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10 claves de color para pintar
Combinando tonalidades se pueden crear nuevos ambientes, sugerir dimensiones y propiciar estados de ánimo. Acá le decimos cómo.
Gisela Queremel
El color es un lenguaje y como tal debemos aprender a emplearlo para que hable por sí mismo de una manera fluida, creativa y coherente. En sus diversas tonalidades genera la primera impresión al entrar a una casa, ya que comunica ideas, expresa sentimientos, o provoca sensaciones de alegría y bienestar.
A la hora de remodelar su hogar, el color es una de las más importantes y económicas decisiones de decoración. A continuación diez recomendaciones básicas y trucos útiles para su estudio, apartamento, casa o quinta.
1 Ejercite su imaginación y busque su estilo. Visualize el ambiente que desea crear para cada espacio. Piense en cómo quiere que se sientan su familia, usted o sus invitados en las diferentes habitaciones de su hogar. Detecte los espacios que requieren de una solución óptica. Por ejemplo, aquel cuarto de los niños que es un poco oscuro, el techo bajo del comedor o el asfixiante pasillo. Déle brillo a su intuición y preferencias hojeando revistas o catálogos de decoración. Observe el uso e integración del color en paredes, piso, mobiliario, accesorios y elementos decorativos. Preste atención a los diferentes estilos: casual, formal, tradicional, contemporáneo, y a las nuevas tendencias. Descubrirá que se basan en tres o cuatro colores esenciales. El tono predominante está en las paredes o en el piso, el secundario en las cortinas o tapices, y el tercero o el cuarto en accesorios y detalles.
2 Considere lo permanente. Tenga en mente el color de los elementos que van a permanecer, como el piso, el mobiliario y los accesorios. Considere los tonos claros y oscuros para armonizar con los cojines, alfombra y cortinas. El piso debe ser considerado como una quinta pared. En cuanto a las puertas, marcos y ventanas, lo recomendable es pintarlos de blanco o de un tono más oscuro que las paredes en esmaltes satinados o mates. Olvídese de los esmaltes brillantes porque están out.
3 Refresque los conocimientos básicos. Si no recuerda sus clases de arte en bachillerato, pídale prestado los libros de texto a sus hijos o navegue por Internet. Por cuestiones de espacio le invitamos a que repase la clasificación de los colores: primarios, secundarios y terciarios. Ese camino lo conducirá a una muy útil y sencilla herramienta que le facilitará el trabajo y le abrirá un colorido mundo de posibilidades. Nos referimos al círculo cromático, a través del cual identificará las distintas familias de colores y la relación entre ellas. Tenga presente que en combinaciones de colores complementarios, uno de ellos debe ser el dominante y el otro se debe usar con discreción.
4 Conozca el color del humor. Al principio le sugerimos imaginar, entre otros aspectos, cuál estado de ánimo quiere que cada espacio produzca en quienes lo ocupen. Unido a esto, también tiene que pensar en el tipo de actividad que se va a desarrollar en cada área. Seguramente conoce la razón para esta recomendación y no es otra que los efectos que los colores producen en el estado de ánimo. Los colores cálidos como el rojo, el anaranjado y el amarillo estimulan la conversación y la diversión, son acogedores y transmiten una sensación de unidad y fuerza. Los colores fríos como el azul, el violeta y el verde invitan al relajamiento y a la reflexión porque transmiten una sensación de calma y confianza.
5 Haga magia. La paleta de colores es como la chistera de un mago. Echando mano de la tonalidad correcta creará ilusiones ópticas de amplitud o recogimiento. Un espacio estrecho luce más amplio si aplica un color ligeramente más oscuro en las paredes menos extensas y un color más claro en las paredes más amplias. Puede hacer que el techo se vea más alto aplicando un color más claro que el de las paredes; al contrario, si lo que desea es bajar el techo, aplíquele un color más oscuro. Para dar un toque más íntimo a una habitación pinte las paredes con colores envolventes, aquellos que desbordan la superficie como el rojo, el dorado, el anaranjado y el marrón. Para que un cuarto pequeño se vea más grande, pinte las paredes con colores como el azul y el verde. Déle luz a los muebles oscuros y tradicionales con paredes en colores brillantes. Tonos metálicos dan un toque irreverente a espacios que incluyen tallas de madera, tejidos o hierro forjado.
6 Seleccione la tonalidad favorita y apropiada. Recolecte catálogos o muestras de color, incluyendo aquella tela de cortina o tapizado que la hace delirar y que podría mandar a preparar en las tiendas de pintura. Téngalos a la vista por unos días y, de ser posible, coloque las muestras sobre las paredes antes de tomar una decisión. No se apresure.
7 Recuerde que el color cambia en su casa. Una queja común es que el color de la pintura, una vez aplicada ésta en las paredes, no es igual al color que seleccionamos en el catálogo. Eso se debe a que los colores se aprecian distintos dependiendo de su tipo, del tamaño del área que cubren, las horas del día y las fuentes de luz. Si va a repintar las paredes, debe considerar además que las pinturas pueden reaccionar cromáticamente unas con otras. Evite algún chasco comprando una lata pequeña del color de su elección y pintando una de las paredes. Apréciela a diferentes horas del día evaluando las fuentes de iluminación natural o artificial, y las sombras que se producen al caer la tarde. Si no quiere pintar directamente la pared, pinte un trozo de madera o una hoja grande de cartulina, y una vez seca colóquela en la pared para ver si le gusta. Le aseguramos que el costo de esa lata de pintura le ahorrará desagradables sorpresas y dinero. Para las superficies exteriores elija un tono más bajo al de su gusto, ya que la luz del Sol los hace ver más claros.
8 Seleccione el tipo correcto. Dentro de la casa use la pintura identificada como interior o interior/exterior. No utilice la pintura para exteriores en el interior de su casa, porque no secan rápidamente y tienen un olor fuerte. El brillo es el término que califica el grado de luz que refleja la pintura. Por lo general, las pinturas se clasifican de acuerdo con su brillo en: esmaltes, que son las más resistentes y brillantes. Son fáciles de limpiar, y se recomiendan para áreas de gran tráfico o uso constante. La desventaja de los esmaltes es que hacen más evidentes las imperfecciones de las superficies. Las semibrillantes son también pinturas durables y fáciles de limpiar pero con menos brillo que el esmalte. Se recomiendan para obras de carpintería, cocinas, baños y otros lugares de tráfico o de humedad. Las satinadas ofrecen una buena combinación de fácil limpieza y brillo discreto. Las pinturas mates son opacas, disimulan las imperfecciones de las paredes y se consideran una buena opción para grandes áreas de paredes y para los cielos rasos.
9 Enfréntese a las paredes. En este punto debe pararse frente a ellas con ojos escrutadores. Cerciórese de que las superficies estén limpias y libres de grasa y polvo. ¿Hay grietas, hundimientos? Si la respuesta es afirmativa, deberá proceder a la aplicación de mastique o pastas profesionales para repararlas e igualar su superficie. Si hay humedad, deberá someterlas a un proceso de alcalinidad. Si es la primera vez que va a pintar las paredes, estarán muy porosas y absorberán mucha pintura, lo que puede evitar aplicando primero una capa de sellador. Si va a repintar, debe comprobar que la pintura “vieja” esté bien adherida. Si ese no es el caso, deberá eliminarla con una lija y después aplicar una capa de sellador.
10 Siga la secuencia. El día antes de pintar, lave bien las brochas con agua y jabón, aunque sean nuevas, y déjelas secar en un lugar templado. Despeje el área y desmonte cuadros, espejos y lámparas. Proteja con plástico o papel periódico el suelo y mobiliario, enmascare con tirro los interruptores de luz y los enchufes así como los marcos de puertas y ventanas. Quite las manillas antes de empezar a pintar las puertas. Los expertos han establecido la siguiente secuencia para pintar: techo, paredes, marcos, puertas, rodapiés y ventanas. Comience por los extremos del techo y pinte el centro con rodillo. Siga con las paredes, comenzando por el ángulo derecho superior de una pared. Píntela completa antes de pasar a la otra. Aplique el producto con trazos largos, repartiéndolo por igual.
Ya estamos listos. Así que ¡manos a la brocha! y vista de color su hogar.
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| EN LA PALETA |
Este año Sherwin Williams propone los siguientes esquemas
de color para interiores:
Quinta avenida: los colores propuestos evocan el concreto pulido, el acero, el vidrio y el cromo en tonalidades de grises, rosados intensos y medianos.
Marrones suntuosos: este esquema lo envolverá en suavidad y calidez. Incluye tonos claros, medianos y profundos de marrón, desde el beige ligero hasta el café turco.
Vida natural: esta paleta le traerá la belleza de la naturaleza a su hogar. Incluye índigo, azul mar
y claro, verde jade, marrón rojizo
y anaranjado.
Retiro y relajamiento: suaves pero al mismo tiempo atrevidos, estos colores brindarán paz
a su alma. Incluye el azul frío,
el durazno, el coral ,el azul añil,
el verde claro y el amarillo ceniza.
Gran escape: se trata de una paleta muy viva inspirada en el sentimiento de la región ecuatorial. Combina colores intensos
y contrastantes en gamas de coral, mostaza, verde, violeta
y marrones. |
Señas
www.sherwin-williams.com
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