Pieles
cósmicas
La fuerza del sol y la
suavidad de la luna se combinan en una terapia
con productos inspirados
en los astros celestes,
a base de alga dorada
y perla. El oro, símbolo solar por excelencia y uno de los
96 componentes del agua
de mar, es absorbido y transformado por esta alga (laminaria ochroleuca),
que por sus propiedades contribuye a prevenir
la inflamación foto inducida
y el envejecimiento, protege
el ADN celular y estimula
el metabolismo. Con ella
se prepara una envoltura corporal y un néctar dorado que, a través de un delicioso masaje, protege y enriquece
la piel, otorgándole
la luminosidad del sol.
La perla, estimada no sólo por su belleza sino también por sus propiedades curativas, contiene minerales, proteínas y aminoácidos capaces de estimular el metabolismo de los fibroblastos y mejorar la calidad de los componentes de la matriz extra-celular, logrando así una piel más firme, elástica y suave. El polvo de perla emulsionado se transforma en miles de micro-esponjas cristalinas que permiten exfoliar la piel, mientras que las envolturas corporales y faciales a base de perla blanca y negra la cubren de bellos reflejos nacarados mientras combaten la deshidratación, la flaccidez y la fatiga cutánea.
Sol y luna, en perfecta comunión, trabajan por la armonía del universo y la belleza de una piel joven, tersa y luminosa.
— María Ángela Valbuena
|