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revista Estampas
Caracas, sábado 12 de noviembre de 2005  

Por María Angela Valbuena

Clóset itinerante

Escoger el guardarropa para un viaje no es tarea sencilla: se trata de tomar decisiones y poder diferenciar lo que quiere de lo que verdaderamente necesita. La dificultad es directamente proporcional a la cantidad de días que va a estar fuera. Además, el proceso de selección tiene que ver tanto con su estilo personal como con el propósito del viaje.

El secreto está en llevar piezas versátiles que combinen entre sí en materia de colores, tejidos y estilo, y que puedan usarse tanto en el día como en la noche. Prefiera una línea clásica y aférrese a los colores neutros (blanco, beige, negro, azul marino, gris), agregando un tono que contraste (rojo o amarillo).

En cuanto a textiles, opte por los de buena caída como el algodón, el lino (hilo) y la lana, además de los antiarrugas. Los accesorios deben escogerse en función de su capacidad para transformar un look. Indispensables: lentes de sol, impermeable o paraguas.

Empaque un conjunto casual, un buen par de zapatos que le resulten cómodos para caminar y algo un poco más formal que pueda vestir para una cena. No olvide la ropa interior y la de dormir; medias, zapatillas y un traje de baño, ya que puede toparse con una piscina.

Básicos (ella):
Vestido negro de coctel, una camisa blanca, un traje chaqueta de falda y pantalón, medias panty, cinturón, zapatos negros, cartera, joyas y accesorios, short, franelas, ropa casual, jeans, zapatos deportivos, suéter, traje de baño y pareo.

Básicos (él):
Un traje formal, camisas de vestir (dos blancas y otras tres en colores sólidos), cinturón, zapatos negros o marrones, blazer azul marino, camisas deportivas, jeans, pantalón kaki o de pana, franela blanca y zapatos deportivos.

Para la playa:
Traje de baño, shorts, pareo o falda corta; franela para protegerse del sol, lentes oscuros, gorra o sombrero, protector solar, bálsamo para los labios, zapatillas, toalla, lentes para nadar, bolsa plástica para guardar las cosas mojadas.

 
 

En su justa medida

Si usted es de las que sufre cada vez que va a comprar un traje de baño porque la talla de su busto no coincide con la de sus caderas, le tenemos buenas noticias. Una tienda en Caracas ofrece la posibilidad de combinar las piezas de un bikini e incluso, hacerle un modelo a su medida.

Suë. Esta palabra yanomami que significa “gente de sol” da nombre a una tienda que ofrece trajes de baño de fabricación propia, cuyos diseños y tallas pueden adaptarse a las necesidades particulares de cada cliente. Las piezas se confeccionan a partir de lycras importadas de Colombia, Brasil, Estados Unidos e Italia y son bordadas a mano. Otra ventaja: de cada modelo apenas se realiza uno por talla y color, haciendo prácticamente imposible conseguirse a una “morocha” en la playa. Como complemento, Suë ofrece desde pareos, pantalones, cinturones tejidos, bolsos y franelas hasta el ajuar completo para una boda playera: piezas en lino, chifón y gasa bordados con pedrería, nácar y caracoles, en combinación con los trajes de baño. Para la temporada navideña la tienda prepara la promoción Disuëñalo, en la que cada persona podrá combinar piezas de distintos modelos para crear bikinis totalmente personalizados.

SEÑAS: SUË. C.C. EL RECREO, NIVEL C2. TELF.: 706.8679

 


“La moda es una forma
de fealdad tan intolerable
que tiene que ser cambiada
cada seis meses”.

—OSCAR WILDE

 
Avanzada estratégica

A pesar del rechazo generalizado a la violencia y, particularmente, a la guerra, la moda retoma los uniformes del ejército como fuente de inspiración. La tendencia se caracteriza por el corte severo, los accesorios metálicos y el uso de colores típicamente usados por las milicias: verdes, marrones, grises, negro y azul marino. Hay chaquetillas cortas y largas, de cuello rígido y corte recto; algunas están “condecoradas” con galones y distintivos. El abotonado se hace al frente o en forma cruzada, con presillas redondas y metálicas. Los distintivos abrigos han dado origen a versiones de vestidos con cuerpo abotonado y cinturones anchos y de hebilla cuadrada. Las chaquetas de cuero, las botas altas y los lentes de aviador son los complementos. Estas prendas fueron usadas inicialmente como ropa casual por los más jóvenes, que le restaban seriedad al combinarlas con otras de colores vivos y cortes más audaces. Las chaquetas y pantalones de camuflaje han permanecido desde entonces en las calles, reapareciendo ocasionalmente en las pasarelas de los diseñadores más reconocidos.

 

Príncipes urbanos

La riqueza y el lujo de Oriente también se hacen sentir en las nuevas colecciones de moda masculina. En los suéteres tejidos, los puntos de diversa índole se combinan en intricadas tramas, creando patrones y detalles interesantes. Cintas trenzadas, cuentas y apliques añaden exhuberancia y sex appeal.

Los pantalones exhiben un extenso trabajo con remaches, en figuras que recuerdan los mosaicos de las mezquitas. En los blue jeans se combinan apliques metálicos y de cristal con pintura y desflecados, en modelos decididamente caprichosos. Las texturas también se hacen presente a través de la pana y el terciopelo en colores nada convencionales, o en pieles que van desde el mate absoluto hasta el charol fulgurante.

Las pieles de las chaquetas son ricas en texturas, combinándose a veces entre ellas y también con otras más lisas y brillantes o con gamuza, para crear atractivos contrastes. Hay piezas en cuero repujado con aires marroquíes cuya belleza y espectacularidad hacen lucir a los hombres como verdaderos príncipes urbanos.

En cuanto a colores, predominan los tonos ocres, tostado, marrón chocolate, dorado y bronce. El negro y el gris muy oscuro alternan con el verde y el morado obispo en un acto de sobria rebeldía.

SEÑAS: CASABLANCA. LA CASTELLANA. TELF.: 263.2005. LAS MERCEDES. TELF.: 993.8527

 

De largos y colores

Aunque usted se vista con las mejores y más espectaculares piezas de la temporada, si su cabello es un desastre o simplemente, luce anticuado, no logrará dar con el look. La tendencia es llevarlo extremadamente corto o de un largo por debajo de los hombros —no hay medias tintas— las melenas lucen frescas con cortes desiguales y ondas suaves; persisten los rizos y los flequillos irregulares. No dude a la hora de pagar por un buen corte de pelo, es una garantía de que su peinado se mantendrá espléndido sin necesidad de estar retocándolo constantemente.

En materia de color lo último es llenar el pelo de pinceladas cálidas ya sea en contraste total o en armonía plena, pero siempre buscando un efecto luminoso. Destacan los tonos rubios nacarados, vainilla, beige, rosado toronja y dorados, así como los castaños y cobrizos. Los tonos oscuros como el chocolate, el caoba y el negro azabache están fuera de moda. Pero por sobre todo, el color debe ser próximo al natural, para lograr un efecto elegante y definitivamente sensual.

En cuanto al maquillaje, predomina la gama de los rosas, morados y violetas. En las sombras de ojo, éstas se combinan con gris topo o verde musgo, y se añaden el dorado y el negro. Los labios continúan muy brillantes y con delineado invisible, en tonos que van del rojo vibrante al tierno rosa. El maquillaje debe lucir fresco y natural durante el día y algo dramático en la noche, pero sobre todo luminoso.

 
 

Ver también:
- Desde el arte

 
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