
Arte en vidrio
Una manifestación
creativa que se ufana por
jugar con distintas técnicas
y que trasciende los bemoles de la moda. Ángel Silva-Arenas
La manifestación artística recorre los más disímiles y variopintos caminos, como una reivindicación del supremo valor de la libertad, esa sensación que nos hace caminar a nuestras anchas sin mayor límite que nuestro antojo.
En esa búsqueda de experimentar nuevas formas y materiales, trabajar creativamente el vidrio transformándolo en un elemento de excepción para realizar vitrales, piezas escultóricas, orfebrería, utensilios utilitarios y decorativos, así como obras que invitan a la feliz contemplación, se ha convertido en una tendencia que cada día cobra más adeptos.
Algo más que cotidianidad
En la contemporaneidad, el vidrio se nos presenta como parte de nuestro día a día, tanto así que sería difícil pensar la vida cotidiana sin su presencia. Lo vemos en todas partes; en los bombillos que irradian la luz eléctrica; en las ventanas de residencias y oficinas, en la cristalería del hogar, en la manufactura de televisores, computadoras y vehículos; y qué decir de su irrupción en el campo científico, donde la precisión es fundamental, como cuando es utilizado como parte vital en la constitución de microscopios, telescopios o un simple anteojo.
Sin embargo, su versatilidad es insospechada y su faceta artística ha cobrado vuelo a partir del último tercio del siglo XX, cuando se ha erigido en materia prima para la expresión creativa de hombres y mujeres que observan en él una fuente inagotable de masa, forma y color.
Y es que el vidrio es producto de la fusión de una serie de elementos químicos a altas temperaturas, lo que hace que la masa viscosa que se obtiene, cual lava volcánica, ofrezca infinitas posibilidades de trabajo. Una vez enfriada la pasta vítrea, puede presentarse como un objeto hueco, una lámina un bloque, en fin puede ser manipulado de variadas formas, un atractivo difícil de ignorar para cualquier artista.
Con el paso del tiempo
El vidrio se obtuvo por primera vez en las orillas del río Belus, según cuenta Plinio en su Historia Natural. Al principio, desde el tercer milenio a. C., se trabajó vidrio-pasta (perlas, ungüentarios), luego al descubrirse la técnica del soplado -siglo I a. C., en las costas de Tiro y Sidón- los objetos de vidrio hueco empezaron a proliferar en la cultura romana. Los árabes también fueron grandes vidrieros, pero la Edad de Oro del vidrio se sitúa en Venecia. Posteriormente tomaron gran relevancia Inglaterra y Bohemia, para dejar paso a Checoslovaquia y a los países nórdicos en la transición a la Edad Contemporánea.
Más recientemente encontramos el New Glass o Studio Glass, movimiento artístico que nace en la tierra del Tío Sam, cuando Harvey K. Littleton, por allá en 1962, pone en marcha el primer horno individual para realizar esculturas en vidrio caliente.
Hecho en Venezuela
En nuestro país existen artistas que manejan esta técnica con maestría, ingenio y virtuosidad. Cada uno lo asume de una forma personalísima, como un diálogo íntimo entre su existencia y el vidrio.
Arte Murano, un cristal con historia
Cual producto veneciano, ubicada a media hora de nuestra ciudad capital, se encuentra la emblemática fábrica Icet Arte Murano, fundada en 1957 por Bruno Ava, con maestros y artesanos italianos con la finalidad de trabajar el cristal de forma artística.
Su repertorio de piezas es producto de un riguroso y sofisticado proceso de elaboración que se inicia en la balanza de precisión, a objeto de dosificar los componentes de acuerdo con el tipo y color del cristal demandado. Seguidamente, la mezcla se funde en el crisol, para luego pasar a la punta de una varilla hueca que sirve para manipular el cristal derretido o para inyectarle aire y crear formas originales e insospechadas.
Paso a paso, intervienen otros miembros del experto equipo de Murano para ir incorporando su ingenio, agregando trozos de cristal de diversos colores, doblando, retorciendo, estirando, en fin dándole vida a la obra. El diseño listo se lleva al horno para que adquiera el temple indicado, se deja reposar, para que el milagro se haga realidad; una pieza única hecha con el sabor del trópico pero con alma veneciana.
Sus piezas son famosas no sólo por su indiscutible valor artístico, sino también por la obsesión de emplear materia prima de la mejor calidad. Un reto que se logra con otro elemento; un trabajo hecho mano a mano.
Copas, floreros, centros de mesa, vasos, bol, esculturas, figuras geométricas, abstractas, de naturaleza animal, son algunas de las piezas que usted puede contemplar y adquirir en este prestigioso centro vidriero.
Cecil Valera
De manera casual descubrió la fascinación del vidrio, cuando estudiando Diseño Industrial realizó una investigación que le impuso trabajar directamente con este elemento.
Comenzó experimentando por ensayo y error, y decidió luego
formalizar sus conocimientos, participando en talleres como los ofrecidos por Arte Murano y en la Escuela Taller Arte Fuego Cándido Millán de Caracas, donde bajo la égida de María Teresa Fernández toma cursos de bead making (fabricación de cuentas) y pasta de vidrio al estilo japonés.
En su portafolio encontramos una diversidad de piezas como lámparas, esculturas colgantes, artefactos utilitarios (jarrones, ceniceros) y recientemente lanzó su línea de orfebrería y carteras.
Su obra se caracteriza por tener una intensa carga cromática que seduce la mirada de cualquier mortal. Siente predilección por el amarillo, el rojo, el anaranjado y el negro; tonalidades que emplea para como ella dice "darle vida al vidrio".
Sus piezas son exhibidas en tiendas como Mykonos, Slabon, Tonnos, Espacio X y Peniels. Pueden contactarla a través de www.cecilvalera.com y cecilymvaleral@gmail.com.
Dogar
Gladys Domínguez, mejor conocida en el medio por Dogar, es una cultora de postín del art in glass, a través del cual intenta plasmar su mundo interior con suprema vehemencia.
Dos constantes encontramos en su obra: manchas y rostros. Las primeras evocan las nebulosas en sus intensos y vibrantes azules, así como en los blancos neblinosos. Los segundos se presentan como caras semiveladas por la textura, y que se nos muestran como miradas ausentes.
Esta bióloga de profesión, ha realizado un diplomado en Artes de Fuego en la Universidad de Carabobo, así como talleres en vitrofusión, vitrales y termoformado entre otros. Dicta talleres sobre la materia en cualquier parte del país y pueden contactarla a través de www.dogar.com.ve.
Carmen Blanco
Esta caraqueña realiza estudios de cerámica, tecnología de esmalte y escultura en la Escuela Taller Arte Fuego Cándido Millán (Caracas) y en los Talleres de Formación y Producción Artesanal de la Universidad de Los Andes. También se ha especializado en torno y quemas alternativas de vidrio. Sus obras, que desbordan pasión, color y sinuosidad, han sido exhibidas en diversas galerías de arte nacional, así como en muestras individuales y colectivas en embajadas y salones de arte.
Trabajando el Vidrio
Entre las distintas técnicas para trabajar el vidrio se encuentran:
Vitrofusión o fusing: Consiste en la fusión de dos o más vidrios por medio del calor, puede ser completa o tack fusion. En la primera los vidrios se transforman en uno solo, se redondean los bordes de los mismos, haciéndose imposible distinguir la cantidad de vidrios originales. En este método generalmente se pinta un vidrio con esmalte u otro pigmento y se lleva al horno.
En la segunda, los vidrios se encuentran parcialmente fusionados, pudiéndose observar en los bordes la cantidad de vidrios que forman la pieza, los cantos no están totalmente redondeados. Se pueden hacer inclusiones de distintos tipo de materiales, realizar objetos utilitarios, joyería, relieves, texturas, esculturas, etc.
Vitrales: Es una especie de tamiz cromático que enciende, exalta o dulcifica la luz; y crea intimidad, evocando sensaciones diversas. El vitral, por sus juegos de luz, es empleado en la arquitectura y la decoración.
Vidrio al soplete: Se trabaja con un soplete a gas montado a una mesa, utilizándose varillas de vidrio macizas con las cuales se logran pruebas de compatibilidades, lágrimas, cuentas y varillas huecas con las cuales se aprende a soplar el vidrio.
Estilo Tiffany: Fue Louis Confort Tiffany (1848-1933) quien experimentó con la técnica de las vidrieras aplicadas a objetos decorativos y de arte; sus piezas se caracterizan por las líneas curvas y delicadas del estilo Art Nouveau. Con este método -basado en la unión de vidrios a través de la cinta de cobre engomada y estañada, remplazando al plomo- se pueden realizar distintos tipos de objetos.
Pintura sobre vidrio: Se han usado durante siglos para ilustrar y decorar vidrieras plomadas. Se utiliza para las restauraciones y guardas de nuevos Vitro. Esta técnica se trabaja con grisallas y pigmentos de baja temperatura. Se logran delineados, volumen, sombreado e iluminación.
Vitro cemento: Similar a la técnica del mosaico, se le da a cada uno color e inclusiones de materiales; la diferencia es que el diseño luego va a ser transparente.
fotos: cortesía cecil valera
foto:www.shutterstock.com
Señas
• Escuela Taller Arte Fuego Cándido Millán
Av. Los Próceres con calle Oriente, quinta Mercedes N°69, San Bernardino - Caracas.
Telf.: (212) 550.2463, 552.2909 y 0416-339.6727
• ICET Arte Murano
Calle La Trinidad, urbanización Potrerito, Los Salias (vía San Antonio de Los Altos).
Telf. (212) 372.0312 / 0391 www.artemurano.com |
| De aniversario |
La Escuela Taller Arte Fuego Cándido Millán celebró en julio sus 23 años de fundada, con una exposición en la que se exhibieron piezas de profesores, alumnos y artistas consagrados.
Esta prestigiosa escuela ofrece talleres en cuatro áreas básicas: vidrio, orfebrería, cerámica y
esmalte sobre metales. El régimen de estudios es trimestral y cada taller consta de tres niveles. También brinda cursos vacacionales para niños. |
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