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Crecer juntos
Estas 10 claves le serán muy útiles para planificar y decorar un cuarto infantil que evolucione con las necesidades del niño. G.M.
Elegir el cuarto más adecuado. El bebé demanda seguridad y cuidados permanentes, por ello resulta muy cómodo que su habitación quede cerca del dormitorio de los padres. Además, y siempre que sea posible, elija para él un espacio luminoso, cálido y tranquilo, sin excesivos ruidos del exterior.
Decorar pensando en el futuro. Si hace una buena planificación inicial se evitará tener que cambiar todo el mobiliario en cada etapa. En este sentido, procure elegir de entrada muebles polivalentes o transformables, y opte una decoración atemporal (ni muy estridente ni excesivamente infantil).
Crear un entorno sereno. En esta primera etapa se recomienda pintar las paredes en suaves tonos pastel (rosa, azul cielo, vainilla, verde agua), ya que relajan y tranquilizan. En cuanto al piso, el parquet resulta práctico y resistente, evite las alfombras por el polvo y las alergias.
Iluminar bien la habitación. Planifique la iluminación teniendo en cuenta sus necesidades en cada etapa de desarrollo. Al principio, basta una lámpara de techo con bombillo incandescente (100 W) y otra de mesita auxiliar (40 W), cerca de su cuna o cama.
Cómo vestir las ventanas. En pocos metros los shapes son la opción más práctica: no restan espacio y permiten colocar muebles bajo la ventana. El lino y el algodón, en colores naturales y combinados con fibras sintéticas son resistentes, decorativos y lavables.
Muebles versátiles o de doble uso. Son una buena solución para aprovechar más y mejor el espacio: un gavetero con la bañera incorporada, una cuna convertible en cama o pequeño sofá, o un espejo-armario son buenas y prácticas opciones . Si le cabe, es bueno contar con una silla o mecedora para alimentarlo o darle una dosis de consentimiento cuando lo necesite.
La cuna: acabados y materiales. Los diseños más indicados son los de acabado liso y tonos naturales, ya que los laqueados o pintados, aunque muy decorativos son más delicados. Aunque existen varios tipos, el material que más opciones tiene en el mercado es la madera. Procure ubicar la cuna lejos de los enchufes y resguardada de las corrientes de aire.
Dónde guardar los juguetes. Desde sus primeros años de vida, el volumen de juguetes es enorme; de ahí la importancia de disponer de soluciones de almacenaje rápido: cajas modulares, baúles, estantes, cajones... A medida que vaya creciendo, un truco para involucrar a los pequeños en el orden de sus juguetes es disponer de todas estas soluciones a su altura.
Organizar su clóset. De entrada, como su ropa no es larga, basta con un espacio de unos 60 cm para colgar. Puede aprovechar la parte inferior con cestas y cajas para organizar la lencería y otras piezas del bebé. Destine el otro cuerpo del mueble con estantes y gavetas para la ropita que se pude guardar doblada.
Una habitación que cambie a su gusto. A medida que los niños crecen, es importante que, en lo posible, también ellos participen y se impliquen en la decoración de su habitación. Tomar sus propias decisiones contribuye a que se sientan más cómodos e identificados con el espacio que consideran suyo y, además, estimula su desarrollo.

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