosas positivas que debemos aprovechar”.
La afirmación es de Claudia Pacífico, psicólogo escolar y orientadora, quien
en su diario contacto con niños y adolescentes ha podido sopesar lo bueno
y lo malo de la tecnología moderna.
Como herramienta de estudio
Lo positivo: A la distancia de una tecla Definitivamente,
una de las potencialidades de Internet radica en su utilidad
como apoyo escolar. “No hay duda de que con este medio
los estudiantes tienen mayor y más rápido acceso
a la información que necesitan”.
Atrás quedaron las visitas grupales a la biblioteca,
en las cuales escoger uno o varios libros (de cientos
de miles) podía ser una larga aventura, a veces extenuante,
pero de la que siempre se aprendía y casi siempre
resultaba divertida.
Ahora la situación es otra. Hay información de donde
escoger, fácil de acceder sin necesidad de recorrer largos pasillos. Hay posibilidades de combinar y comparar datos, investigar y priorizar, pues todo está al fácil alcance.
Esta nueva dimensión de la información, tan a la mano,
ha llevado a los docentes a reevaluar sus metodologías
de enseñanza, pues es obvio que los estudiantes
de hoy no son los mismos de ayer.
Algunos profesores, por ejemplo, se han valido de Internet
para compartir información con sus alumnos, creando blogs donde presentan el contenido de la materia para que los muchachos puedan consultar. “Así, el que faltó al colegio, o no prestó atención ese día, o se perdió una parte de la clase,
puede reforzar la materia y lo discutido consultando el blog del profesor”.
Una alternativa sin duda novedosa que, según la experiencia de Pacífico, ha sido aceptada por los jóvenes de buena gana y con entusiasmo.
Lo negativo: Copiar y pegar
Pero la inmediata y sencilla disponibilidad de la información ha generado, por otro lado, un nuevo inconveniente: el facilismo.
Lamentablemente, Internet ha disminuido el hábito de la investigación, lectura, análisis y comprensión de los jóvenes, quienes poco razonan al momento
de hacer sus tareas y deberes.
“Estamos ante la generación del ‘cortar y pegar’ y esta opción ha pasado a jugar un rol protagónico a la hora de cumplir una asignación escolar”.
Y aun cuando hoy en día los colegios aceptan que los muchachos citen los websites consultados (pues en definitiva son fuentes de información tan valiosas como un libro de texto), el asunto está lejos de solucionarse.
“El hecho de que los muchachos citen la fuente no significa que estén leyendo
lo que han colocado en el trabajo. El problema es que no están acostumbrados
a resumir, interpretar ni opinar. No hay una revisión de lo que se copia y se pega
y algunos llegan al colmo de incluir en sus trabajos versiones mal traducidas
sin leerlas”.
Antes, cuando sólo existían los libros, era necesario leer para poder extraer lo importante, pues lo engorroso de copiar todo, sin tecla de por medio, obligaba a resumir. Hoy en día la computadora se encarga de transferir todo o una parte, según sea necesario, y sintetizar o razonar pasa a ser un lujo que pocos se dan.
“Lo que algunos colegios están haciendo es pedir a los estudiantes que escriban a mano en el cuaderno lo que han investigado, y ésta ha sido una buena forma de chequear que realmente están leyendo y entendiendo lo que investigan”.
En todo esto, la honestidad y los valores de los jóvenes juegan un papel importante. Por eso, la presencia de los padres y la formación familiar tienen
un rol primordial.
“Ante un universo tan amplio de datos, los estudiantes deben aprender a escoger y aquí los padres tienen también una participación decisiva, enseñando a sus hijos a administrar la información y a seleccionar la que realmente sirve y vale
la pena”.
Como herramienta
de socialización
Lo positivo: Un millón
de amigos “Hoy en día, gracias a Internet, hay
sin duda un mayor rango de socialización. Los jóvenes actuales son capaces de conversar
con varios grupos
de amigos a la vez
y esta gran amplitud es, precisamente, lo que más les atrae de chatear”.
Gracias a esta novedosa herramienta, que a muchos adultos atemoriza pero que los jóvenes manejan con una destreza impactante, es posible estar al tanto de lo que sucede en sus diferentes círculos de amistades, rápidamente y con todos los detalles del caso, pues la inmediatez es una de las grandes ventajas de la red.
Más aún, la tecnología cibernética hace posible que cada vez se conozca a más
y más gente, pues diferentes grupos se van interconectando y la cadena
puede alargarse hasta el infinito.
Lo negativo: Un millón de amigos
¿Qué adolescente no quiere ser popular, conocido y tener amigos infinitamente? El chat es la herramienta perfecta. Una ventaja, sí. Un peligro, también.
Uno de los principales problemas de la socialización a través del chat es que
a medida que se extiende la cadena aumentan las posibilidades de no saber,
a ciencia cierta, la verdadera identidad de uno o varios interlocutores.
“Hay muchos jóvenes que están claros en el peligro que significa conectarse con desconocidos. Sin embargo, lo siguen haciendo, pues es parte de ese sentido del riesgo propio de los jóvenes”.
Preocupa a Pacífico que especialmente las adolescentes, cuando están solas y tienen la autoestima baja, tienden a caer en este juego de conversar con desconocidos sin saber realmente si son quienes dicen ser. “Eso las hace sentir grandes y maduras”.
Otro de los inconvenientes del chat es la poca oportunidad que hay de conversar cara a cara, de dialogar y de expresar los sentimientos directamente. “Es dramático ver cómo algunos jóvenes esperan llegar a su casa y estar frente a la computadora para resolver cualquier conflicto que hayan tenido en el colegio con su novio, novia, amigo o amiga”.
No se refuerzan, entonces, las habilidades sociales y los muchachos no son capaces de manejar los problemas en persona, enfrentándolos y resolviéndolos cara a cara.
De hecho, hoy en día existen los “conflictos virtuales”, caracterizados por conductas de amenazas y acoso a través de la mensajería electrónica y el chat. “Antes, un amigo o amiga dejaba de hablarle a otro; ahora lo bloquea en el messenger o hace un trabajo de desprestigio mediante rumores falsos en el resto de la red social sin que el involucrado se entere”. Aparte de esto, el chateo tiene a muchos jóvenes conectados hasta la madrugada, con lo cual pierden horas de sueño y tiempo de calidad para compartir con sus familias, además de que no se distraen al aire libre, entre otros efectos por demás negativos.
Surge entonces, una vez más, la recomendación sobreentendida: los padres tienen que estar presentes. Muchos creen que deben dejar a sus hijos adolescentes en paz y libres para tengan su propia personalidad. Cierto,
pero con límites. “Los padres deben enseñar a sus hijos a administrar el tiempo
y los recursos que ofrece Internet, ofreciéndoles otras opciones para invertir
sus horas y compartir en familia”.
Como herramienta de diversión
Lo positivo: Aprender jugando
Existen en la red infinidad de opciones para que niños y jóvenes se entretengan. Empresas especializadas en alternativas educativas han sabido sacar partido a la tecnología para
ofrecer opciones que enseñan
con diversión y que pueden ser
un estímulo por demás apropiado para desarrollar habilidades mentales en los niños.
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“Existen, por ejemplo, juegos interactivos que hacen al niño asumir un personaje. Esto es muy positivo, pues así como el teatro, incentiva la creatividad y hace que este niño desarrolle nuevas habilidades”.
A estos se suma un sinfín de juegos retadores, diseñados por expertos para estimular la agilidad mental, la memoria y el desarrollo de estrategias.
Lo negativo: Imitar lo malo
Pero así como los hay educativos, los hay sumamente destructivos, y muchos
de los juegos disponibles en Internet tienen un alto contenido violento. “Es aquí donde debe tenerse mucho cuidado, especialmente con los niños pequeños,
pues son ellos quienes más aprenden por imitación”.
Otro inconveniente del entretenimiento cibernético es que quita tiempo para otro tipo de distracción, y cada vez los niños están dedicando menos energías a compartir con sus amigos al aire libre. “Esto está generando problemas de sedentarismo y obesidad en los pequeños”.
Señas
Lic. Claudia Pacífico
Psicólogo Escolar y Orientadora
Grupo Alternativas para el Desarrollo
Telfs.: 261.6182 / 265.4135
Fuentes consultadas
www.pandasoftware.es
www.cecodap.org.ve
“Internet: Ventajas y riesgos para
los niños, niñas y adolescentes”,
ediciones El Papagayo (Cecodap) |
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