Piel sedosa y bronceada
Un tono dorado de acabado impecable sólo es posible si el lienzo de la piel está en óptimo estado. Exfoliar e hidratar intensivamente es el mandamiento para no lamentar las consecuencias de exponerse al Astro Rey
Ysabel Velásquez
Lucir un tono tropical, sensual y saludable, sin rojeces ni vestigios indeseables como peladuras y manchas, es la aspiración recurrente en cada período vacacional. La sabia naturaleza ha prestado sus recursos a las manos expertas que ofrecen los mejores tratamientos en cabina para hacer del órgano más extenso del cuerpo un soporte resistente que reciba sólo los beneficios del sol.
Consultamos a Granya González Grüber, nutricionista y directora del Centro de Endermología y Estética Cristal y a Nathalie Gerbino, cosmetóloga y directora de Medilight Center para conocer los beneficios de las exfoliaciones e hidrataciones intensivas. Y como el rostro no puede dejarse de lado, la dermatóloga Yoraima Petter nos ofrece estrategias sencillas para prevenir los signos indeseables que le restan luminosidad.
Pulir y Refinar
El primer paso de toda hidratación intensiva es la exfoliación, cuyo objetivo es eliminar las células muertas para obtener una piel sin irregularidades. "La exfoliación permite que la piel absorba todos los nutrientes de la envoltura hidratante" afirma Granya González Grüber y explica que ésta se logra a través de la aplicación de aceites y cremas con extractos botánicos que contienen finísimos gránulos en cuya aplicación, a través de un suave masaje, se remueven las partículas que la epidermis desecha en al renovarse.
Cuando la piel está más seca y áspera de lo normal, Gerbino recomienda un peeling suave de mango en todo el cuerpo, conocido como Body Polish, y apunta que antes de la aplicación de cualquier técnica de exfoliación se debe evaluar el estado de la piel: "Cuando está en buen estado, aplicamos sales marinas; pero si es muy sensible o tiende a enrojecer no podemos usar scrubs o guantes de crin pues resultarían muy rudos; en su lugar pasamos un guante que promueve una exfoliación muy suave".
Una opción para deslumbrar al llegar a la playa ya con un tono dorado es la aplicación de un autobronceador natural que estimula la melanina. Se trata de un producto perfectamente compatible con el sol, que se aplica luego de la exfoliación.
Hidratar y Nutrir
Una vez que la piel del cuerpo está exfoliada, se procede a la aplicación de una mascarilla de hidratación intensiva en toda su extensión y luego se envuelve con una lámina plástica que promueve el incremento de calor para que penetren todos los nutrientes, por espacio de media hora.
Granya González Grüber señala que la más solicitada es la envoltura de chocolate, que aporta todos los beneficios antioxidantes del cacao puro, rico en polifenoles, que nutren profundamente y previenen el envejecimiento. Por otra parte la especialista indica que la terapia de barro mineral es relajante y tiene vitaminas y la envoltura de algas es estimulante y desintoxicante. Nathalie Gerbino explica que las mascarillas hidratantes también pueden ser de aceite de oliva con B-Pantenol, indicada para piel muy seca, rosas y miel (muy solicitada por las novias) y oro, tratamiento a base de este metal, rico en oligoelementos y regenerador de la elastina de la piel.
En estos tratamientos corporales se conjugan la aromaterapia pues están intrínsecamente vinculados a la parte emocional: "Buscamos que la cabina tenga una luz tenue y música de relajación. Cuando una persona se hace una terapia de este tipo, lo que busco es que se olvide de todo lo que le perturba, que pierda la noción del tiempo y el espacio mientras que se consiente", asevera González Grüber.
Una vez que termina el proceso de la envoltura, la persona va a la ducha para retirar la mascarilla y luego se le da un masaje hidratante con aceites aromáticos. González Grüber apunta que lo ideal es aplicar esta terapia una semana antes de ir a la playa para obtener un bronceado parejo y para que al tomar el sol la piel no se deshidrate.
"Muchas personas vienen, después de tomar una semana de sol sin parar, todas enrojecidas, buscando algo; pero no podemos hacer nada inmediatamente, una exfoliación irritaría esta piel sobreexpuesta al sol. Entonces, lo que yo sugiero es preparar la piel para las vacaciones".
Además estas envolturas de hidratación intensiva evitan las peladuras porque la piel, al estar profundamente humectada, es más resistente a que evidencie este signo inequívoco de deshidratación. Las especialistas coinciden en que se debe aplicar protector solar en todo momento de exposición pero que no se debe olvidar que éste funge sólo como una pantalla que cubre la piel, mas no constituye una fuente de hidratación significativa.
Por otra parte no debemos descuidar el consumo de agua: "No sólo se trata del cuidado externo de la piel sino de su cuidado interno; el proceso de envejecimiento empieza por la falta de agua, se pueden usar muchas cremas pero no es suficiente. Si se está tomando sol o se va a exponer a él hay que incrementar la ingestión de agua además de procurar la evacuación diaria para eliminar toxinas adecuadamente" sugiere Granya González Grüber.
Rostro protagonista
Para evitar las consecuencias nefastas de la exposición indiscriminada al sol, sobre todo en la delicada piel del rostro, la dermatóloga Yoraima Petter recomienda hidratarla con una crema a base de urea, libre de parabenos, aplicándola una vez al día desde una semana antes; rutina que es necesario continuar por una semana después de la exposición. Este producto puede ser colocado en la nevera para generar mayor confort tras su uso.
Para evitar quemaduras, Petter sugiere la aplicación de protectores solares desde 30 minutos antes de la exposición al sol, con reaplicaciones frecuentes, sobre todo si se sumerge en el mar o en la piscina, aún cuando éstos sean a prueba de agua. "Durante la permanencia en el sitio de sol es recomendable usar aguas termales en spray en la cara y el cuello" indica.

La piel del rostro requiere especial atención. La hidratación es básica, además de continuar la protección solar diaria. Al cabo de diez a quince días después de haber tomado sol, la especialista sugiere ayudar a remover la piel "muerta" de la superficie con microdermoabrasión, al tiempo de aplicar cremas con ácido retinoico a baja concentración para favorecer el recambio celular.
Es muy importante aplicar protector solar sobre la piel ya bronceada o quemada para evitar daños aún mayores. Cuando está muy enrojecida suele hacerse intolerante casi a cualquier producto, requiriendo el uso de cremas desinflamatorias y anestésicas tópicas. En estos casos, lo recomendable es acudir al dermatólogo.
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EN CASA |
Puede crear un spa en casa
con estas recetas naturales y efectivas, recomendadas por Granya González Grüber:
» Una mezcla de dos cucharadas de azúcar y dos cucharadas de miel es una excelente exfoliadora; la puede aplicar una vez a la
semana en todo el cuerpo.
» El mejor hidratante para la piel es el yogur; mitiga igualmente el enrojecimiento localizado, en
rostro y cuerpo.
» La mezcla de miel y yogur también es un potente hidratante,
sobre todo para las zonas más ásperas como codos y rodillas.
» El agua de cayena, obtenida del cocimiento de seis flores en agua hirviendo por espacio de uno o dos minutos, es un refrescante
y calmante inmediato de las
quemaduras producidas por el
sol, que puede ser aplicado en compresas o con un spray. |
Señas
Endermología y estética Cristal Telfs.: (212) 284.8239 / 2291
Medilight Center
Telfs.: (212) 266.7990 y 267.6628
Yoraima Petter, dermatóloga
Telf.: (212) 782.9607 y
0414-333.4048 |
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