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Retroceder
el reloj Los avances en diversos campos de la medicina han logrado prolongar el período de vida, mejorar su calidad y otorgar —más— belleza. María Angela Valbuena
La investigación médica no ha cesado en sus esfuerzos por conocer cómo y por qué envejecemos, buscando maneras de retrasar el proceso degenerativo. Una disciplina relativamente nueva en nuestro país es la medicina antienvejecimiento, que concentra su atención en los marcadores biológicos que van surgiendo con la edad. Para ello se vale de un enfoque integral y multidisciplinario que va desde el tratamiento celular hasta un cambio en los hábitos de vida, incorporando terapias holísticas y cosméticas.
“Por un lado está el envejecimiento cronológico, que es la edad de la cédula, y por otro la vejez biológica, que es lo que llamamos la edad celular”, explica Juan Carlos Méndez, especialista en medicina antienvejecimiento. “Nuestro objetivo es mantener las células tan saludables como sea posible para evitar y revertir los signos y síntomas del envejecimiento biológico”.
Según Méndez, existen cinco grandes causas de envejecimiento: el daño genético, la oxidación por la sobreproducción de radicales libres, la acumulación de toxinas tanto fuera como dentro de la célula, el desequilibrio hormonal que se produce después de cierta edad y el desbalance nutricional.
Para calcular la edad biológica de un individuo se realiza una evaluación médica completa que incluye: estimación del índice de masa y grasa corporal, densidad ósea, hidratación cutánea, acomodación visual y prueba de reflejos. También se hacen pruebas de laboratorio para medir los niveles de hormonas como la somatomedina C (conocida como Factor de Crecimiento IGF1) y la dehydroepiandrosterone (DHEA), así como el colesterol, los triglicéridos y la homocisteína (un aminoácido unido al metabolismo de algunas vitaminas del grupo B), entre otros indicadores. Terapias antienvejecimiento
Una vez determinada la edad biológica y según el número de años diferencial con respecto a la edad cronológica, un especialista en medicina antienvejecimiento puede plantear cambios en el estilo de vida y la implementación de tratamientos para corregir la desventaja.
Terapia génica. Las células normales pueden dividirse un número limitado de veces antes de atrofiarse y morir. Con el empleo de la enzima telomerasa se alarga la vida de la célula y por tanto, la del individuo.
Terapia celular. Consiste en la implantación de células madre en el organismo para acelerar el proceso de regeneración de un órgano afectado. Indicada para tratar enfermedades degenerativas.
Terapia neural. Emplea anestésicos inyectados localmente para restablecer el balance del sistema nervioso vegetativo y regular los procesos inflamatorios.
Terapias de desintoxicación. Eliminan las toxinas dentro y fuera de las células. Para maximizar los efectos se combinan el lavado del colón, la ozonoterapia y el ayuno terapéutico.
Terapia ortomolecular. Utiliza suplementos nutricionales (vitaminas, minerales, aminoácidos, enzimas) para la corrección bioquímica de las enfermedades carenciales.
Terapias biofísicas. Emplean principios físicos para producir un balance energético, magnético y eléctrico de las moléculas del cuerpo. La acupuntura es la más conocida.
Administración de sueros. Las terapias pueden complementarse con sueros antienvejecimiento, que son mezclas inyectables de aminoácidos, vitaminas, minerales y otros ingredientes que incitan a los órganos y sistemas a potenciar sus funciones naturales. Los hay de índole general, osteoarticulares (para la regeneración de huesos, cartílagos y ligamentos), antianémicos, inmunoestimulantes e inmunorreguladores. Se aplican en varias sesiones y se les hace un seguimiento con pruebas de laboratorio.
Vacunas antiedad. Las llamadas vacunas son en realidad compuestos que estimulan la producción natural de las hormonas de la juventud (HGH e IGF1) para retardar y revertir el envejecimiento biológico. También hay vacunas de antienvejecimiento facial para estimular los fibroblastos de la piel y que ésta genere sus propias hidroproteínas e insumos elásticos. Resultado: la desaparición o disminución de las arrugas y una mayor tonicidad y turgencia.
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| Actitud mental positiva. Cada pensamiento y sentimiento genera una sustancia bioquímica que puede ser beneficiosa o perjudicial: la risa produce endorfinas, la rabia aumenta la adrenalina... Hay que pensar y sentirse bien |
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Claves a su alcance
Según el experto en antienvejecimiento Juan Carlos Méndez, hay cinco factores esenciales para alargar la juventud:
Alimentación sana y balanceada. Ingerir carbohidratos de bajo índice glicémico en la mañana y proteínas en la noche, acompañados de vegetales y legumbres. Las meriendas ayudan a mantener estables los niveles de azúcar en la sangre.
Actividad física regular. Entrenar durante una hora diaria al menos tres veces por semana, combinando ejercicios aeróbicos, isotónicos (de tensión dinámica) y psicofísicos (de coordinación y reflejo). No olvide estirarse al final. Descanso reparador. Dormir bien, de seis a ocho horas diarias y recrearse periódicamente. Las vacaciones anuales son necesarias para hacer un alto en la rutina y mantener los niveles de adaptación sin llegar al estrés.
Actitud mental positiva. Cada pensamiento y sentimiento genera una sustancia bioquímica que puede ser beneficiosa o perjudicial: la risa produce endorfinas, la rabia aumenta la adrenalina... Hay que pensar y sentirse bien. Se recomiendan actividades como el yoga, meditación y tai chi.
Entorno familiar y laboral armonioso. Procurar un ambiente agradable tanto en el hogar como en la oficina. Es importante contar con un espacio para el desarrollo espiritual y emocional que acompañe al mejoramiento físico.
Ingredientes secretos
Es cada vez mayor el número de estudios que confirman el hecho de que las personas que siguen escrupulosamente la llamada dieta mediterránea viven más tiempo y de manera más saludable. Como señala el Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación, no se trata de un régimen dietético sino de un conjunto de hábitos alimentarios que los pobladores de esta región han seguido tradicionalmente. Sus características: un elevado consumo de frutas y verduras frescas, cantidades moderadas de queso graso, yogures enteros, pescado y poca carne. El empleo de productos frescos, la forma de preparación de los alimentos, su consumo (en raciones moderadas y acompañadas de vino) y un estilo de vida activo son relevantes.
Dentro de la dieta mediterránea, los científicos han identificado algunos ingredientes responsables en gran parte de sus efectos antienvejecimiento:
Aceite de oliva. Empleado para cocinar y aliñar, en sustitución de la mantequilla, la margarina y otras grasas, constituye una fuente rica en grasa monoinsaturada que protege de las afecciones cardíacas.
Tomate. Invitado frecuente en la mesa mediterránea, es una fuente fundamental de antioxidantes como el licopeno, que aumenta cuando el fruto es cocinado.
Frutas y verduras frescas. Está comprobado que un consumo elevado protege de las enfermedades cardíacas y el cáncer, probablemente por la acción de los antioxidantes que contienen. Pescado azul. Las grasas poliinsaturadas omega 3 y algunos de sus derivados tienen propiedades antiinflamatorias y vasodilatadoras, que favorecen al sistema cardiovascular.
Vino. Acompañando las comidas y bebido con moderación (2 vasos diarios en el caso de los hombres y uno en el de las mujeres). El tinto, en especial, contiene polifenoles, beneficiosos para el corazón.
En un soplo, la vida
El oxígeno es indispensable para la actividad celular y la práctica de ejercicios aeróbicos puede contribuir con el retraso del proceso de envejecimiento, al evitar la aparición de enfermedades asociadas a éste como son las cardiovasculares, la diabetes o la osteoporosis. Entre sus múltiples beneficios se cuentan:
››Aumento de la capacidad aeróbica
››La sangre se hace más fluida
››Disminuye la tensión arterial
››Aumento en los niveles de colesterol bueno (HDL) y disminución del malo (LDL)
››Favorece la tasa metabólica (consumo de calorías)
››Se mantiene el peso, previniendo la obesidad
››Mejora la utilización de la glucosa
››Se evita la pérdida de masa muscular asociada a la edad
››Mantiene la densidad ósea
››Aumenta la flexibilidad de las articulaciones
››Conserva el sistema inmune
››Mejora la capacidad cognitiva y se retrasa la pérdida de la memoria
››Estimula la eliminación de toxinas a través del sudor y la orina
››Activa la renovación celular y mejora el aspecto de la piel.
Otra disciplina que trabaja en contra del reloj biológico es el hatha yoga, que combina las posturas físicas o asanas, la respiración y la meditación. El efecto benéfico de cada postura se produce durante la posición estática de la misma y la concentración en la respiración es fundamental durante toda la sesión.
La práctica del hatha yoga mejora la circulación sanguínea, reduce la tasa cardíaca y la presión sistólica y diastólica disminuyendo la incidencia de enfermedades cardiovasculares. Los sistemas nervioso y glandular son estimulados, se tonifican los músculos y se flexibilizan las articulaciones. La meditación contribuye a reducir los niveles de estrés, ansiedad y a aumentar la concentración.
Combatir la gravedad
Uno de los efectos más evidentes del paso del tiempo es la caída de la piel y los músculos. La cirujano plástico Linda Rincón nos explica que “si bien hay que tener en cuenta que no todas las personas se sienten viejas por las mismas razones, el criterio médico del envejecimiento es cuando los tejidos pierden tono y empiezan a aparecer los llamados estigmas: bolsas en los ojos, arrugas, surcos naso genianos, caída de la papada, brazos flojos, etc”.
Las proteínas, que son las que proporcionan elasticidad a todo el cuerpo y ayudan a mantener las cosas en su sitio, comienzan a disminuir su producción debido a las bajas hormonales ocurridas durante el proceso de envejecimiento. En el caso particular de la piel, el tono lo proporcionan dos proteínas fundamentales: los fibroblastos, que le otorgan elasticidad y el colágeno, que le da la turgencia.
Son varios los métodos empleados para rejuvenecer el rostro. La toxina botulínica (conocida bajo la marca comercial Botox) evita la formación de arrugas al bloquear la contracción muscular y propiciar la relajación. Otra sustancia, el ácido hialurónico, se emplea para rellenar las arrugas que se forman alrededor de los ojos y los labios. Ambos deben reaplicarse cada seis meses pues sus efectos no son permanentes.
Un tratamiento de moda aún no disponible en Venezuela es el Thermage, que le devuelve el colágeno a la piel a través de ondas de electrochoque. También se ha extendido el empleo de los llamados hilos rusos para tensar el rostro, aplicados originalmente para levantar las cejas. Advierte la doctora Rincón que este “es un método que tiene indicaciones precisas; no debe ser utilizado en forma indiscriminada y hay que prevenir a los pacientes que una vez colocados no se pueden remover ni se reabsorben”.
Para devolverle a la mirada su aspecto juvenil se recurre a la blefaroplastia, que consiste en la remoción de piel y grasa de alrededor de los ojos. El procedimiento quirúrgico para el rejuvenecimiento facial se conoce como Ritidectomía y es de carácter ambulatorio. Cuando la pérdida de tono ocurre a nivel muscular sobreviene la caída de las estructuras (como en el caso de la papada), haciendo necesario además el reposicionamiento de los músculos. Los efectos de estos procedimientos pueden prolongarse entre 6 y 12 años.
Hay que tomar en cuenta que las cirugías plásticas conllevan los mismos riesgos que otras intervenciones quirúrgicas. La persona que decida someterse a ella debe gozar de buena salud y ser cuidadosa en la escogencia del especialista —un médico general con postgrado en Cirugía Plástica— ya que los daños por mala praxis pueden ser irreversibles. Remedios cosméticos
La industria cosmética ha comenzado a emplear el término “cosmecéutico” para referirse a los productos que combaten el envejecimiento de la piel y en general, a aquellos cosméticos que tienen propiedades similares a las de los medicamentos. La U.S. Food and Drug Administration (FDA) no reconoce la palabra cosmecéutico, si bien acepta que un producto puede abarcar ambas definiciones (cosmético y medicamento), como sucede con el shampoo anticaspa o los desodorantes antitranspirantes.
La Administración define como medicamentos los productos empleados de forma intencional para prevenir, mitigar, tratar o curar enfermedades, así como aquellos que afecten de manera alguna la estructura o el funcionamiento del cuerpo humano. A diferencia de los cosméticos, los medicamentos están sujetos a intensos procesos de examen y aprobación por parte de la FDA, procedimientos que deberían seguir todos aquellos productos con propiedades terapéuticas. |