Poltrona Frau
Renzo Frau fundó esta marca en 1912 en Torino. La firma se convirtió luego en proveedora de la casa real italiana gracias a su maestría en la manufactura de muebles de piel. Franco Moschini tomó las riendas de la empresa en 1963 y Poltrona Frau reeditó sus modelos históricos. Las creaciones de esta casa equipan vehículos de lujo, pero también obras de arquitectos famosos, el Getty Museum en California de Richard Meier, el Musik Park en Roma de Renzo Piano. Y sobre sus diseños también se sientan los diputados europeos de Estrasburgo. |

Vanity Fair, diseñada por la firma en 1930, se convirtió rápidamente en el arquetipo de la poltrona moderna. Sus formas tomadas prestadas del vocabulario básico del Art Deco son imbatibles y hoy día experimentan un rejuvenecimiento al presentarse en colores vivos y primaverales, desde el amarillo botón de oro hasta el verde grama. |
Fontana Arte
Cuando el arquitecto Gio Ponti, conocido como “el Padre de los Diseñadores Italianos”, fundó esta división creativa de la fábrica de vidrio de Luigi Fontana en 1932, soñaba con lámparas, pero también con muebles. Después la firma pasó a las manos más bien industriales de Saint-Gobain. En 1976 Carlo Gugliemi adquirió la empresa y confió la dirección artística a Gae Aulenti, quien causó sensación con una mesa con tope de vidrio sobre ruedas de bicicleta (1993). En la actualidad, la marca continúa con éxito su doble vocación al materializar las obras de Rodolfo Dordoni, Marco Zanuso Jr. o el infatigable Vico Magistretti. |

Lujosa lámpara de sobremesa conocida como la Pirellina de Gio Ponti (1967). Tiene la elegancia de una maqueta arquitectónica que recuerda a su torre Pirelli de Milán. Elaborada en acero y vidrio opaco cortado con punta de diamante. Ilustra el deseo del diseñador de “volver a las cosas necesarias, verdaderas, naturales, simples y espontáneas”. |
Cassina
Originalmente eran pequeños artesanos en Meda, pero en 1927 la familia Cassina se convirtió en el mayor fabricante de muebles capitoneados para los grandes burgueses. Después surgieron los pedidos para el equipamiento de paquebotes, que eran las vitrinas del diseño italiano naciente. Esta demanda impulsó una producción masiva que se coronó con la silla Superleggera (1957) de Gio Ponti, una pieza exitosa en todo el mundo. Cassina proseguiría con las creaciones de los arquitectos esenciales del momento y después con los audaces modelos de Gaetano Pesce, Paolo Deganello o Hosoe reunidos por Philippe Starck. Cassina defiende siempre el modernismo, en especial con la colección I Maestri, que comprende re-ediciones de muebles de los pioneros del siglo XX, entre ellos Charlotte Perriand. |

La poltrona LC2, de Le Corbusier —creada en 1928 con Pierre Jeanneret y Charlotte Perriand—, inauguró en 1965 las reediciones. Muy pronto se convirtió en el accesorio obligatorio del buen gusto contemporáneo. Se fundamenta en la genial sencillez de su concepto: cuatro mullidos cojines enmarcados en una caja de acero cromado. |
Cappellini
De una casa artesanal fundada en 1946 a orillas de un lago, Giulio Cappellini decidió hacer en la década de 1970 el símbolo de un diseño exclusivo y refinado: desde el japonés Shiro Kuramata hasta el británico Jasper Morrisson, pasando por los hermanos Bouroullec y el rey del surf australiano Marc Newson, los créditos de esta casa estrella son impresionantes. La trotamundos italiana Paola Navone creó en 1987 la filial Mondo, que toma de las artesanías del mundo sus conocimientos prácticos, aptitudes y destrezas. |

El formalismo discreto y seductor de Jasper Morrisson se materializa en los gabinetes Plan (1999), que integran los ritmos coloreados al estilo Mondrian con las funciones esenciales. Estos muebles son símbolo de la obsesión de Giulio Cappellini por las referencias al arte —el último catálogo de la casa cita al pintor Jean-Michel Basquiat— y también son los más aplaudidos en las exhibiciones de la firma. |
Alessi
Giovanni Alessi fundó esta fábrica familiar en 1931. Al principio elaboraban servicios de café en acero inoxidable que pronto se hicieron omnipresentes en todos los hogares de la península. Desde 1970 la firma trabaja con la colaboración de diseñadores del mundo entero para producir colecciones experimentales y lúdicas. Las formas de los objetos de la vida doméstica cotidiana son impulsadas por superestrellas de la arquitectura y el diseño. Sus materiales lisos y brillantes abarcan desde plata maciza hasta plástico rutilante, lo cual introduce un toque de glamour en las cocinas y las salas de baño. |

Las teteras de arquitectos —monumentos en miniatura poéticos e insólitos—, como la pieza de Michael Graves (1985), y las colecciones multicolores como los dibujos animados, de Stefano Giovannoni, hacen piruetas en tecnicolor en nuestras cocinas, como la pieza Bunny & Carrot (2002), un dispensador de toallas de papel absorbente. |
FUENTES: ITALIANCULTURE.NET; WWW.SOLOARQUITECTURA.COM; WWW.TAOTAITALIA.COM. TRADUCCION: MARYFLOR SUAREZ R. |