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revista Estampas
Caracas, sábado 08 de julio de 2006  

Juegos de mesa

Combinar letras, adivinar palabras y asociar imágenes. Todas estas actividades en “tableros” que conjugan lo lúdico con lo didáctico. Conozca  algunos de los más populares. Lorena Meléndez  Fotos: Belinda Uzcátegui & Ramsés Díaz


MODELOS: VALENTINA MANGUILO, ADRIANA MUCCI Y VICTOR GARCIA

Desde el inicio de sus días el hombre ha sentido la necesidad de experimentar lo lúdico. Se trata de una pulsión presente desde tiempos inmemoriales y cuyos cimientos han sido encontrados en antiguas civilizaciones anteriores al nacimiento de Cristo. Una muestra de ello son los juegos de mesa, que tienen más de cinco mil quinientos años entre nosotros. Su nacimiento se ubica en Mesopotamia, donde fue hallada la Taba, considerada un antecedente de los dados que hoy  se lanzan en los casinos con tanto fervor. Más tarde, en Africa, apareció Mancala, practicado con conchas marinas enterradas en la arena y cuyo fin era ganar todas las fichas posibles pertenecientes al oponente. En la tumba de Tutankamón se encontraron varios tableros de Senet, los cuales constaban de 30 casillas. El Backgamon y el Ajedrez eran muy conocidos entre los césares y los militares, que los practicaban en sus ratos libres.

Los juegos de mesa combinan maravillosamente lo lúdico con elementos didácticos. Si bien, en algunos casos, su fin último consiste en llegar a la meta o ganar un mayor puntaje para vencer al resto de los oponentes, hay excepciones que se encargan de poner a prueba las aptitudes, inteligencia y los conocimientos de los jugadores o someterlos a una actividad con fines sociales.

Scrabble ayuda a ampliar el vocabulario y es una herramienta útil en niños con retardo en el aprendizaje

De acuerdo con Adriana Gioni, psicopedagoga y psicóloga clínica, especialista en niños y adolescentes, a la hora de practicar un juego de mesa “lo más importante es que el niño comprenda las reglas y que pueda disfrutarlo, a partir de destrezas como competir, ganar, esperar turno, experimentar placer al escalar determinadas posiciones en el juego y poder interactuar en grupo, pues la idea es incluir a más de dos participantes”.

La especialista indica que la elección de un juego de mesa depende de la edad y del momento evolutivo del niño.

Por eso, la mayoría de los juegos de mesa están diseñados para los pequeños que atraviesan la segunda infancia —comprendida entre los 6 hasta los 12 años de edad— cuyo tipo de pensamiento le permite adquirir y comprender las destrezas y desplegar las competencias mínimas sociales para poder poner en escena el juego.

Por medio de una partida se pueden observar algunas de las cualidades del niño e inclusive algunos rasgos de su personalidad, como por ejemplo las facilidades que tienen para armar y desarmar, sus capacidades para organizar, para entender una consigna y seguirla, para construir, esperar y hasta para saber si practica un pasatiempo por el placer de ganar o simplemente porque lo disfruta al jugarlo.
Algunos de los más populares son los siguientes:

Monopolio
¿Quién no ha recorrido alguna vez el tablero repleto de avenidas y pasajes a la venta? La historia de este juego se remonta a los inicios de los años treinta cuando Charles Darrow, un ingeniero desempleado de Pensilvania, creó el juego en la mesa de su cocina mientras fantaseaba con convertirse en un magnate que pasaba su tiempo libre en la costa de Jersey, de allí a que los nombres de las calles del primer tablero de Monopolio sean las de Atlantic City.

En 1934, Darrow presentó su juego a la firma de fabricantes de juguetes Parker Brothers, la cual lo rechazó por creer que era extremadamente complicado. Al año siguiente, el ingeniero comenzó a vender Monopolio por su cuenta y ante tal éxito la compañía juguetera reconsideró la oferta y le compró los derechos a su inventor.
Sin embargo, hubo una mujer que en 1904 ya había creado un juego parecido llamado The Landlord's Game. Elizabeth Magie lo ideó para explicar la teoría del pago de impuestos y tenía la misma cantidad de casillas con ferrocarriles, utilidades, propiedades y espacios para ir a la cárcel y pagar el impuesto al lujo. El tablero también fue presentado a los hermanos Parker, quienes concluyeron que era un juego demasiado político para ser rentable.

La popularidad de Monopolio le ha valido la fama mundial desde que hizo su debut en la Feria del Juguete de 1935, y le ha servido para sacar al mercado, con el paso del tiempo, versiones que se adaptan a los intereses de distintos grupos, ya sea de índole geográfica (Monopolio con las calles de Nueva York o Chicago), como temáticos (Monopolio con las figuras de Disney o de La Guerra de las Galaxias).

Según Gioni, Monopolio ayuda a los niños con problemas de agresividad o hiperactividad a ceñirse a las reglas de un juego, esperar su debido turno y a ser paciente al momento de tomar decisiones. Lo pueden jugar aquellos niños que ya tengan concepción del dinero y de la propiedad y que ya sepan contar.

Scrabble
Quizás nunca se pensó que un juego que consiste en construir palabras sobre un tablero y acumular puntos desatara un movimiento tan sólido y una afición tan fiel como la de Scrabble. Este juego ha servido para crear clubes de seguidores alrededor del mundo y torneos en los que se le ve casi como una disciplina deportiva. En el caso de Venezuela, Benjamín Olaizola y Carlos González se han coronado como vencedores absolutos en los campeonatos internacionales realizados en 2001 y 2002, respectivamente, mientras que más de una docena de asociaciones, esparcidas por todo el territorio nacional, se ocupan de difundir el Scrabble y mejorar el nivel de juego de sus practicantes.

La casualidad no fue, precisamente, la piedra angular para idear Scrabble. Su creador, Alfred Mosher Butts, era un arquitecto desempleado que, tras revisar y clasificar exhaustivamente los juegos de mesa decidió mezclar elementos de los anagramas y crucigramas y retar a los participantes a una partida en la que deben formar vocablos con siete letras escogidas al azar. Cuando Butts le vendió los derechos al empresario James Brunot, el juego se llamó Scrabble, que significa “buscar desesperadamente”. Finalmente, en 1952, después de 20 años de su invención, la demanda era tal que Brunot decidió cederle el negocio a Selchow & Righter para que lo fabricaran y distribuyeran. Ahora hay variadas ediciones de acuerdo a la ocasión: Travel, Party Kids, entre otros.

Los beneficios de este juego son remarcables si de ampliar el vocabulario se trata y más cuando se quiere ser creativo. Como no están permitidos los nombres propios, los participantes deben ingeniárselas buscando palabras o verbos conjugados que les permitan alcanzar los bonos y así obtener un mayor puntaje. Adriana Gioni afirma que lo utiliza en su consultorio y que sus pacientes los juegan con un diccionario al lado; opina que Scrabble ha sido una herramienta muy útil en niños con retardo en el aprendizaje. “A aquellos niños que se cargan de mucha ansiedad al ir al cuaderno o al texto, el Scrabble los ayuda a relajarse, al saber que están compitiendo y aprendiendo, poniendo toda su capacidad en una destreza, y reforzando habilidades. Es altamente recomendable”.

Pictionary
Cuando se combina el dibujo con la imaginación, el ingenio y la rapidez de asociación, la diversión está garantizada. Así es Pictionary, clásico y tradicional pasatiempo que utiliza la imagen como referente para hacer que los jugadores acierten la palabra indicada.

Giony recomienda Pictionary, para esos niños que desean desarrollar sus habilidades al momento de dibujar o para aquellos pequeños introvertidos que quieren vencer su timidez a través de la expresión: “Fomenta mucho la creatividad, porque no solamente implica que el niño pueda adivinar o atinar una palabra o nombre, sino que puede construir algo a partir de un dibujo, de sus pensamientos o ideas y así transmitir a sus compañeros un determinado precepto o concepto. Es muy divertido, le gusta mucho a los niños y también a los adultos”.

La poca estructuración de este juego es la que permite esa facilidad de comunicación por medio de formas y figuras. Su aporte ha sido muy valioso al momento de la enseñanza de un segundo idioma.

Pictionary cuenta con ediciones especiales para niños en edades inferiores a los seis años y es uno de los juegos tradicionales más practicados on line, de allí a que haya tantos sitios en Internet que permitan acceder a él por medio de un foro.

Cranium
No ha tenido tanto éxito entre los infantes venezolanos, pero en otras latitudes Cranium ha logrado alcanzar récords de ventas. En Estados Unidos recibió el Premio al Juego del Año en tres oportunidades consecutivas por parte de la Toy Industry Association y obtuvo más de 70 reconocimientos entre las compañías de juegos de mesa.

Sus creadores, Whit Alexander y Richard Tait, son dos ex trabajadores de Microsoft que habían desarrollado proyectos educativos y on line en la empresa. Tras su retiro, ambos especialistas en computación se concentraron en desarrollar un juego de mesa que no tuviese precedentes. El resultado fue un pasatiempo con actividades múltiples como pintar, imitar, cantar, deletrear palabras al revés, descifrar anagramas y responder a las preguntas sobre cultura popular y acontecimientos mundiales.

Este atractivo juego se ha comercializado en 50 países y en 10 idiomas. En Venezuela se encuentra disponible la edición Latinoamericana que presenta temas, personajes y figuras de la farándula regional.

Sin embargo, Giony sostiene que el hecho de que no sea muy popular entre los niños se debe a que contiene preguntas y actividades que resultan complicadas de resolver: “Yo no recomiendo este tipo de juegos en niños, porque aunque su edad pueda coincidir con la sugerida, puede que no tenga el nivel de desarrollo madurativo o el nivel cognitivo que le permita superar las dificultades del juego; éste pone en práctica muchas habilidades a la vez, muchos recursos intelectuales”. Por eso, la especialista destaca que Cranium está más bien dirigido al público preadolescente.

 
PEQUEÑINES

›› Para los niños menores de seis años, hay juegos de mesa que le permiten desarrollar sus capacidades de asociación y combinación. Los más clásicos son los de memoria, cartas y dominó, los cuales pueden conseguirse en diferentes versiones con personajes
de dibujos animados, colores llamativos y figuras más simplificadas. Las cartas de
Uno son un ejemplo de este tipo de juegos, pues ahora tienen una adaptación infantil.
Lo mismo sucede con el Scrabble, que también tiene una edición Kids.  Entre todos estos pasatiempos destaca el juego de memoria, el cual, como su nombre lo indica, “estimula
la memoria visual, además de reforzar la atención, la discriminación y la capacidad del niño
para captar el estímulo y evocarlo, inmediatamente, cuando logra atinar con la ficha correcta”, según señala Gioni.

 
EN EL TIEMPO

››3500 a.C.  
Aparece en Mesopotamia, la Taba, antecedente de los dados

››3500 a.C.
Nace el Backgammon en Persia

››1000 a.C.
Llega el Senet, el juego más popular de Egipto

››500           
El ajedrez nace en India y se extiende por Persia y Bizancio

››1000                       
Los artesanos medievales crean los primeros rompecabezas

››1800
El puzzle se fabrica en serie y sale a la venta

››1904           
Se inventa el Monopoly en EEUU. Parker Brothers lo saca al mercado en 1934

››1931                       
Alfred Butts inventa Scrabble y en 1949 el juego es fabricado en serie

››1979           
Sale a la venta la primera versión del Trivial Pursuit

››1997           

Aparece Cranium de la mano de Mattel

Señas
Adriana Gioni. Psicopedagoga y Psicóloga Clínico
Telf: 0212-234.30.22
www.mipunto.com.
www.historychannel.com

 
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