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Básicos de
Decoración
Cuando vaya a remodelar algún espacio de su casa debe tomar en cuenta cuáles son los colores, la iluminación, el mobiliario y los accesorios más adecuados. Lorena Meléndez

Si bien al momento de remodelar o decorar priman los gustos y la personalidad de los dueños de casa, existen ciertas reglas o principios básicos que deben tomarse en cuenta antes de apostar por cualquier opción. Estos aspectos están determinados por la utilidad y el espacio que se tenga disponible para cada ambiente, y también por la atmósfera que se pretenda crear en cada uno de ellos.
La selección de la iluminación, colores, mobiliario y materiales de cada estancia debe ser hecha de acuerdo con la funcionalidad, una regla de diseño básica que debe seguirse y prevalecer frente a los caprichos. “Todo debe ser funcional al ser humano y a las actividades que se van a desarrollar en estos ambientes. Si las cosas funcionan bien, la estética se da por agregada”, afirma la coordinadora de la Escuela de Diseño Ambiental del Instituto Brivil, Isabel Antón, institución venezolana con una gran trayectoria en el área.
La experta sugiere, por ejemplo, que la selección de colores dependa de la dirección de la fachada de la casa o, al menos, de la orientación de los puntos de entrada de luz natural, pues de acuerdo con la hora del día, ésta creará un ambiente más o menos caluroso. Las fachadas que miran hacia el oeste recogen la luz de las horas de la tarde, por lo que las áreas de la casa tienden a ser más calurosas. Se debe, entonces, procurar la utilización de colores fríos (azul, verde) que ayuden a generar el efecto contrario. Cuando se dirigen al este reciben el sol de la mañana, una condición que permite tener mayor libertad al seleccionar los colores.
En el trópico, como es el caso de Venezuela, las fachadas deberían orientarse hacia el norte. Ello porque de allí proviene el aire más frío que luego circulará por la casa. En el caso de Caracas, esa brisa proviene del Avila. Se recomiendan los colores cálidos. Cuando la fachada se orienta hacia el sur, podría hablarse, casi con toda seguridad, de ambientes con altas temperaturas. La sugerencia es la misma que la del caso de las fachadas que dan frente al oeste.
En el caso de la selección de mobiliario, la regla general indica la escogencia de aquel que permita la libre circulación, aspecto determinado por la amplitud del espacio del cual se dispone.
Antón indica que siempre hay la posibilidad
de crear un esquema cromático para cada
zona de la casa para evitar discordancias
entre sus componentes. No se trata de
uniformar un ambiente, sino de considerar
los colores de paredes, materiales, mobiliarios
y accesorios para alcanzar un efecto armónico.
Actualmente, las tendencias de diseño
apuntan hacia dos vertientes, añade
la experta. Los colores claros o pasteles predominan y, en algunos casos, se
advierte la preferencia por la monocromía
(el mismo color en distintos tonos).
Sin embargo, puede hacerse un contraste si se agrega un elemento, de pocas proporciones, que rompa con las tonalidades tradicionales, pero no con su equilibrio. Debe procurarse que el color de los muebles diste de los tonos
oscuros o cálidos, pues si son de grandes dimensiones sólo logran
un efecto de aproximación poco conveniente para espacios pequeños.
Sala o área social
Iluminación

Por ser el sitio de reunión social por excelencia,
la iluminación debería procurar darle un acento cálido e, inclusive, acogedor. Su distribución debe ir acorde con la necesidad del momento, pues en algunas se requerirá de lámparas más directas y, en otras, más generales.
En el primer caso, y para lograr intimidad, se puede
recurrir a lámparas de mesa o de pie, mientras que
para el segundo, la iluminación de techo,
empotrada, suele ser la más indicada.
Lo más recomendable para esta área es instalar reguladores de nivel lumínico y varios enchufes
que le permitirán colocar distintas lámparas.
En algunos casos puede que utilizar una luz general resulte monótono, por eso es mejor que se distribuya desde varios puntos para poder variar sus niveles
y crear distintas atmósferas. Si el acabado de las paredes es claro, le será más fácil conseguir un ambiente alegre y dispondrá de más luminosidad.
Pero si las paredes son oscuras, favorecerán la intimidad.
Lo primordial es que la iluminación de la sala se integre y armonice con el estilo decorativo.
Colores
En este aspecto hay suficiente libertad, siempre que se tenga en cuenta la orientación de la fachada o ventana principal. En la actualidad se tiende a la utilización de colores pasteles. Blancos o beiges también suelen utilizarse, contrastados con muebles más sobrios y oscuros.
Si se dispone de un espacio pequeño y con poca luz, lo ideal es pintar con un color claro y neutro. Se puede arriesgar la selección de un color más estridente sólo si se tiene una entrada grande. Los techos deben ir de blanco o en un tono más claro que el de las paredes para crear una sensación de mayor altura.
Mobiliario y materiales
El espacio y la actividad social de los dueños de casa son cruciales al momento de seleccionarlos, pues determinan qué cantidad de personas se puede reunir en el área. El estilo es totalmente libre, inclusive se puede optar por una combinación de tendencias, siempre que puedan hacer juego con los accesorios que estarán presentes.
Los muebles deben seleccionarse de acuerdo a la comodidad que ofrezcan. Generalmente se utilizan los tapizados en grandes proporciones. Un sofá de tres o cuatro puestos suele ser el más tradicional. Puede haber poltronas y puffs para acompañar este mueble.
Nora Toledano de Cohen, de la Corporación Stylus, recomienda que, si se
dispone de suficiente espacio, se coloquen dos sofás. Una alfombra, dice,
también logra aportarle un efecto cálido al sitio. Si se va a colocar una mesa
de centro, la especialista sugiere que ésta sea grande, para colocar fotos o accesorios libremente, además de servir como soporte para colocar bebidas
o ceniceros. Las mesas de los lados pueden servir para colocar lámparas u otros objetos.
Cocina
Iluminación
La dependencia de una sola luz en el techo resulta insuficiente. Lo más recomendable es que la
campana extractora tenga una lámpara propia para iluminar mientras se está cocinando. Las áreas de trabajo también deben contar con reflectores directos que faciliten la preparación de los alimentos. Para
este caso, la especialista Isabel Antón sugiere
la luz de tubos catódicos, tapada con una pestaña
de color disimulado para así bañar el área.
Si se cuenta con una tabla o barra, puede colocarse una lámpara de techo arriba de la mesa para crear
un ambiente distinto al del resto de la cocina.
Colores

En este aspecto es muy importante observar la orientación de la ventana. De esto dependerá,
en gran medida, la selección del color, pues debe añadirse que el calor de las estufas sólo ayudará
a aumentar la temperatura.
Por lo general, es mejor usar tonos tierra en las cocinas, pues crean una sensación de intimidad
y conexión con la naturaleza y, además,
disimulan las manchas.
El color que más se relaciona con la comida es el naranja. Éste tiende a despertar el apetito, y puede ser un color excelente para usar estratégicamente en la decoración de una cocina. El azul es el opuesto porque reprime el apetito y elimina el hambre.
Se debe evitar el negro como color principal dentro de la cocina, pues absorbe el calor. La excepción es usarlo junto al blanco para alcanzar un equilibrio.
Mobiliario y materiales
Hoy la tendencia dicta que la cocina se integre con el resto de las áreas sociales, ya sea haciendo una ligera división con un mueble tipo bar o una barra para desayunar.
Las líneas y los diseños deben ser muy prácticos y sencillos, pues ésa es la naturaleza de la cocina.
Los materiales varían; la clave es que sean resistentes. Los laminados y el acero inoxidable son muy utilizados. Para los topes, el más recomendado es el granito por su durabilidad. La madera debería quedar relegada de esta área, pues resulta poco conveniente por su mantenimiento y costo.
Antón acota que “existe un famoso triángulo en diseño de cocinas que enlaza nevera, fregadero y estufa”, y su implementación facilita las labores propias de la estancia. Este esquema responde al tránsito convencional que se realiza en este ambiente: se sacan los alimentos de la nevera, se lavan, se preparan y luego van a la hornilla.
Para guardar pueden utilizarse gabinetes de pie o de pared con puertas cerradas. Hay quienes prefieren el vidrio para cubrir cada espacio y lograr una mayor visibilidad, pero la grasa que impera en el ambiente empaña continuamente este material.
Comedor

Iluminación
Por excelencia, la luz es directa y debe enfocarse hacia la mesa. Para ello se puede depender de una lámpara de techo colgante o de reflectores colocados alrededor del mueble principal.
Las lámparas de pie o de sobremesa son
ideales para crear rincones acogedores.
Colores

Los tonos amarillos, beiges y ocres invitan
a comer, por tanto resultan muy indicados
para esta área de la casa.
Mobiliario y materiales
Para prescindir de las opciones clásicas, puede utilizarse un mueble multiuso para vajillas, libros de recetas, copas, botellas y espacios abiertos
con accesorios ornamentales. La idea
es salirse de lo formal que solía ser esta
área de la casa y apostar por un espacio más integrado y amigable.
Cuando se tiene una sala-comedor debe lograrse que ambos ambientes estén decorados
de manera armónica y disfruten
de un mismo esquema cromático.
Los puestos de las mesas dependerán
del espacio del cual se disponga; no olvide
la importancia del tránsito y la circulación
en cada área.
Baño
Ventilación

Esta es el área más húmeda de la casa, por eso
requiere de una atención especial. Para lograr una buena circulación del aire, lo más conveniente
es tener, al menos, una ventana. En caso de no poseerla, una solución es abrir una claraboya
en el techo o un ojo de buey en algún lateral que
se conecte con el exterior. Si tampoco puede
optarse por estas alternativas, entonces es
conveniente una ventilación artificial, ya sea
mecánica (por medio de extractores) o no
(con un tubo con salida al exterior).
Iluminación
Aquí también es clave la buena iluminación, pues
suele ser un sitio de maquillaje y arreglo personal.
Los espejos en los cuartos de baño deben contar
con una luz clara, colocada de modo que evite
las sombras.
La ducha debe estar integrada al esquema lumínico
y poseer una lámpara central. Las fuentes de luz
no deben alterar los colores de los muebles
o paredes; pueden ser tubos fluorescentes o focos alógenos que hagan posible que aquella llegue a ambos lados de la cara mientras se está parado
frente al espejo.
Colores
Las piezas sanitarias de colores oscuros tienden a ensuciarse con mucha facilidad y lo mismo sucede con las cerámicas. Los colores claros disimulan el sucio un poco más y dan mayor luminosidad al ambiente.
Mobiliario y materiales
La seguridad es un aspecto muy delicado en este espacio ya que es, junto a la cocina, el sitio de la casa donde ocurren mayores accidentes. El piso del baño debe ser antirresbalante para evitar caídas y de la misma manera debe evadirse la proliferación de escalones.
Si se quiere reforzar aún más la seguridad, pueden colocarse barras metálicas horizontales en la ducha para sostenerse; éste es un elemento muy usado por las personas con discapacidades o de la tercera edad.
La puerta de la ducha debe ser de acrílico o un material artificial. No se recomienda el vidrio, puede causar accidentes si se golpea.
Por la humedad, los especialistas recomiendan que los techos se pinten con pintura antihongos y que se opte por cubrir las paredes con revestimientos. La cerámica es lo más higiénico para cubrir esta área.
Habitación
Iluminación
Si se trata de un cuarto de adultos deben eliminarse las zonas muy luminosas, a
excepción del vestidor, ya que no invitan
a la relajación o al descanso. Para lograr
un ambiente acogedor, evite colocar una
luz en el techo a la altura de la cama pues
resulta incómoda. Es preferible recurrir
a lámparas de pared, o luces empotradas
en la cabecera de la cama. Si éstas pueden graduarse, mucho mejor.
El cuarto de los niños debe tener una
iluminación alegre, sobre todo si también
se utiliza como cuarto de juegos. Se pueden seleccionar
lámparas que combinen con los colores de las paredes del cuarto.
Colores
El fin de una habitación es el descanso pleno, por eso resultan ideales los tonos azules y verdes que evocan serenidad y paz. Son colores asociados a la naturaleza y los océanos. El rosa también tiene un efecto positivo, mientras que los marrones, naranjas y amarillos dan la sensación de un dormitorio ordenado.
Los dos colores extremos son el blanco y el negro. El negro hace que una habitación se vea más pequeña y cerrada, y puede crear una sensación un tanto lúgubre. El blanco resulta el indicado cuando se trata de habitaciones cálidas, pues refleja la luz y ayuda a bajar la temperatura.
Mobiliario y materiales

Cama, mesas de noche y clóset (con una distribución que conste de gavetas con divisiones internas, repisas, zapateras, espejo y barras) son los elementos esenciales de esta área, que tampoco debe recargarse para facilitar la circulación. Si se tiene un televisor dentro de ella, lo mejor es un mueble que se ajuste a las dimensiones del aparato y que ocupe el menor espacio posible.
El material por excelencia de las camas es la madera; el hierro forjado y demás elementos metálicos resultan muy pesados.
Toledano, de Corporación Stylus, recomienda la desnudez de las paredes para mantener un aura de sosiego y descanso.
Señas
Isabel Antón. Coordinadora de la Escuela de Diseño Ambiental
del Instituto Brivil. Tlf.: 0212 261.0083
Corporación Stylus Alfa. Av. Río de Janeiro entre calles Nueva York y Trinidad,
Edif. El Remanso, PB, Las Mercedes. Tlfs.: 0212 993.7266 / 992.4310
Fuentes consultadas
• www.webdehogar.com
• www.construirydecorar.com
• www.esmas.com
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