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revista Estampas
Caracas, sábado 11 de agosto de 2007   

Caracas
Moderna

Meticulosos coleccionistas, convertidos en dealers especializados, ofrecen piezas definitivas para el diseño interior inspirado en los años
cincuenta y sesenta. Y sí, son de segunda mano.

Geraldine Villasmil / Fotos Natalia Brand


Arriba: Artificio, en La Florida,
es un verdadero oasis para
los amantes del diseño
moderno

 

Apenas iniciada al mundo del diseño
interior moderno por un amigo, fui hace algunos años, por primera vez, a una tienda de segunda mano. Mi curiosidad, aunada
al espectacular poder de convencimiento
del dueño del establecimiento, hizo que
me decidiera por una cantidad de muebles que aunque a simple vista parecían cachivaches, prometían convertirse,
después de su restauración, en las bellas piezas que, de hecho, formaron mi sala durante los últimos dos años.

Ese primer encuentro, inolvidablemente romántico con el estilo de líneas seguras
y funcionales de los muebles “daneses”
(o libremente inspirados en el trabajo
de emblemáticos diseñadores como
Arne Jacobsen, Børge Mogensen, Hans J. Wegner y Verner Panton), marcaría para siempre mi gusto, y aún hoy,    cada vez
que abro el periódico, no dejo de buscar
en los clasificados ventas donde anuncien
muebles de ese estilo. Nunca está
de más curiosear y conseguir algún tesoro.

Rafael Arévalo, dueño de esa primera tienda-depósito que tanto influenciaría el estilo de mi casa, continúa como desde hace unos seis años en su quinta de Colinas de Bello Monte, ofreciendo una verdadera explosión de muebles, objetos decorativos y curiosidades que fácilmente abarcan todos los períodos posibles del diseño interior. Muebles de estilo Luis XV y XVI conviven en franca cacofonía con cuadros de autores varios, retazos de sucesiones, muebles ochentosos producto de ventas de garaje y consignaciones junto a muy interesantes piezas de los años cincuenta y sesenta. Aún en tal discordancia de estilos, Rafael guía al curioso hasta el mueble que promete cambiará su vida. Con un equipo de carpinteros
y tapiceros in situ, esta tienda de segunda mano ofrece su propio servicio
de restauración: apenas un viaje a un almacén de telas y el mueble está
listo para irse a casa.

De insólitos artificios

Cuando el presupuesto lo permite, las otras opciones de muebles modernos de segunda mano en Caracas no necesitan restauración. Su sola presencia en los espacios un tanto abarrotados de Artificio, en la Florida, y de lo que era Insólit, en Los Palos Grandes, es suficiente para sacar lágrimas en el obsesionado coleccionista, y bocanadas de asombro en el comprador sofisticado.

Insólit, apenas clausurada tras cinco años de espectacular dominio del ramo en el este de Caracas, era el pasatiempo fundamental de Martín Villegas, abogado, experto en el tema petrolero, pero confeso amante del estilo de vida y diseño de los años cincuenta. Su tienda, una verdadera gema llena de detalles, cristalería (hasta un Premio Nacional estuvo en su catálogo), lámparas, muebles y accesorios de la década en que Caracas fue una de las capitales más elegantes del mundo, recibía al asiduo y al fisgón con el mismo trato abrumadoramente amable, documentado y exquisito de Martín y su sidekick Fe María.

Su colección, cuidadosamente restaurada a su esplendor original por las manos expertas de su equipo de ebanistas y tapiceros, guardaba joyas de diseño como piezas de Alvar Aalto, la clásica Long Chair and Ottoman de Charles Ray Eames, cientos de detalles en cerámica y cristalería firmada, y uno de los objetos que probablemente más me ha fascinado observar (y que por cierto no estaba a la venta): una sombrerera original de la tienda de Christian Dior de Caracas, circa 1954.

Desdichadamente cerrada desde hace un par de meses para dar paso al nuevo restaurante de Carlos García, Insólit promete volver de la mano ingeniosa de Martín a comienzos del año entrante.

Artificio, por su parte, sigue siendo probablemente uno de los santuarios más importantes del mejor diseño interior moderno disponible en América Latina.
En el segundo piso de una casa ruinosa en San Rafael de La Florida, se esconde una selección simplemente increíble de muebles, objetos decorativos, lámparas
y detalles inspirados en el diseño de los años cincuenta y sesenta, y firmados por sus propios diseñadores.

Sus dueños, Rafael Abuchaibe y Rafael Montero, tienen algo más de 17 años coleccionando y restaurando meticulosamente cada una de estas piezas, capaces de exaltar la imaginación de quienquiera que pase por la humilde puertecita de Artificio. La tienda alberga, en un abigarrado conjunto de habitaciones, piezas de Piero Fornasetti, Finn Juhl, Arne Jacobsen y Hans J. Wegner; cristales de las casas Berima, Barovier y Cenevese y la más espléndida selección de muebles inspirados en los grandes diseñadores y estilo de los años cincuenta.

Más que una tienda, no sólo por lo impresionante de su selección (que rota con rapidez insólita), Artificio es un verdadero oasis de inspiración para los amantes del diseño moderno. Cada pieza, su origen y materiales, están documentados en la extensa bibliografía que conservan sus dueños. Como señala Rafael Abuchaibe, “más que una tienda, es una forma de vida. Preferimos acercarnos al cliente de una manera más íntima, ayudarlo, explicarle el origen y función de cada pieza con base en catálogos originales y revistas de la época, y hacer una amistad antes que vender un objeto simplemente por venderlo”.

Arquitecto de profesión, Abuchaibe no puede esconder su debilidad por ciertos diseñadores. ¿Su pieza preferida?: “Sin duda la biblioteca diseñada por Gio Ponti para la fenecida Villa Diamantina en Caracas. Estuvo unos meses en la tienda, luego la compraron y la llevaron a Francia, donde fue subastada por piezas, una verdadera lástima porque hubiéramos preferido que se quedara entera, con alguno de nuestros clientes en Caracas”, afirma no sin cierta tristeza.

Más que nostalgia o sentimentalismo, las piezas y muebles de los años cincuenta y sesenta son hoy epítome del diseño de vanguardia. Los espacios más lujosos y modernos hacen gala de este estilo con la misma sutileza con la que Rita Hayworth cubría sus hombros con una estola de mink en las noches frías de la terraza del Hotel Tamanaco.

Fotos: Asistente Anita Carli

Señas

RAF, Ventas Rafael Arévalo
Colinas de Bello Monte.
Teléfono: 751.1930

Artificio
Avenida Los Almendros, Quinta Aranga,
San Rafael de La Florida. 731.7658.
De lunes a viernes de 3:00 pm a 6:00 pm
y sábados de 11:00 am a 5:00 pm.

 
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