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revista Estampas
Caracas, sábado 20 de octubre de 2007   

Recuperarse de las vacaciones

Al regresar de los meses de asueto, comenzamos a reajustarnos
nuevamente a la rutina. En casa, cuando se enfrenta a la propia imagen, muchos descubren que deben activar un plan adicional de emergencia para restaurar la piel, silueta y cabello de los excesos cometidos Gisela Queremel F.

¿Quién estando de fuera de la rutina laboral no asume una actitud más despreocupada? Después de todo para eso son las vacaciones. Sin embargo, en ocasiones la distensión roza los límites del descuido y las consecuencias de las largas exposiciones al sol se manifiestan en una piel y cabello deteriorados, y la glotonería en cauchitos en la cintura.

En la búsqueda de orientación para recuperar y revertir en lo posible el daño causado, acudimos a la orientación de dos reconocidos especialistas.

1. Recuperar la piel

Leopoldo Krulig, médico dermatólogo, enumera los casos más comunes que motivan la consulta de pacientes luego de largas temporadas de exposición solar, bien sea en la playa o en la montaña.

• Daños actínicos. En general, se refiere a las transformaciones de la piel causadas por los rayos ultravioleta (UV). Estas son: inflamación, manchas o pigmentación excesiva, decoloración, arrugas marcadas, resequedad excesiva, endurecimiento o costras, vasos capilares dilatados y vénulas (venas de pequeño calibre). Está comprobado que la exposición recurrente de la piel a los señalados rayos UV es causa de dos temidas alteraciones: envejecimiento prematuro y cáncer. Krulig advierte que, como en el caso de la mayoría de los padecimientos, la prevención es el tratamiento más eficaz y económico ya que las complicaciones actínicas son muy difíciles de revertir totalmente aún con los procedimientos y avances actuales.

Tratamiento: acudir al dermatólogo para obtener un diagnóstico y tratamiento especializados. Como medida inmediata, se debe hidratar la piel de cara y cuerpo con cremas, lociones o productos after-sun. Adicionalmente, para restituir las células de la epidermis y mejorar la calidad de la capa córnea, se puede ingerir vitamina A o betacaroteno una vez al día durante tres semanas; se descansa un mes y luego se reinicia la ingestión.

• Sudamina o miliaria. Se está en presencia de esta afección si se siente la piel
caliente, pica o está enrojecida, y molesta la ropa. Posiblemente la persona que la sufre se expuso al calor excesivo y como consecuencia se obstruyeron los conductos que transportan el sudor a la superficie de la piel quedando atrapados en forma de burbujitas y causando inflamación.

Tratamiento: Evitar ambientes calurosos, usar ropa fresca y mantener la piel seca. El aire acondicionado es de gran ayuda. En ocasiones se recomienda la aplicación de lociones con corticosteroides.

• Quemaduras solares.

Aunque varían en intensidad y gravedad, se caracterizan porque la piel se enrojece, duele y se inflama entre una hora y un día después de la sobreexposición a los rayos UV. Se pueden formar ampollas y haber descamación. Algunos presentan fiebre, debilidad y en casos más graves hasta entran en shock.
Tratamiento: Aplicar en las zonas enrojecidas compresas frías de manzanilla durante 15 ó 20 minutos. Colocar al paciente bajo una corriente de aire de ventilador o aire acondicionado, o en un lugar fresco. En casos más graves, acudir al dermatólogo para que prescriba una crema con cortisona.

La próxima vez

Sin importar la edad (sí, se incluye a los niños) los integrantes de la familia deben seguir estos consejos para proteger el órgano más extenso del ser humano. Si le parecen excesivos, recuerde que en la década de los setenta se descubrieron agujeros en la capa de ozono que es la que filtra los rayos ultravioleta, que si bien son los que producen el bronceado también es cierto que son los responsables de
las alteraciones celulares que predisponen al cáncer
de piel. Como resultado, se ha detectado la tendencia
de un preocupante incremento de esa enfermedad
y de lesiones oculares. Sufi-ciente razón,¿verdad?

Con la ayuda del Dr. Krulig y la Clínica Mayo hemos enunciado las recomendaciones según su importancia para que disfrute de los espacios abiertos inteligentemente:

• Evite el sol durante las horas de mayor radiación UV. Es decir, de 9:00 am a 4:00 pm. En consecuencia, las actividades al aire libre deben ser programadas para las primeras horas de la mañana o pasada la media tarde.

• Cubra lo más posible la piel con ropa que la proteja (franelas de algodón, telas de tejido cerrado, pareos, etc.) gorra o sombreros de ala ancha y lentes antisolares que garanticen protección UV (es importante proteger especialmente a los niños de sufrir cataratas prematuras en su edad adulta). Actualmente el mercado ofrece una línea de ropa deportiva con tela de protección antisolar.

• Aplíquese media hora antes de salir protector solar de amplio espectro de absorción (rayos UVB, UVA) de factor entre 30 y 50. Reaplíquelo según las indicaciones. Olvídese del aceite de coco o de inventos como bebidas gaseosas para broncear la piel.

• Quienes están ingiriendo medicamentos (antibióticos, diuréticos, anticonceptivos, etc.) deben consultar a su médico ya que podrían estar más sensibilizados a los rayos UV.

Además, hay que tener presente el resol o resolana. La luz reflejada también le puede quemar y hasta insolar aunque se esté sentado bajo un toldo. La arena irradia alrededor de 25 por ciento de los rayos UV, la nieve entre 70 a 90 por ciento y casi 96 por ciento puede penetrar el agua, la cual también los refleja.

2. Silueta renovada

Pasados los días de asueto, hay que armarse
de fuerza de voluntad, prestar atención a lo que
se come y hacer ejercicios. Los tips que se ofrecen
a continuación son fáciles de seguir. Aunque probablemente conoce algunos de ellos, no está
de más refrescarlos.

• Olvídese de las dietas mágicas.
Seguramente rebajará rápidamente, pero
igualmente podrá recuperar los kilos perdidos
o hasta más en un santiamén. De ser necesario,
acuda a un nutricionista.
• Fije una fecha tope y los kilos que quiera perder.
Escriba sus objetivos en un sitio visible.
• Corte la grasa saturada y cambie los dulces por frutas y vegetales.
• Reduzca el consumo
de carbohidratos (pan y pasta). Notará la diferencia.
• Elimine los refrescos; lo único que agregan son calorías vacías.
• Ingiera alimentos cocinados a la plancha o hervidos. Evite las frituras.
• Desayune siempre y no cene después de las 8:00 pm.
• Haga tres comidas y dos meriendas ligeras; así evitará estar hambriento.
• No siga comiendo cuando se sienta lleno.
• Válgase del truco de usar platos más
pequeños.
• Mantenga su casa libre de comida chatarra. Evita ir al supermercado con el estómago vacío para evitar caer en tentaciones.
• Retome o comience una rutina de ejercicios con la orientación de un instructor. Hágalo moderadamente y vaya aumentando paulatinamente el tiempo y la intensidad hasta que el cuerpo se acostumbre.
• El ejercicio cardiovascular o aeróbico es el más eficaz para recuperar y mantener la forma física y reducir la grasa corporal.
• Haga ejercicios con pesas. Le ayudarán a construir músculos e incrementar su metabolismo, entonces quemará más calorías.

La próxima vez

Evite caer en el efecto yo-yo entre cada asueto y regreso a la rutina. No es fácil, pero sí es posible. La próxima vez no ceda hasta la glotonería ante las tentaciones gastronómicas.

• Consuma pequeñas porciones —de todo un poco— y trata de hacerlo balanceadamente. Evite repetir.
• Consuma agua antes de las comidas para que sienta sensación de llenura.
• Si bien es cierto que las vacaciones son para descansar, trata de mantener un mínimo de actividad física. Así, en caso de ganar peso, por lo menos que sean sólo unos pocos gramos.

3. Cabellos sanos

Puntas dañadas, secas o partidas, cambios en el color, falta de brillo, enredos, entre otras, son algunas de las consecuencias en nuestra cabellera de las agresiones de los rayos solares, el salitre y del cloro. Para restituir la fibra capilar, se deben tomar medidas inmediatas y ser igualmente perseverantes en el tratamiento.

• Según el estilista Idelgar Díaz, lo primero que hay que hacer es cortar las puntas dañadas o las horquetillas.

• Aplique tratamientos hidratantes por lo menos una vez a la semana durante un mes para regenerar la cutícula de la fibra capilar y recuperar el brillo y la suavidad. El tratamiento puede ser orgánico (sábila, aceite de oliva, manzanilla) o comercial. Los productos after-sun son una buena alternativa. Aclara Díaz que paradójicamente “para los cabellos secos o deshidratados hay que evitar los productos comerciales con base de aceite porque los resecan aún más”.
• Cepille suavemente y sin abusar para revitalizar la queratina del cabello. Es importante hacerlo sobre todo en las mañanas para lubricarlo con la grasa segregada por la raíz y activar la circulación del cuero cabelludo, así como en las noches para eliminar el polvo y los residuos de lacas o geles. Prefiere los cepillos de cerdas de seda u otras fibras naturales, redondeadas en la punta.
• Use el secador de pelo lo menos posible, pero si debe hacerlo, manténgalo a 15 centímetros de distancia del pelo y a una temperatura media o baja.

La próxima vez

• Antes de irse de vacaciones, acuda a su estilista para que le retoque la línea básica del corte. Así disfrutará de un cabello más controlable y ordenado.
• Aplique bloqueador solar para el cabello así como productos en gel que
rechacen el cloro.
• Después de cada baño de mar o de piscina, aclare el cabello bajo la ducha
para eliminar el salitre o el cloro.
• De ser posible, una vez en la habitación, aplique una mascarilla de huevo
(batir el huevo entero), deje que actúe entre 15 y 20 minutos, aclarar y secar.
Por último, recuerde que los agentes naturales y otros elementos sensibilizan
el cabello y hacen que pierda vitalidad, cuerpo y brillo. Particularmente, el salitre debilita la estructura capilar, apelmaza el cabello y lo fragiliza, decolora el pelo teñido y acaba con el brillo. El viento y la brisa lo resecan y deshidratan.
El cloro daña el lustre, reseca y hace que los cabellos teñidos de rubio
se tornen verdosos.

 

Para los asiduos al sol

l Aquellos que reiteradamente se exponen al astro rey, deben saber que los cambios actínicos ocurren progresivamente y se van acumulando sin que el organismo tenga capacidad para repararlos. La factura por los daños causados a su propia piel le llegará inexorablemente partir de los 40 años, aunque hay quienes la reciben antes. A lo anterior contribuye que el proceso natural de envejecimiento se acelera el doble a partir de la cuarta década y se agrava si la persona fuma.

l Uno de los diagnósticos más comunes en los casos extremos de daño a la piel, es el cuello de marinero, caracterizado por un aumento en la profundidad y cantidad de arrugas tanto en la cara como en la nunca. Asimismo, los rayos UV, sobre todo en la gente de piel clara, aumentan el riesgo de la aparición de los siguientes tipos de carcinomas o cánceres: basocelular (en la capa basal de la epidermis) espino-celular (en las células escamosas de la superficie) y el peor de todos, el melanoma (en las células productoras del pigmento).

 

 

Señas

l Idelgar Díaz, Estilista
Estudio Idelgar, Las Mercedes
Telf.: 0212-993.1848

Fuentes consultadas
www.mayoclinic.com
feminaactual.com
www.estarguapa.com
www.ehow.com

 
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