Un producto del grupo   
 
- Cuando son más
de uno. Consejos para decorar habitaciones
compatidas
- Más allá de la mesa servida. Una pieza
tan útil como versátil

-Claves de color
Tonos que crean atmósferas

- Un rincón
muy especial

- Freak Hansen

- Tomar té

- Lujos cotidianos

- A la medida
de sus deseos
- ¿Pincelar
o pixelar?
revista Estampas

Caracas, sábado 19 de abril de 2008

 

Fotos: WWW.SHUTTERSTOCK.COM/makarova tatiana/henrik andersen

Más allá de
la mesa servida

Una lámina apoyada en soportes de cuatro, dos o un pie es el mueble que siempre tiene un lugar en el hogar, más allá del comedor. Los hay de múltiples usos, formas, materiales y estilos; todo depende de las necesidades del espacio a decorar. Milfri Pérez Macías

El juego de recibo o sala está incompleto sin una mesa de centro. Sus formas más usadas son rectangular o cuadrada, aunque existen diseños redondos y ovalados. Es una pieza utilitaria por excelencia, puesto que si es adornada con un florero, cenicero o  portarretratos también es receptora de muchos objetos como llaveros, libros y papeles. En ocasiones es común posar platos o vasos en la mesa de centro mientras se toma una merienda, por ello es recomendable tener en cuenta el material del tope para que éste sea de fácil limpieza.

Estas mesas no son más altas de 50 cm, alcanzan el nivel de las rodillas, sin sobrepasar la altura de las posaderas de los muebles. Las más comunes son de cuatro patas y tope de madera, pero ante la necesidad de optimizar los espacios existen modelos con uno o dos tableros que sirven de estante.

La dupla madera-vidrio como tope ha generado interesantes diseños para mesas de centro. Confeccionadas con un cajón con bombillos internos y tope de vidrio lechoso, cumplen doble función: lámpara y mesa de centro. El tope de vidrio da la sensación de amplitud y si posee otro tramo, permite ubicar con facilidad los objetos.

Laterales o auxiliares
En el recibo también se estila colocar mesas al lado del sofá principal o de una butaca. Cuando se hace una decoración tradicional son similares a la mesa de centro, sin embargo en diseños más eclécticos pueden combinarse distintos estilos al momento de escoger esta pieza.

También son de poca altura y pueden ser redondas o rectangulares. Las redondas clásicas tienen como base una pata que termina en tres soportes. Según reseña el portal Wikipedia en Internet, su origen se remonta a las antiguas civilizaciones occidentales siendo los egipcios los primeros en mostrar registros del uso de la mesa redonda de tres pies y posteriormente en mayor medida, los romanos y griegos.

Otra modalidad ideada para ampliar el uso de la mesa auxiliar es el juego de tres con diferentes alturas que al guardarlas se solapan una sobre otra. Según la resistencia del material, pueden utilizarse como banquitos.

Son muy útiles los modelos con una o dos gavetas pequeñas, perfectas para guardar aquellos objetos que suelen estar “regados” por la sala. Una lámpara colocada sobre una mesa lateral genera un ambiente más íntimo cuando se usa como única iluminación del recibo.

También se les conoce como coffee table (mesa de café) o mesa de servicio. Para comer viendo TV actúa como soporte de la bandeja, para colocar pasapalos en una reunión, servir el café acompañado de galletas o para descansar los pies mientras se trabaja con el computador portátil. Otra característica de estas mesas es su movilidad. Si son de materiales livianos pueden trasladarse por diversos lugares de la casa.

En las décadas de los años '70 y '80 una variedad de moda fue la mesa-carrito con bandeja de vidrio y patas en metal con ruedas para desplazar bebidas al momento de una reunión familiar o visita de amigos. En la actualidad no son muy comunes, pero se pueden conseguir en algunas tiendas, confeccionadas con materiales modernos y menos pesados.


Foto: WWW.SHUTTERSTOCK.COM/white smoke

Por aquí y por allá
En Venezuela, la mesa esquinera era una pieza típica de la decoración hace 30 ó 25 años. Tenían entre cinco y seis paños triangulares sujetados por tres patas en cada vértice que se extendían desde
el piso hasta el tope de la estructura.
El estilo era clásico en madera labrada.

Hoy es más común encontrar esta pieza
en acabados de acero forjado y madera.
Sin embargo la forma triangular se aprecia en algunas tiendas como una mesa de
tres patas con gaveta. Es un mueble
para colocar en el ángulo de dos paredes.

Otras esquineras de mayor uso en la actualidad son pequeñas mesas de cuatro patas con una altura de entre 70 cm y un metro. Los materiales de fabricación
son variados: soportes o pies de metal y topes plásticos, acrílicos, de vidrio o en madera de distintos tonos. Sirven para colocar adornos que pueden ir desde una pequeña pieza ornamental hasta un florero alto. En ocasiones su función es la de pedestal de alguna escultura o pieza que se desea destacar en la decoración.
Por su parte, las de pasillo son mesitas con un tablero no mayor de 40 o 30 cm de profundidad y su altura puede variar entre 80 cm y 1 metro. Funcionan como una repisa o ménsula con pies. Una combinación usual es colocarla debajo de un espejo sin llegar a simular una peinadora.

Son  excelente  para decorar espacios de transición entre un área y otra de la casa. Cuando poseen una o dos gavetas pasan a ser otro mueble receptor de múltiples objetos que a la vista generan desorden en el área que la circunda.
Una fórmula para el uso de esta mesa es detrás del espaldar de un sofá. Esto permite diferenciar y a la vez integrar espacios no delimitados por paredes o tabiques, como por ejemplo el recibo del comedor.

Hora de descanso
El dormitorio puede carecer de peinadora o gaveteros, pero es casi imposible que la cama no esté acompañada de una mesita de noche o de algún estante que cumpla esa función. Estas mesas deben su nombre a ese momento de la rutina diaria destinado al descanso y cada quien la usa según su necesidades y gustos, por ello la variedad de diseños y modelos es infinita.

Son utilitarias y a la vez decorativas: es el lugar donde se coloca el despertador, el teléfono y la lámpara de noche cuando su diseño se limita a cuatro patas y un tablero. Las hay en forma de cubo, para colocar los objetos antes mencionados y alguna revista o libro. Otras más elaboradas pueden incluir varias gavetas y entrepaños, pero se debe tomar en cuenta las dimensiones para que no compliquen la movilidad ni “roben” mucho espacio a la habitación.

Un modelo de vanguardia son las mesas de noche que a la vez funcionan como cesta de ropa. Son cajones con una tapa que al cerrarla, se convierte en la superficie de la mesa. También pueden servir como almacén de juguetes en la habitación de los niños.

Lo recomendable y práctico es que la altura de la mesa no supere la altura de la cama, quizá unos cuantos centímetros más son beneficiosos al momento de leer, si se tiene la lámpara de noche sobre ella. En los juegos de dormitorios con diseños minimalistas que evocan las costumbres de países orientales con camas de poca altura, las mesas de noche no sobrepasan los 50 cm. Están elaboradas en un solo color y pueden ser más bien alargadas, con una o dos gavetas.
Hay mesas integradas al mueble que conforma el copete de la cama, lo que limita su uso exclusivo como mesa de noche pero garantiza la uniformidad en el estilo del cuarto, si es lo que se desea. Otra variante son las redondas de estilo romántico, similares a las mesas de servicio, con un soporte que termina en tres pies. Acompañar una pequeña poltrona con estas mesitas es ideal para quienes acostumbran realizar otras actividades —a parte de dormir— en el cuarto.
Un modelo funcional es la mesa de noche en forma de gabinete con puerta, excelentes para mantener el orden y resguardar del polvo a objetos preciados. Incluso pueden ser utilizadas para almacenar sábanas y paños.

En el dormitorio de los más jóvenes funciona muy bien la mesa de noche con repisas, puesto que les  permite tener a la mano todos los artefactos electrónicos como reproductores de música, consolas de juego, CD de música o películas en DVD. La mayoría de la veces la mesa de noche de los chicos se convierten en el almacén del cuarto.


Ninguna sala está completa
sin una mesa de centro.

Todo uso
Las plegables son las estrellas de lo práctico. Es esa mesa que saca
de apuros en cualquier momento. Las más comunes y económicas son las conocidas como Pantries, con patas de metal y tope rectangular de madera recubierto
en fórmica. Hace
algunos años los
colores no era muy llamativos, pero en
la actualidad se consiguen con superficies de distintos
motivos.

Por la variedad de usos, lo fundamental de esta mesa es el material del tope.
Debe ser resistente y de fácil mantenimiento para que pueda ser utilizada
cuando los niños pintan o juegan con plastilina y los más grandes reparan
objetos o realizan actividades como manualidades.

Otro tipo de mesas plegables de gran utilidad son las de tablas no mayores de
30 x 40 cm en madera con dos patas en forma de cruz. Pueden usarse en la cocina para colocar alimentos mientras se prepara la comida, en el recibo como bandeja cuando se toma una merienda, en la habitación para colocar ropa o libros
y en general, como auxiliar al momento de realizar labores del hogar.


Fotos: WWW.SHUTTERSTOCK.COM/kwest/photoindra

A la intemperie
El mimbre y el ratán ya no tienen el monopolio de los muebles de jardín; particularmente las mesas para las áreas al aire libre se encuentran en una variada gama de materiales, diseños y colores. Lo determinante es que el revestimiento, especialmente en las patas, tenga propiedades anticorrosivas. Si la mesa es de madera no debe ser expuesta
por largos períodos de tiempo
al sol y el agua porque finalmente se deteriora y pierde su
vistosidad.


En cuanto al estilo, las hay clásicas con estructuras metálicas de acero forjado
y topes de vidrio; o con topes de cemento blanco y yeso con aplicaciones de cerámicas o azulejos. Son pesadas, pero sin duda resistentes para sitios como
el balcón, la terraza o el jardín. Las más económicas y sencillas son las mesas plásticas de una sola pieza a la venta en grandes almacenes y supermercados. Podrían ser catalogadas como comunes o simples, pero si se escoge un color llamativo que contraste con los tonos de la tierra, la grama o el cemento se
puede lograr un agradable efecto visual.

Las mesas diferentes a las del comedor pueden ser sencillas, recargadas,
clásicas, modernas, con las bases torneadas o esculpidas, simples tubos metálicos o listones de madera. El estilo sólo depende del gusto de quien decore, pero
lo elemental de una mesa es su utilidad. Al adquirirla es fundamental tener
en cuenta el fin que se le va a dar, para buscar características como resistencia, durabilidad o delicadeza.

CAMBIO DE MEDIDA

Las mesas extensibles son una solución cuando se dispone de poco espacio en el comedor.  Hay modelos rectangulares y redondos, muchos de los cuales tienen un espacio para guardar la hoja extra.

Existe además una mesa circular extensible con un sistema peculiar y muy ingenioso, creada por la firma DBFletcher Furniture Design. En cuestión de segundos, simplemente girando la mesa, la cubierta se separa en cuatro cuñas, dando paso a una estrella central donde todas se acoplan.

Señas:
www.dbfletcher.com/capstan

 

Señas:

www.galea.com.ve
www.mueblesbima.com
www.muebles-contemporaneos.com

 
Principal | Vivir | Soñar | Descubrir | Tentaciones | Siga la pista | Archivo