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revista Estampas
Caracas, sábado 20 de mayo de 2006  


Abecedario solar

Aquí las claves para dominar el lenguaje del sol. M.P.

Autobronceador: Producto cosmético que, a través de una  reacción oxidante, tiñe las células de la capa córnea proporcionando un tono que simula al del bronceado solar.

After Sun o Après Soleill: En castellano, producto para después del sol. Todos los formulados para refrescar y regenerar la piel tras una jornada de exposición a la radiación.

Antioxidantes: Sustancias capaces de contrarrestar los efectos nocivos de los radicales libres. Pueden ser endógenos  (producidos por el organismo como defensa) o exógenos (los aportan ciertos nutrientes como las vitaminas E y C o los betacarotenos).

Bronceado: Pigmentación de la piel como defensa natural del organismo frente a la agresión de las radiaciones solares.

Capital Solar: Cantidad de sol  que podemos tomar a lo largo  de la vida o, dicho de otra forma, el conjunto de medios de  defensas que posee nuestro organismo para defenderse del  sol.

DHA: Abreviatura de dihidroxiacetona, sustancia química que contienen los autobronceadores y responsable de la reacción oxidativa que hace que la  piel se oscurezca.

Deshidratación solar: Proceso, producido por la evaporación, que hace que perdamos más agua de la normal por la transpiración. El resultado es una epidermis áspera, tirante, mate y  llena de arruguitas finas.

Eritema: Es la variante más leve de la quemadura solar y  se presenta como un enrojecimiento superficial de la piel con sensación de calor intenso.

FPS: Siglas del factor de protección solar, y se corresponde con ese número tan visible en  todos los envases de los fotoprotectores que indica el tiempo máximo de exposición al sol sin riesgo de quemaduras.

Filtros solares: Sustancias que bloquean total o parcialmente las radiaciones solares, minimizando sus efectos negativos. Pueden ser físicos (funcionan como una pantalla reflejando la luz y protegen tanto de los  rayos UVB como de los UVA) o  químicos (permiten la absorción de la energía solar pero disminuyen su daño y la mayoría sólo protege ante los UVB).

Fototipo: Es la capacidad de cada uno para ponerse moreno o defenderse del sol.

Fotoenvejecimiento: Deterioro  de la piel debido a los rayos solares. Una piel fotoenvejecida presenta más arrugas, manchas y deshidratación de lo  que corresponde a su edad cronológica.

Gamma: Una de las diversas radiaciones electromagnéticas que emite el sol y que es absorbida por la atmósfera y la capa  de ozono.

Hiperqueratinización: Efecto nocivo del sol sobre la piel caracterizado por un engrosamiento de la capa córnea que se llena de queranocitos para protegerse de las radiaciones.

IP: Siglas de Indice de Protección, otra denominación de FPS.

Insolación: Malestar o enfermedad producidos por una exposición excesiva a los rayos  solares.

Jojoba: Extracto natural con  gran poder hidratante y calmante que se encuentra entre los ingredientes de gran número de cosméticos para después de  sol.

Kiwi: Una de las frutas más ricas en vitamina C (tiene el doble que la naranja) y betacaroteno, dos poderosos antioxidantes que ayudan a combatir la acción de los radicales libres.

Lucitis: Tipo de urticaria solar que comienza con picor seguido de una inflamación similar a la picadura de un mosquito. Puede desaparecer en unas horas o precisar tratamiento con corticoides y antihistamínicos.

Melanina: Es la sustancia responsable de que nuestra piel se broncee al tomar el sol.

Melanoma: Tumor maligno de los melanocitos y el tipo de cáncer de piel con mayor índice de mortalidad.

Mediodía astronómico: Tramo horario que abarca desde las 11 a las 15 horas (horario solar) en el que los rayos de sol son más dañinos por su ángulo de proyección sobre la Tierra.

Nubes: Existe el mito de que cuando las hay no es necesaria  protección solar. Sin embargo, aun cuando las nubes absorben parte de la radiación debe protegerse la piel.

Ozono: Gas que rodea la Tierra como un escudo defendiéndola de gran parte de los rayos UV. Su progresiva disminución L hace que nos lleguen más radiaciones ultravioleta (sobre  todo del tipo B) y que aumenten los peligros derivados de la  exposición solar.

Pantalla total: Fotoprotector que defiende de todos los tipos de radiaciones solares. Están especialmente indicados para niños, pieles ultrasensibles y  para cubrir cicatrices y manchas pigmentarias.

Queratosis solar: También llamada actínica. Lesión precancerosa de la piel producida por la exposición al sol. Aparece en áreas que se han expuesto a la radiación y su aspecto es plano y escamoso. Si no se trata puede transformarse en un carcinoma espinocelular, un tipo de cáncer de piel.

R de radiación solar: Es el conjunto de emisiones procedentes del sol, de las que sólo tres logran atravesar la atmósfera y la capa de ozono incidiendo sobre nosotros: la radiación visible, la infrarroja y la ultravioleta. La primera es la luz que perciben los ojos que nos hace distinguir el día, la noche y los colores. La infrarroja (IR) proporciona calor y activa la circulación, pero en exposiciones prolongadas puede producir vasodilatación y ruptura de capilares. Los rayos ultravioleta se dividen en  tres: A, B y C. Los C son los más peligrosos, pero, por suerte, nos llegan en cantidad ínfima, gracias a la capa de ozono. Los UVB alcanzan la parte externa de la piel y son responsables de las quemaduras y los principales culpables de los cánceres cutáneos. Los UVA llegan a las capas más profundas, activan el bronceado y son los causantes de las alergias solares y el fotoenvejecimiento.

Radicales libres: Moléculas inestables presentes en nuestro organismo y altamente oxidantes que, al tener un electrón desparejado, atacan a las estables para “robárselo” iniciando un ciclo destructivo que daña el ADN y acelera el envejecimiento. En pequeña cantidad no son malos (nuestro cuerpo los crea para luchar contra bacterias y virus), el problema viene con el exceso de producción, provocado por factores externos como la contaminación, el tabaco, y por supuesto, la radiación solar.

SPF: Siglas del Factor de Protección Solar en inglés: Sun Protection Factor.

Solarium: Terraza o lugar reservado en piscinas, gimnasios, balnearios, etcétera para tomar el sol.

Tirosina: Aminoácido precursor de la melanina que, administrado en forma de suplemento, puede estimular la pigmentación del cabello y la piel.

UVI: O índice ultravioleta. Es un valor que representa una estimación del promedio de radiación ultravioleta solar máxima sobre la superficie de la Tierra y su cálculo permite valorar su peligrosidad para la  piel.

Vitamina del Sol: Forma popular de llamar a la Vitamina D, puesto que precisa de los rayos ultravioleta para ser producida por nuestro organismo. Esta vitamina asegura la correcta absorción del calcio y el fósforo necesarios para la estructura ósea.

Waterproof  y water-resistant: Hacen referencia a fórmulas resistentes al agua. La diferencia entre ellos está en los minutos de chapuzón que aguantan.

Xantinas: Sustancias que forman parte del grupo de nutrientes antioxidantes denominado carotenoides. Se encuentran en verduras de hojas verdes como el brócoli.

Yodo: Es el elemento más específico del agua de mar y uno de los oligoelementos más valiosos. Como nutriente es idóneo en dietas antes de ir a la playa, ya que  ayuda a activar el metabolismo.

Zanahoria: Es el alimento más frecuentemente relacionado con el sol y el color moreno. Y no por capricho sino porque aporta psoralenos que estimulan la melanina y contiene betacarotenos, de potente acción antioxidante.

 
AUTOBRONCEADO

Existe una serie de preguntas a la hora de aventurarse en el terreno de los autobronceadores:

››¿Cómo cambia el color de la  piel un autobronceador?
Gracias a una sustancia química, la DHA, que al entrar en contacto con el aire y los aminoácidos de la epidermis produce una reacción que tiñe la superficie de la piel.
››¿Tienen algo que ver con la melanina?
No. Sólo actúan a nivel superficial y no afecta para nada la producción de melanina.
››¿Cuánto dura el efecto?
Lo  normal oscila entre tres y cinco días, según el proceso de descamación natural de la piel, pero si usas cosméticos que aceleren ese  proceso (como exfoliantes
o cremas con retinol), el color se irá antes.
››¿Un mismo producto “tiñe” igual a todas las personas?
No, porque la intensidad depende de factores como el pH de la  piel o la cantidad de grasa (las  más secas se tiñen de forma  más intensa).
››¿Se puede usar maquillaje encima?
Sí, por supuesto, pero conviene esperar 15 minutos para que el producto se haya  absorbido del todo. Eso sí, recuerda que más o menos al cabo de una hora tu cara estará más morena, así que cuidado con las dosis de terracota.
››¿Cómo sé si me lo he extendido bien?
Si eso es lo que te frena, prueba con los productos coloreados que permiten controlar las zonas por las que lo has ido aplicando.

Fuentes consultadas
www.estarguapa.com www.enbuenasmanos.com www.enbuenasalud.com

 
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