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Abecedario
solar
Aquí las claves para dominar el lenguaje del sol. M.P.
Autobronceador: Producto cosmético que, a través de una reacción oxidante, tiñe las células de la capa córnea proporcionando un tono que simula al del bronceado solar.
After Sun o Après Soleill: En castellano, producto para después del sol. Todos los formulados para refrescar y regenerar la piel tras una jornada de exposición a la radiación.
Antioxidantes: Sustancias capaces de contrarrestar los efectos nocivos de los radicales libres. Pueden ser endógenos (producidos por el organismo como defensa) o exógenos (los aportan ciertos nutrientes como las vitaminas E y C o los betacarotenos).
Bronceado: Pigmentación de la piel como defensa natural del organismo frente a la agresión de las radiaciones solares.
Capital Solar: Cantidad de sol que podemos tomar a lo largo de la vida o, dicho de otra forma, el conjunto de medios de defensas que posee nuestro organismo para defenderse del sol.
DHA: Abreviatura de dihidroxiacetona, sustancia química que contienen los autobronceadores y responsable de la reacción oxidativa que hace que la piel se oscurezca.
Deshidratación solar: Proceso, producido por la evaporación, que hace que perdamos más agua de la normal por la transpiración. El resultado es una epidermis áspera, tirante, mate y llena de arruguitas finas.
Eritema: Es la variante más leve de la quemadura solar y se presenta como un enrojecimiento superficial de la piel con sensación de calor intenso.
FPS: Siglas del factor de protección solar, y se corresponde con ese número tan visible en todos los envases de los fotoprotectores que indica el tiempo máximo de exposición al sol sin riesgo de quemaduras.
Filtros solares: Sustancias que bloquean total o parcialmente las radiaciones solares, minimizando sus efectos negativos. Pueden ser físicos (funcionan como una pantalla reflejando la luz y protegen tanto de los rayos UVB como de los UVA) o químicos (permiten la absorción de la energía solar pero disminuyen su daño y la mayoría sólo protege ante los UVB).
Fototipo: Es la capacidad de cada uno para ponerse moreno o defenderse del sol.
Fotoenvejecimiento: Deterioro de la piel debido a los rayos solares. Una piel fotoenvejecida presenta más arrugas, manchas y deshidratación de lo que corresponde a su edad cronológica.
Gamma: Una de las diversas radiaciones electromagnéticas que emite el sol y que es absorbida por la atmósfera y la capa de ozono.
Hiperqueratinización: Efecto nocivo del sol sobre la piel caracterizado por un engrosamiento de la capa córnea que se llena de queranocitos para protegerse de las radiaciones.
IP: Siglas de Indice de Protección, otra denominación de FPS.
Insolación: Malestar o enfermedad producidos por una exposición excesiva a los rayos solares.
Jojoba: Extracto natural con gran poder hidratante y calmante que se encuentra entre los ingredientes de gran número de cosméticos para después de sol.
Kiwi: Una de las frutas más ricas en vitamina C (tiene el doble que la naranja) y betacaroteno, dos poderosos antioxidantes que ayudan a combatir la acción de los radicales libres.
Lucitis: Tipo de urticaria solar que comienza con picor seguido de una inflamación similar a la picadura de un mosquito. Puede desaparecer en unas horas o precisar tratamiento con corticoides y antihistamínicos.
Melanina: Es la sustancia responsable de que nuestra piel se broncee al tomar el sol.
Melanoma: Tumor maligno de los melanocitos y el tipo de cáncer de piel con mayor índice de mortalidad.
Mediodía astronómico: Tramo horario que abarca desde las 11 a las 15 horas (horario solar) en el que los rayos de sol son más dañinos por su ángulo de proyección sobre la Tierra.
Nubes: Existe el mito de que cuando las hay no es necesaria protección solar. Sin embargo, aun cuando las nubes absorben parte de la radiación debe protegerse la piel.
Ozono: Gas que rodea la Tierra como un escudo defendiéndola de gran parte de los rayos UV. Su progresiva disminución L hace que nos lleguen más radiaciones ultravioleta (sobre todo del tipo B) y que aumenten los peligros derivados de la exposición solar.
Pantalla total: Fotoprotector que defiende de todos los tipos de radiaciones solares. Están especialmente indicados para niños, pieles ultrasensibles y para cubrir cicatrices y manchas pigmentarias.
Queratosis solar: También llamada actínica. Lesión precancerosa de la piel producida por la exposición al sol. Aparece en áreas que se han expuesto a la radiación y su aspecto es plano y escamoso. Si no se trata puede transformarse en un carcinoma espinocelular, un tipo de cáncer de piel.
R de radiación solar: Es el conjunto de emisiones procedentes del sol, de las que sólo tres logran atravesar la atmósfera y la capa de ozono incidiendo sobre nosotros: la radiación visible, la infrarroja y la ultravioleta. La primera es la luz que perciben los ojos que nos hace distinguir el día, la noche y los colores. La infrarroja (IR) proporciona calor y activa la circulación, pero en exposiciones prolongadas puede producir vasodilatación y ruptura de capilares. Los rayos ultravioleta se dividen en tres: A, B y C. Los C son los más peligrosos, pero, por suerte, nos llegan en cantidad ínfima, gracias a la capa de ozono. Los UVB alcanzan la parte externa de la piel y son responsables de las quemaduras y los principales culpables de los cánceres cutáneos. Los UVA llegan a las capas más profundas, activan el bronceado y son los causantes de las alergias solares y el fotoenvejecimiento.
Radicales libres: Moléculas inestables presentes en nuestro organismo y altamente oxidantes que, al tener un electrón desparejado, atacan a las estables para “robárselo” iniciando un ciclo destructivo que daña el ADN y acelera el envejecimiento. En pequeña cantidad no son malos (nuestro cuerpo los crea para luchar contra bacterias y virus), el problema viene con el exceso de producción, provocado por factores externos como la contaminación, el tabaco, y por supuesto, la radiación solar.
SPF: Siglas del Factor de Protección Solar en inglés: Sun Protection Factor.
Solarium: Terraza o lugar reservado en piscinas, gimnasios, balnearios, etcétera para tomar el sol.
Tirosina: Aminoácido precursor de la melanina que, administrado en forma de suplemento, puede estimular la pigmentación del cabello y la piel.
UVI: O índice ultravioleta. Es un valor que representa una estimación del promedio de radiación ultravioleta solar máxima sobre la superficie de la Tierra y su cálculo permite valorar su peligrosidad para la piel.
Vitamina del Sol: Forma popular de llamar a la Vitamina D, puesto que precisa de los rayos ultravioleta para ser producida por nuestro organismo. Esta vitamina asegura la correcta absorción del calcio y el fósforo necesarios para la estructura ósea.
Waterproof y water-resistant: Hacen referencia a fórmulas resistentes al agua. La diferencia entre ellos está en los minutos de chapuzón que aguantan.
Xantinas: Sustancias que forman parte del grupo de nutrientes antioxidantes denominado carotenoides. Se encuentran en verduras de hojas verdes como el brócoli.
Yodo: Es el elemento más específico del agua de mar y uno de los oligoelementos más valiosos. Como nutriente es idóneo en dietas antes de ir a la playa, ya que ayuda a activar el metabolismo.
Zanahoria: Es el alimento más frecuentemente relacionado con el sol y el color moreno. Y no por capricho sino porque aporta psoralenos que estimulan la melanina y contiene betacarotenos, de potente acción antioxidante.
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