¿Cómo se siente al ser
considerada como
la mejor maquilladora
del mundo?
“Realmente no creo ser la mejor pero…
está muy bien que otros lo piensen.
Claro que eso de ser tan importante
o más que Galliano, Vikctor & Rolf…
No, por favor, ni mucho menos.
En la moda se trabaja en equipo,
todos nos ayudamos, colaboramos…
¿Cómo es la colaboración
con los diseñadores?
“Es un proceso de desarrollo prolongado. Probamos con distintos materiales, texturas,
ponemos las telas al lado del rostro y todos opinamos. Luego lanzamos conceptos que
se nos ocurren. Después de esa especie
de brain storming, vienen las pruebas
y se perfila el look. A veces, un diseñador tiene una idea muy definida sobre algo. Por ejemplo, Valentino en su último show lo único que me pidió fue su tradicional rojo en los labios. No hay ningún labial que sea exactamente ese tono,
pero lo conseguí mezclando”.
Trabaja con casi todos los grandes, pero fue Miuccia Prada quien le dio su
primera gran oportunidad en Milán. ¿Hay algún diseñador con el que tenga
una química especial?
“Me encanta poder colaborar con todos, son personalidades tan distintas.
No podría decir uno en especial porque con cada uno es diferente. Pero
Miuccia es extraordinaria.”
¿Qué significa el maquillaje
para Pat McGrath?
“Es difícil. Supongo que libertad, color,
innovación, ¡felicidad! Si tengo que
quedarme con una sola cosa diría libertad.”
¿Por qué eligió esta profesión?
“La culpa fue de mi madre que tenía una auténtica obsesión por el maquillaje: cada viernes salíamos en busca de la base perfecta, la sombra perfecta… siempre estaba buscando el producto idóneo para la piel negra. Tengo el maquillaje muy presente desde pequeña”.
Lleva unos veinte años maquillando, ¿nunca se aburre?
“Hago cosas muy distintas: pasarela, campañas de comunicación, creación
de cosméticos. Me gusta variar y tengo la suerte de poder desarrollar todas
las facetas de mi profesión. A veces es una locura: hay que viajar mucho, improvisar, sobre todo en los shows. El otro día en París tuve que maquillar
a doce modelos en media hora. Las emociones suben y bajan. Hay muchas
risas y tambiénlágrimas, pero eso me motiva.”
¿Por eso ha aceptado ser la Directora
Creativa de Max Factor?
Lo que me atrajo de Max Factor es el poder llegar a un público más amplio. Yo misma compro maquillaje de lujo, pero también en supermercados. En realidad en ambos ambientes lo que se busca es lo mismo: moda, tendencias. Me encanta la idea de llevar lo que sé de tendencias
a todos los públicos. Está claro que hay un fenómeno
de democratización de la moda y me parece fascinante introducirlo en maquillaje, hacer cosmética trendy,
de calidad y accesible a todas.”
¿Y cuál es el mayor reto
para una maquilladora?
“El reto es diario, desde el momento en el que no existen dos rostros iguales.”
¿Y qué es lo primero en lo
que se fija de un rostro?
“Los ojos, definitivamente. La forma, el color”.
¿Nos puede resumir las claves de maquillaje de la próxima temporada ?
“Básicamente, limpieza y perfección. Una piel minimalista, fresca, saludable. Destacan los looks de inspiración futurista: ojos muy definidos, colores metálicos (plata y oro) y labios nude.”
¿Cuál es su sello?
“Mi marca registrada es quizás la piel perfecta. Puedo crear un maquillaje muy loco, incluso teatral, pero la tez siempre estará impoluta. Para ello no hay que intentar 'tapar' los problemas con maquillaje. La preparación previa de la piel también es muy importante: limpieza a fondo, hidratación e incluso usar una mascarilla revitalizante. Yo utilizo mucho las de la firma SK-II, sobre todo cuando las modelos tienen cara de cansancio”.

Las modelos Amber Veletta y Karolina
Kurcova, junto al periodista André Leon
Talley, celebran el talento y la cortesía de Pat.

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