Secreto divino
El vino es el néctar de los dioses
y el fruto de la vid encuentra
formas renovadas para
extendernos sus placeres:
las envolturas corporales
a base de extracto de uva
morada son una deliciosa
forma de combatir el estrés
y los signos de envejecimiento
de la piel. La pulpa de la fruta,
rica en polifenoles, es convertida
en un polvo extremadamente fino
que al combinarse con agua forma
una pasta untuosa y de un bello color
rosado que ayuda a neutralizar los radicales
libres e inhibe enzimas como la elastasa, la colagenasa y la hialuronasa, previniendo el envejecimiento prematuro. La piel se tonifica,
se mantiene elástica y se torna luminosa, recuperando
la vitalidad gracias a este elixir. — María Ángela Valbuena

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