Irrumpió en los '80 en el mundo de la moda española.
Lo hizo con color,
mucho color, plasmado en formas simples, sencillas, nada complicadas. Generó un estilo que hasta hoy se ha mantenido como señal de diversión, frescura
e irreverencia
Milfri Pérez Macías
Agatha Ruiz de la Prada ya ronda los cincuenta años, sin embargo su imagen no es la de una "señora" estilizada y formal. Cuando hace apariciones públicas suele generar comentarios y en algunos casos controversia, pues desde los 21 años, cuando hizo su primera exposición en el Centro de Diseño de Madrid, apostó por crear un mundo distinto al glamour de la moda tradicional. Plasmó en sus diseños figuras simples como flores, corazones y círculos, pero con un toque de "movimiento".
De diseñadora de modas pasó a ser la artífice de un estilo a lo "Agatha", o a lo "De la Prada", que ahora se manifiesta en muebles, lencería, utensilios de cocina y un sinfín de productos más. El mundo de Agatha Ruiz de La Prada semeja un mundo que vibra. En cada aparición pública rompe el ambiente con su vestimenta colorida o con sus declaraciones destempladas.
En la boda más reciente de la realeza española, la del príncipe Felipe y doña Letizia Ortiz, Agatha rompió el protocolo del traje largo al llevar un vestido rojo sobre las rodillas con un inmenso corazón amarillo en el centro. Las medias que llevaba eran bicolor, una pierna amarilla y otra roja; daban el toque "divertido" e inconfundible de la diseñadora española.
En este y otros eventos, De la Prada acude acompañada por su esposo Pedro J. Ramírez, una influyente personalidad de la sociedad madrileña que funge como director de uno de los principales periódicos españoles, El Mundo de Madrid. Gracias a esta relación y a su personalidad desenfrenada, comenta temas de política y sociedad en público, se involucra en causas para ayudar a niños desvalidos y de forma más reciente se ha convertido en voz estandarte por la conservación del ambiente.
Hace un par de años fue escogida para asistir al I Encuentro Español de Líderes en el Cambio Climático y apoyó al partido Verde español al crear los afiches para su campaña en 1993. Para unir las dos causas en las que se muestra más involucrada creó un juego de computadora para niños inspirado en el cuidado de la naturaleza.
Más que un estilo, un sello
El estilo de esta diseñadora surgió en la década de los '80 y guarda, si se quiere, estrecha relación con la estética que prosperó por aquellos tiempos. El naranja, el verde manzana, el fucsia o el azul cyan estaban en la calle y en las vitrinas: los colores llamados fluorescentes formaban parte de la vestimenta común en aquellos días. Hubo remembranzas del arte pop y en las expresiones artísticas, los colores de Andy Warhol y su manera de contrastarlos en retratos de personajes famosos, se entrelazó con diseños de formas futuristas.
En España esa estética tomó su lugar. Las películas del laureado director de cine Pedro Almodóvar como Volver, Mujeres al borde de un ataque de nervios o Átame fueron una expresión de esa corriente visual, con escenarios y vestuarios de colores muy vivos y contrastados.
En esta marea de colores emergió Agatha Ruiz de la Prada. El currículo que suministra en su página en Internet señala que a comienzos de la década de los 80 inauguró su primer estudio de diseño-tienda. Realizó desfiles en la ciudad de Barcelona y expuso en diversas galerías de arte trajes pintados y dibujos que finalmente se convirtieron en la marca de los diseño de De la Prada.
Hablar de su estilo es hablar de corazones, tulipanes, margaritas, estrellas, nubes, puntos y rayas combinados y contrastados entre sus formas y colores. Y no sólo en ropa para mujeres o piezas de vestir masculinas, pues esta diseñadora desde 1992 ha hecho alianzas con marcas y compañías para vender diversos productos con el peculiar sello Agatha Ruiz de la Prada; de esta forma ha logrado esparcir su creatividad por infinidad de artículos.

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El estilo AGHATA se manifiesta en un sinfín de productos de toda índole |
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En 1988 elaboró una línea de zapatos para la marca Camper, en 1996 creó una colección exclusiva de corbatas para Iberia y fue la primera diseñadora española en conceptualizar una colección exclusiva de moda para la vod-ka Absolut. AirEuropa le encargó el diseño de una vajilla para el vuelo Madrid-Pekín en 2005. También ese año diseñó un prendedor o broche exclusivo para la marca de automóviles Audi con el logo de éstos "Agathizado": colocó un círculo y tres corazones en lugar de los cuatro círculos de Audi.
Ha incursionado en la creación de tapices y alfombras al prestar sus diseños para la Fábrica Real de Tapices y ha elaborado etiquetas para botellas de vinos de las bodegas Luis Cañas. El año pasado creó para Vodafone, operador de telefonía celular en España, las carcasas de dos modelos de teléfonos de la marca Sony Ericsson .
Dispersión de alta costura
La oferta de De la Prada va desde moda para mujeres, hombres y niños hasta diseños para el hogar, papelería, escritura, editorial y miscelánea. Su fórmula consiste en otorgar licencias para la explotación de su marca; de esta manera otros fabrican los productos con diseños de ella, los distribuyen, publicitan y comercializan en Europa y otros países del mundo.
La línea para el hogar que ofrece su catálogo incluye: accesorios para el baño, colchones, cristalería, cubiertos, iluminación, mesas y sillas, mobiliario juvenil, papel pintado, pavimento y revestimientos, pinturas y plantillas, ropa de hogar, tejidos y tapizados.
Coquitos (mariquitas), flores o delfines son algunos de los diseños que adornan las cortinas de baño o tapas para el escusado, así como calcomanías para la bañera y alfombras. Los colchones son uno de los objetos a los que Aghata Ruiz de la Prada, de forma innovadora, ha aplicado sus diseños. Corazones rojos en un fondo blanco o nubes blancas en un tope azul celeste son característicos en ellos. Otro distintivo es su nombre escrito con letras irregulares, bordeando los laterales de estas piezas para la cama.
Lavamanos en forma de corazón o nube, estantes que recuerdan la época a-go-go con esquinas redondeadas y colores vivos, pueden combinarse con azulejos y cerámicas para cocinas y baños con los mismos colores y figuras de los muebles: corazones, rayas irregulares, estrellas y nubes. En las piezas para el hogar combina los colores más que las formas, por ejemplo: fundas a rayas para las almohadas hacen conjunto con sábanas estampados con puntos o corazones. Una flor de pétalos irregulares con un corazón también irregular en el centro, le da movilidad al diseño impreso en paños o delantales, en trapitos para la cocina o individuales para la mesa.
La línea de decoración ofrece lámparas de pie con pantallas a cuadros verdes, azules y rojos que coronan el pedestal elaborado con un tubo sinuoso. Banquitos con posaderos en forma de flor con pétalos irregulares, mesas que semejan una inmensa nube al igual que los espaldares de las sillas. Sus productos se complementan para generar un mundo con la firma De la Prada, por ello incluye cintas adhesivas para cenefas o rodapiés con el mismo diseño de sábanas, cojines y hasta mesas de noche.
Vibrar en cualquier espacio
En su página en Internet Agatha Ruiz de la Prada describe su estilo como "revoltoso, novedoso y seductor", y en base a esta premisa también ofrece pinturas para la pared, así como plantillas que permiten decorar y combinar formas con los colores de la línea de esmaltes. El verde manzana, el morado, el amarillo quemado o el rojo carmesí son algunos de los tonos vibrantes preferidos en la paleta de De la Prada. Para "los más atrevidos", señala el catalogo de sus productos, también ha diseñado telas para tapizar muebles con estampados en corazones y rayas.
En artículos de escritorio y papelería la gama es extensa. Agatha Ruiz ha plasmado su talento en bolígrafos, carpetas, cuadernos, portalápices, papeleras, con mariposas anaranjadas o círculos verdes sobre un fondo azul. Las agendas, libretas y bolígrafos son los productos de esta diseñadora que se pueden conseguir con más frecuencia en Venezuela. Para reconocerlos basta con observar los colores y motivos: corazones rojos, rayas irregulares, círculos con bordes blancos o la figura de una estilizada muñequita.
Los bolígrafos, portaminas y plumas fuente son de los productos más accesibles en cuanto a precio de Agatha Ruiz de la Prada. Junto a la marca Inoxcrom ha creado creyones con sus colores habituales, así como marcadores, resaltadores y juegos de lápices de grafito.
Pero su creatividad no termina aquí. De la Prada también tiene una línea de productos para las mascotas que incluyen cestas acolchadas para dormir, ropa para los perritos y cojines para que jueguen. Hasta curitas y yesqueros se consiguen en el mercado europeo con sus diseños, además de carritos para el mercado con bolsas de telas resistente para cargar la compra, cepillos de dientes con mangos que terminan en forma de corazón o flor, maletas, maletines en un estilo desenfrenado y cartucheras y loncheras en tela pensadas para los más pequeños.
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Hombres,
mujeres
y niños
tienen
cabida
en este
universo
multicolor |
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De forma particular, esta diseñadora se ha ocupado en crear para los niños. Quizá su estilo divertido y colorido atrapa el gusto del público infantil. Ha confeccionado disfraces para las distintas temporadas del año, cuando los más pequeños pueden hacer volar la imaginación y caracterizar hadas, princesas o payasas "agathizadas", o romper los esquemas y convertirse en una mariquita con alas de corazones blancos en vez de puntitos negros.
También ha creado para el mercado infantil muñecas de trapo, flotadores y salvavidas. Tiene entre su oferta de productos libros de lectura que flotan y pueden mojarse para que los bebés jueguen y se diviertan mientras toman un baño, así como libros para enseñar las formas a los chicos, con figuras recortables y otros con calcomanías.
Dando un paso más, recientemente redimensionó el concepto de parques infantiles, con columpios, toboganes y balancines en forma de nubes, flores y corazones. La propuesta tuvo acogida en varias ciudades de España, entre ellas Madrid y Valencia, pues el diseño es atractivo para los niños y la estructura adecuada para las actividades de recreación.
Agatha Ruiz de la Prada se inició con un estilo para algunos estridente, para muchos divertido. Se ha mantenido por casi tres décadas engrosando la lista de seguidores que gustan de sus diseños desenfrenados y atrevidos.
| DESPLEGADO |
Aunque sus productos son vendidos en diversos países alrededor del mundo, la firma Agatha Ruiz de la Prada posee establecimientos exclusivos en Madrid, Barcelona, Mallorca, Portugal, París, Milán y Nueva York.
Sus diseños han transitado
pasarelas de Japón, Croacia, Alemania, Estados Unidos y China. Su relación más estrecha con Latinoamérica ha sido al
presentar colecciones en Puerto Rico, República Dominicana y Colombia. El museo de Antioquia de Colombia exhibió hasta el 28
de agosto de este año la retrospectiva de su obra, la cual tuvo por nombre Arte y/o Moda. Esta muestra ha estado itinerante por diversos museos de España desde 1998 y conjuga lo que esta diseñadora ha tratado de reflejar con su propuesta: la moda como arte o el arte en la moda. Una reseña de las agencias de noticias, cuando se abrió al público esta exposición, explicó: "No resulta extraño que podamos preguntarnos si lo que hace Agatha Ruíz de la Prada es simple diseño de moda, o va más allá y es arte creado a partir de una tela y una aguja. O quizá sean las dos cosas a la vez, el arte de la moda". |
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