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revista Estampas
Caracas, sábado 29 de octubre de 2005  

 

Sonría y viva mejor

Si de enigmas se trata, nada como La Gioconda. Pero usted no debe despertar misterios ocultando sus malformaciones, manchas o feas cavidades en la dentadura. Las técnicas para mejorar su sonrisa avanzan y aquí le ponemos al alcance cinco de ellas. Arquímedes Espinoza

 

Más de cinco siglos llevamos disertando sobre el misterio de la sonrisa de la Mona Lisa, y por mucho que en el popular bestseller El Código Da Vinci se hayan divulgado nuevas simbologías ocultas tras el famoso enigma de esta pintura, nada se había dicho respecto a la dentadura que se protege celosa tras la sonrisa de la dama del lienzo.

Sin embargo, un estudio actual revela la tendencia que tenía la esposa del comerciante florentino Francesco Del Giocondo, de juntar y presionar sus dientes para hacerlos rechinar provocando su desgaste y el dolor mandibular. Este padecimiento conocido como bruxismo, así como otros problemas que afectan la dentadura, eran patologías desconocidas y difíciles de curar. Es posible que si entonces se hubiera contado con los servicios tecnológicos de la odontología, los dientes de las figuras humanas expuestas en numerosos lienzos no permanecerían ocultos tal como ocurre con los de la Mona Lisa.

Cinco lecciones para morir de la risa
El enorme avance de la ciencia odontológica ha permitido la creación de técnicas que impiden la exhibición de dientes manchados, separados, juntos, rotos o mal posicionados. La odontología ha pasado a ser una parte muy importante de la estética, ya que no sólo ayuda a brindar una buena imagen sino también el cuidado integral de la persona.

El odontólogo Tomás Seif, desde su consultorio del Centro de especialidades odontológicas, explica cinco de las principales técnicas para adquirir la mejor expresión del rostro humano: una sonrisa sin prejuicios ni limitaciones.

1. El blanqueamiento. Es un procedimiento químico que consiste en la oxigenación de los dientes para aclarar el color del esmalte dental, sin riesgo de que lo altere ni se produzcan daños sobre esta superficie como los que ocasionan otras sustancias limpiadoras que tienen propiedades abrasivas.

El color homogéneo y claro de los dientes supone una de las mayores preocupaciones de la gente por mantener su estética dental. La dentadura puede verse afectada por muchos factores, rompiéndose la armonía por el oscurecimiento de las piezas dentales a causa del café, el tabaco, el sarro o la edad.

El procedimiento consiste en la colocación de un gel dentro de unas fundas plásticas para cubrir la dentadura y que puede ser aplicado de dos maneras distintas: En el consultorio, donde se coloca una determinada concentración de este agente químico, durante varias visitas que varían según la intensidad de blanqueamiento. En el hogar, durante un lapso de tres a cuatro horas por algunas semanas. Los dientes irán aclarándose de acuerdo con el grado de oscuridad que posean.

La técnica puede ser empleada a partir de la adolescencia hasta la edad en que permanezcan los dientes, pero es requisito mantener su aplicación, al menos dos veces por año, para conservar el efecto clarificador en la dentadura. Siempre debe hacerse bajo la supervisión de un especialista, ya que el uso sin control de estos agentes químicos puede traer consecuencias impredecibles en piezas dentales previamente tratadas como las restauraciones o los implantes.
La acción del blanqueamiento actúa entre un 80 ó 90 por ciento de los pacientes. En aquellas personas con dentaduras donde no actúa el agente, la causa del nulo efecto se debe a la fijación muy profunda de manchas en los dientes, o bien porque éstos poseen tonalidades muy grisáceas. Cuando suceden estos casos, la solución es acudir a las carillas.

2. Las carillas. Son unas láminas elaboradas en material de cerámica o resina de grosor variable que se aplican en la superficie externa de los dientes y cuya colocación exige un amplio conocimiento artístico, ya que se trata de cambiar la forma, tamaño, posición y color de unas piezas dentales. Es la técnica que no amerita el uso de la genialidad pero sí de las destrezas de un artista.

Antes Después

Cuando se trata de adherir una capa de porcelana o cerámica sobre los dientes, es necesaria la intervención de un técnico que elabore los moldes en un laboratorio de prótesis dental de donde se obtendrán las piezas fabricadas en este producto, para luego ser colocadas en la dentadura y obtener como resultado la corrección de unos dientes demasiado separados, mal posicionados, fracturados, y con manchas difíciles de eliminar. Con este procedimiento se obtiene un color, tamaño y formato que mejora la exhibición y disposición de los dientes. Si el procedimiento es realizado con material de resina, el trabajo artístico se consigue con mayor prontitud, puesto que el moldeado y colocación se elabora en el mismo consultorio durante una o dos visitas.

La técnica de las carillas, aparte de que ocasiona menos desgaste en los dientes, sirve de alternativa en numerosos casos al uso de los incómodos brackets utilizados en los prolongados tratamientos de ortodoncia.

3. Restauraciones libres de metal. Es la técnica que ha venido sustituyendo las tradicionales restauraciones hechas en amalgama y en oro, en la que se emplean materiales que poseen una mejor percepción visual por su aspecto natural como la cerámica y la resina.

Tradicionalmente era común ver dentaduras restauradas a la usanza de un Pedro Navaja en cualquier esquina, ya que el oro al igual que la amalgama, es uno de los más resistentes metales para el trabajo en los dientes, pero con el transcurrir del tiempo ha decaído su uso en los trabajos de restauración dental.
Adicionalmente, las restauraciones metálicas visibles son procedimientos que a la larga afectan la estructura de los dientes donde están alojadas, sobre todo si éstas ocupan un gran tamaño en la cavidad dental, ya que al estar sometidas permanentemente a cambios de temperatura tienden a dilatarse y contraerse como parte de los atributos de los metales y terminan fracturando la pieza dental original.

Por estas razones las resinas y cerámicas están suplantando los metales, aparte de que su consistencia permite una mejor adhesión a los dientes y su presencia es, prácticamente, imperceptible a la vista.

4. Coronas y puentes libres de metal.
Las coronas y puentes son prótesis dentales que actúan como dientes artificiales, los cuales pueden ser fijos o removibles y elaborados en diversos materiales que varían de forma y tonalidad. Ya mencionamos el auge que han adquirido la resina y la porcelana para reconstruir dientes con alta similitud a los naturales, sustituyendo el uso de metales.

Regularmente las coronas, cuya construcción tardaba entre 8 y 10 días, se elaboraban tomando una muestra moldeada de la pieza original para luego ser procesada y terminada en forma manual. Este procedimiento deja lugar a imperfecciones que reducen la vida útil de la pieza tallada, sin mencionar el aspecto oscuro que se produce cuando está presente un componente de metal en la estructura interna de la pieza que posteriormente es recubierta por la corona.

Existe un nuevo procedimiento que consiste en la elaboración de estas piezas a través de la robótica sin la intervención de la mano del hombre, por lo que se obtienen resultados mucho más precisos que garantizan así una mayor durabilidad del trabajo realizado.

La nueva técnica consiste en hacer un registro de toda la fisonomía del diente a reparar que, por lo general, se obtiene mediante la lectura de un escáner. Estos datos son enviados a través de la red de Internet a un centro de manufacturas localizado fuera del país. Allí son procesados los datos que luego se vacían en una fuente ordenadora que emplea un robot para construir la pieza. El resultado no puede ser más perfecto. Al cabo de tres días se obtiene la pieza elaborada que luego es puesta en las puertas del consultorio a través del servicio de correo internacional.

5. Implantes. Es la colocación de una estructura ajena al cuerpo en el interior del mismo. Son pequeños tornillos cilíndricos de titanio que se colocan en los maxilares, cuyas propiedades especiales permiten que sea aceptado por el hueso, creándose un contacto íntimo que se denomina óseo-integración.

Antes Después

Este procedimiento posibilita la utilización posterior del implante como una raíz artificial que sustituye la raíz del diente natural. La prótesis se adhiere a la parte del implante que sobresale de la encía, sin necesidad de apoyarse en la pieza dental natural del paciente.

Pocos avances han sido tan significativos en odontología como el uso de esta técnica. Con los tornillos se pueden reemplazar las raíces de los dientes ausentes individuales o múltiples, para luego confeccionar coronas individuales o puentes fijos. De la misma manera, se pueden utilizar en casos donde se han perdido varios dientes para ganar retención y estabilidad en dentaduras postizas haciéndolas más seguras y confortables.

Los implantes son colocados por el periodoncista o el cirujano bucal, previa planificación con el odontólogo. Una vez que el tornillo se ha integrado al hueso, un lapso que dura aproximadamente cuatro meses, se completa la restauración con la colocación de una corona o prótesis respectiva.

A pesar de que los implantes dentales hayan brindado confort y aportado confianza a los pacientes para sonreír, comer, hablar, etcétera, su uso no está hecho para todos. El paciente ideal debe tener un buen estado de salud y una constitución ósea adecuada para poder soportar el implante. Igualmente es importante para el paciente el compromiso de una higiene oral muy cuidadosa y una periódica visita al dentista.

El cepillado
El secreto para mantener intacta y sin problemas la permanencia de cualesquiera de las técnicas utilizadas para mejorar la dentadura, es la realización de un cambio de hábitos y de tomar conciencia en incorporar una meticulosa limpieza de los dientes, si es posible, tres veces al día y concurrir a la consulta odontológica para asesorarse sobre cómo mejorar
la limpieza antes de que surja algún inconveniente. No hay que esperar la llegada del problema para ir al odontólogo. Inclusive, muchas veces el aprender a realizar una buena limpieza también exige de la enseñanza de un profesional.

Señas:
Odontólogo Tomás Seif
Centro de Especialidades Odontológicas. Chuao. Av. Principal.
Telfs.: 992.5431/7809.
www.tomasseif.com

 
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