La de los techos rojos
Valentina es una persona jovial, intensa y apasionada, amante de su profesión,
a la cual está entregada en cuerpo y alma. Con gran entusiasmo nos relata:"Cuando me convocan para el concurso y me dicen que debo realizar un traje
inspirado en Caracas, lo primero en que pensé fue en la Caracas de los techos
rojos, que se divisa desde el Ávila como en un baile de franjas con mucho
movimiento, muy característico de nuestra ciudad. Y parece mentira, pero
en ese preciso momento me vino a la mente el diseño del vestido,
el cual
respeté todo el tiempo, dando como resultado el hermoso producto final,
que me llevó a ganar
este premio".
El vestido es corte strapless, entallado en la modelo. Se prepararon cientos
de cintas
con 10 metros de gazaar y 20 metros de organza color coral, que
después se fueron colocando artesanalmente sobre la base del mismo. "Lo
bueno de trabajar en este tipo de piezas es que realmente es el reflejo de lo
que yo quería plasmar, sin tener que tomar en cuenta otras opiniones. Aunque
me siento orgullosa de que la gran mayoría de mis clientas se deja llevar,
respetando mi propuesta, ya que saben que el resultado final va a ser impecable".
El vestido se empezó a trabajar un mes antes, ya que se trató de una pieza
muy laboriosa. Para darle un toque moderno, la falda llevaba una especie
de bomba, elaborada también en cintas, que cuando se abrían al caminar,
dejaban ver grandes flores elaboradas en el mismo tono coral, inspirada en
los jardines centrales de las antiguas grandes casonas coloniales del centro
de la ciudad, lo que le imprimía una gran dosis de movimiento. Como toque
final, el traje terminaba en un gran número de cintas cortadas al bies y desflecadas,
dejando la pieza sin un límite muy marcado, para que fluyera libremente en la pasarela.
"Un punto muy fuerte que tuve a mi favor fue la modelo, Francis Lugo. Una morena,
digna representante de la belleza caraqueña, quien le terminó de imprimir al traje
el sabor de la ciudad ya que su piel canela ayudaba a que el tono coral resaltara
de manera especial".
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Conociendo a Valentina
Una joven muy enérgica, que de pequeña soñaba con ser veterinario, se
dio cuenta a los 16 años que su futuro estaba en el mundo de la moda. "Cuando llegó el momento de elegir una carrera, eran tiempos en los
que aún no había buenos institutos en el país donde estudiar diseño
de modas, por lo que estudié diseño interior. Ya a los 23 años comencé
a hacer una línea de prêt a porter para damas con una socia argentina.
Al poco tiempo continué en solitario, con mi propia línea, que vendía
principalmente a Piera Ferrari, Blue Marine y Ana Ponti, entre otros.
Luego, poco a poco fui incursionando en la alta costura, trabajando
en piezas hechas a la medida y no hubo vuelta atrás".
Fue perfeccionando cada vez este arte. En un principio de manera
autodidacta, aprendiendo de sus propias modelistas y de un gran número
de personas que le tendieron la mano, entre ellas recuerda con especial
cariño a la señora María, una italiana que estuvo a su lado por unos seis
meses, enseñándole el oficio y ayudándola a "pulirse", ya que provenía
de una familia de couturiers. De ahí desarrolló su propio estilo de patronaje
para trajes a la medida, que es sin lugar a dudas uno de sus puntos más
fuertes: vestidos de entalle y caída impecables.
Recuerda con mucho cariño la primera pieza de alta costura que elaboró:
un traje de novia. "Lo que más me impactó fue ver cómo una idea que tracé
en papel, se transformó en una pieza perfecta, tal y como la visualizaba.
La novia quedó contentísima. La satisfacción en su cara me lo dijo todo.
Me encantan los trajes de novia, por la gran cantidad de sentimientos
y emociones que se involucran en este proceso, además que es el traje
más especial que puede llevar una dama en su vida".
Afirma que la alta costura siempre es un reto, ya que involucra la creación
de piezas únicas, que requieren de una atención y dedicación máximas,
desde su concepción, hasta la última puntada de su elaboración. "Nunca
hay dos vestidos iguales, puede haber algunos similares en algunos
de sus elementos, pero jamás dos iguales".
-¿Qué elementos consideras que
destacan en tus piezas?
-"En mis creaciones muy raras veces incluyo cortes horizontales, ya que
cortan la figura. Me valgo más de los cortes verticales, que imprimen
movimiento a las piezas. Para trabajar una colección prêt a porter, simplemente
el diseñador hace una propuesta, que es la que se lleva a cabo. En el caso
de la alta costura, hay que respetar mucho la personalidad de cada clienta.
En el caso de las novias, debe reflejar quién es ella, para que realmente
se sienta a gusto y destaque. En base a esos gustos: el tipo de tela, la forma
de la falda, el corte, la caída… yo trabajo en una propuesta, que al final será
una interpretación de cómo yo la veo. Es como la culminación de un sueño.
Uno puede elaborar el vestido más bello del mundo, pero si la persona no
se siente identificada, no va a ser feliz llevándolo, lo que se reflejará en su
cara". No en balde cada uno de sus trajes es una mezcla de elegante fluidez,
con el tino mágico de lo etéreo, lo vaporoso y lo fluido.
-¿Qué te inspira?
-"Me inspiro en muchísimas cosas: otros diseñadores, cosas cotidianas,
la naturaleza, un libro… lo importante es darle un toque propio, que diga
que es una pieza mía. No importa tanto de dónde viene la inspiración,
sino saber adaptar las ideas y lo que viene a la mente, siempre reflejando
un estilo propio".
-¿Cómo definirías tu estilo?
-"Yo me definiría como una persona muy versátil, porque me puedo adaptar
a muchas cosas. Me encantan las piezas modernas, los cortes limpios y
aunque muchas veces me inspiro en cosas antiguas, siempre le doy mi
toque personal, puliéndolo un poco. Lo rococó no entra dentro de mi estilo.
Me encanta que las piezas destaquen por un corte impecable. Muchas
veces mis vestidos más sencillos son los que destacan de manera más especial".
Disfruta el trabajar con materiales nobles, tejidos naturales de muy buena
calidad: "Cada vestido tiene una tela que es la ideal para su confección.
Lo más importante es saber elegir cuál es la adecuada, para que el resultado
final sea impecable. Las buenas telas tienen una caída espectacular, acorde
con sus características. Cada cual tiene su atractivo: como flota el chiffón es
espectacular, la caída de un buen crepe es algo muy bello". Aunque está
de acuerdo en adoptar el uso de nuevas tecnologías en parte del proceso: "ese algo especial del Haute Couture lo da el toque humano".
La mujer que busca un traje de Valentina Cedeño es una mujer que aprecia
el trabajo bien hecho: "tengo un gran número de clientas que disfrutaban
de las creaciones de Guy Melliet, a quien siempre admiré mucho ya que
considero que fue un couturier impecable y que se sienten igual de satisfechas,
atendidas y representadas con mis creaciones, lo que me llena de mucho
orgullo. Algunas de ellas pueden adquirir el traje que deseen, de los mejores
diseñadores del mundo y me siento orgullosísima de que para las ocasiones
realmente especiales de su vida, como la boda de una hija, cuando necesitan
un vestido realmente de alta costura, me prefieren y eligen a mí."
-¿Cuánto tiempo dedicas a cada vestido?
-"La duración del proceso de elaboración de un vestido es muy variable.
Tengo novias que vienen a veces con un año y hasta año y medio de
antelación. Cuando se viene con suficiente tiempo es mucho mejor, porque
se hace todo como más fluido, más relajado, más tranquilo. Se pueden
buscar opciones de telas traídas especialmente para ello y prestar especial
cuidado a todos los detalles. Lo ideal son 2 ó 3 meses de anticipación por lo menos".
Confiesa que uno de sus sueños es lanzar una línea de prêt a porter,
proyecto que viene trabajando hace ya algún tiempo, pero que todavía
tendremos que esperar un poco
para poderlo ver nacer.
Vitrina
Uno de los trajes de Valentina Cedeño fue acreedor del primer lugar en la Semana
de la Moda de 2006.
Posee un equipo de trabajo de más de 15 personas y una clientela de unas 2.000
damas de la sociedad caraqueña.
Ha participado en un gran número de desfiles y eventos, entre los que destacan
la Feria Internacional de Turismo 2006 (FITCAR); desfiles de la organización
Venezuela Diseña, a beneficio de la "Fundación Creando Futuro"; evento"Moda Tricolor", inspirado en la Bandera Nacional, donde obtuvo excelentes
críticas y el último
galardón al que hoy hacemos referencia: 1er lugar en el
concurso-desfile
Haute Couture Inspiración Caracas con su traje inspirado
en La Caracas
de los Techos Rojos.
Entre los participantes de dicho concurso, destacaron diseñadores de la talla
de Leonardo de Armas, Eduardo Kano, Hajsky Bueno, Luis Braccal, Mariela
Guzmán, Raenra y Pavel Mieses.
Señas
Valentina Cedeño
ATELIER: Los Naranjos de Las Mercedes
Telfs.: (212) 993.5154 / 4797
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