
La fuerza del tiempo
Los zapatos bicolores tipo bailarina de la casa Chanel son uno de los mayores éxitos de venta de la compañía francesa, junto con el perfume Nº 5 y el bolso acolchado. Con más de medio siglo de existencia, son un accesorio esencial que siempre ha marchado al ritmo de la épocamodernos para darle nuevos aires.
Todos sabemos que Coco Chanel consideraba que la parte menos agraciada de las mujeres eran las rodillas. La conocida diseñadora de modas era un poco más indulgente con los tobillos: "Para las noches, me encantan los vestidos que dejan mostrar los tobillos por delante y caen hasta algunos centímetros del piso en la parte posterior. Esto permite que las mujeres caminen sin dificultades. Los pies femeninos son hermosos." Para exaltarlos aún más, la Chanel imaginó, junto con el diseñador de calzados Massaro, hace cincuenta y un años, un zapato bicolor que se convertiría en uno de los amuletos de la casa de modas junto al bolso acolchado, el taller y el perfume Nº 5.
Al igual que todos los grandes hallazgos de Coco Chanel, estos zapatos se inspiran en la vestimenta masculina. No contenta con haber diseñado para las mujeres ropa que antes era usada exclusivamente por los hombres, como los pantalones, el tweed y las boinas, Chanel feminizó los zapatos de golf bicolores que llevaban sus amigos de la "alta sociedad".
"Las mujeres sueñan con llevar ropas o prendas de colores pero no piensan en la falta de color. Siempre he dicho que el color negro combina con todo, al igual que el blanco. Ambos tienen una belleza incomparable y combinan perfectamente. Si vistes a una mujer de blanco o de negro para que vaya a un baile, la gente sólo se fijará en ellas". Eso es lo que ocurre con esos dos colores, que en otros casos permiten variaciones casi infinitas, según otro adagio de la diseñadora: "Con cuatro pares de zapatos se puede dar la vuelta al mundo". Un par de sandalias en beige y negro para cualquier ocasión, un par de sandalias beige y dorado para la noche. Finalmente, un par de sandalias beige y marrón en versión deportiva para el día y unas sandalias beige y azul para los días de verano. "Con eso basta".
El glamour de su "fetichismo de los pies" también se detiene allí, si juzgamos por el pragmatismo que la llevó a colocar las tiras de sus famosos slingback (sandalias de talón descubierto con una tira en la parte trasera) que estilizan la pierna (e impiden que veamos un paquete de cinco salchichas en lugar de dedos del pie bien delineados al final de la velada): "Los pies de las mujeres tienden a inflamarse un poco. Con las tiras, se evita ese problema y el zapato se puede calzar con mayor facilidad…". Coco Chanel solía decir que hay que tratar de ser bella de la cabeza a los pies y juraba que "una mujer que calza los zapatos adecuados jamás podrá ser tildada de fea".
El hecho de que la diseñadora francesa haya tenido várices la llevó a pedir que le hicieran un par de zapatos revolucionarios. Así lo contó la propia Chanel a Paul Morand*. "Un día en 192... me encontraba en el Lido. Como estaba cansaba de caminar con los pies descalzos sobre la arena caliente y en vista de que las sandalias de cuero me quemaban las plantas de los pies, le pedí a un zapatero de Zattere que recortara un pedazo de corcho en forma de suela y le ajustara dos correas. Diez años después, las vitrinas de Abercrombie en Nueva York estaban llenas de zapatos con suelas de corcho".


Sin embargo, Chanel nunca pensó que se había equivocado de haber tenido razón tan pronto: es por ello que creó modas verdaderas, como la exitosa moda del zapato bicolor que jamás ha sido puesta en duda. De hecho, este calzado siempre ha sido el favorito de las mujeres deseosas de combinar la comodidad y la elegancia. O tal vez de libertad, según el deseo formulado por la locuaz Coco, quien llegó a decir estas palabras imperecederas: "Quiero que las mujeres sean hermosas y libres. Libres de mover sus brazos y de caminar rápido. Al ritmo de su tiempo".
*Paul Morand: L'Allure de Chanel. Hermann ediciones.
Traducción: Gerardo Cárdenas
fotos: ARCHIVO
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