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Por María de los Angeles
Herrera
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| Organización ante todo |
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Bolsos, cinturones, cintas para el cabello, suéteres, corbatas... Estas son algunas de las cosas que suelen estar a la vista en las habitaciones, tanto de hombres como de mujeres. Para evitar el desorden en el dormitorio, las féminas pueden utilizar pequeños baúles y cestos de mimbre o de ratán, forrados con tela; mientras que los caballeros cuentan con la interesante opción de emplear cajas forradas o pintadas con diseños modernos y colores que combinen con los que imperan en el ambiente. |
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Limitación superable
Los altos costos de las viviendas obligan, cada vez más, a refugiarse en lugares diminutos, donde hasta el último rincón debe ser bien aprovechado. Acá encontrará unos útiles consejos para lograrlo:
›› El color de las paredes y la iluminación son elementos primordiales. Opte por matices claros, especialmente el blanco y el beige, pero si le gusta algún tono fuerte, intente aplicarlo en una sola pared; respecto a la iluminación, prefiera las lámparas de pie y las persianas, ya que ocupan poco espacio y son fáciles de limpiar.
›› Use su imaginación para aumentar visualmente el espacio. Aprovechar las áreas en vertical y utilizar un espejo en la entrada o en el pasillo son recursos útiles en estos casos.
›› Compre muebles versátiles, como un sofá cama, mesitas auxiliares modulares, mesas con bandejas extraíbles o una de esas consolas que esconden una cama plegable. Esto le ayudará a darle varios usos a su mobiliario. También es útil adquirir piezas con ruedas, que sean fáciles de trasladar dentro del hogar.
›› Utilice biombos, cortinas de lona o persianas para separar los distintos espacios. Si quiere una opción diferente, puede armar una pared con bloques de vidrio, que termine en forma de escalera, para romper un poco con la rigurosidad de las líneas rectas.
›› Hágale la guerra al desorden. En un espacio pequeño no se puede dar el lujo de dejar las cosas tiradas, pero si esto se le hace particularmente difícil, adquiera organizadores de pared, percheros o cualquier otro accesorio pequeño que le ayude a poner orden.
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El rincón perfecto
Planchar no es, precisamente, una de las labores más divertidas del hogar, por ello es preciso que usted trate de amenizar la experiencia al máximo. Para lograrlo, nada mejor que aprovechar el espacio disponible en casa, a fin de crear un centro de planchado que cuente con todos los accesorios necesarios, desde el rociador de agua, hasta las cestas en las que colocará la ropa que ya está lista para guardar.
Las tablas de planchar siguen utilizándose, pero ahora lo más común es emplear mesas con estantes integrados, que le servirán, incluso, para colocar las típicas cestas en las que se depositan las piezas que requieren de un alisado. Usted podrá encontrar estas mesas en todos los materiales, como madera de cerezo o haya, mimbre barnizado y metal; pero, además, tiene la opción de elegir entre la gran cantidad de modelos disponibles, entre ellos los rodantes, los fijos y los plegables, que son unos de los más solicitados por quienes viven en espacios pequeños, ya que se ocultan en el interior de un mueble vertical que va colgado en la pared. |
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| Al aire libre |
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El porche, la terraza y el jardín son áreas que, por si solas, incitan a la relajación, por lo que debe tratar de escoger un mobiliario que, pese a ser resistente, se adapte por completo a esa onda natural. Una opción útil cuando no existe ningún tipo de protección, como techos o toldos, es adquirir muebles con estructura de aluminio, recubiertos con resina trenzada y pintada a mano, que puede encontrar en una gran variedad de colores; también están los de hierro forjado, los de aluminio fundido y los de láminas de aluminio perforado, elaborados en diversos diseños, tanto tradicionales como modernos. La madera es otro de los materiales recurrentes en los espacios abiertos, sobre todo en aquellos que disponen de sombrillas con pantallas protectoras resistentes o están colocados bajo un cielo raso. Las más utilizadas son teca, bambú y balao, que lucen muy bien acompañadas por cojines de lona, a rayas o unicolores.
(Información
ver guía) |
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Tapicería al día
Hay muchas opciones para mantener en buen estado los tapices que recubren sofás y butacas. Aunque lo más común es elaborar fundas para protegerlos, si aplica los cuidados adecuados logrará extender la vida de los tejidos fácilmente:
n La regla de oro para la tapicería: toda mancha debe ser eliminada inmediatamente. De lo contrario, se corre el riesgo de que el sucio penetre en la tela y sea más difícil de eliminar.
n Su mejor amiga: la aspiradora. Usela una vez por semana para eliminar el polvo que se acumula sobre los muebles.
n En caso de que quiera ser más efectivo en la limpieza, aplique espuma seca sobre el tapiz y retire los restos con un cepillo. Esta operación se realiza trimestralmente, pero cada vez que cambie de producto, haga la prueba en un área no visible para verificar el efecto que tiene sobre la tela.
n Los apoyabrazos suelen ser la parte más afectada de todos los muebles, pero si además de aplicar el procedimiento anterior, los frota con un paño empapado en amoníaco, no tendrá que preocuparse más por las feas manchas que aparecen ante el constante roce. |
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| Cuidadosa elección |
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Un sofá cama es la mejor opción para quienes reciben invitados ocasionales en casa, pero no disponen de mucho espacio. Aunque la oferta es infinita, es preciso que conozca todos los detalles que debe evaluar antes
de tomar la decisión final de compra
n Existen varios tipos de sofás cama: En el extensible, el asiento
y el respaldo forman una sola pieza que se despliega horizontalmente; en el de retícula, los apoyabrazos
se retiran y el respaldo se desliza hacia atrás, quedando totalmente alineado con el asiento; y, finalmente, en el tradicional, la cama
yace doblada en dos, debajo
de la estructura del sofá o bien
el colchón adicional se encuentra dentro de una gaveta ubicada en la parte inferior. Generalmente, en estos sofás los dos puestos
forman una cama matrimonial, pero también están los que cuentan con estructuras individuales.
n El somier, soporte sobre el cual se coloca el colchón, debe ser
de láminas de madera, para evitar deformaciones que ocasionen
problemas de espalda; en su
defecto, adquiera el de retícula metálica o el que combina
las retículas con las cinchas,
pues resultan muy cómodos
a la hora de dormir.
n En cuanto al colchón, debe
evaluar tanto el material de relleno como el grosor. El relleno suele ser de goma espuma y poliéster,
pero los más confortables
son los de espuma picada
y los de fibra hueca; respecto
al grosor, lo común es que mida entre 10 y 14 centímetros, pero todo depende del desgaste que usted pronostica que tendrá. |
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| Ver también:
- Para animar los fogones
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