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| Foto: foto: www.shutterstock.com/steve c |
Pieles
consentidas
La piel siempre debe
lucir brillante, libre de impurezas y con un resplandor envidiable.
Por más que se mantengan hábitos
de limpieza, el "envoltorio" humano necesita de algunas otras cosas que
lo ayuden a estar en
su punto. Estampas Temática Bella revela todos los secretos y bondades de las mascarillas
Aimara Cañizales Garmendia
Que si el sol, la contaminación, el humo del cigarrillo, las horas de trabajo y el estrés por las preocupaciones diarias, las ojeras por la falta de sueño, los "odiados" puntos negros y espinillas que no respetan a nadie, la falta de hidratación, en fin. Todos estos son factores que pueden afectar el estado natural de la piel -tanto la de la cara como la del cuerpo- y hacer que realmente ésta no luzca espléndidamente, como debería. Aparte de las distintas rutinas de limpieza y exfoliación que pueden seguirse en casa, existen las tan nombradas mascarillas, que tienen el poder y la propiedad de mantener nuestra piel sana y bella, sea cual sea el tipo y las necesidades que se tengan.
Estos productos, según la cosmetóloga Marisol Reyes, tienen fundamental importancia en todo tratamiento cosmético: "El verdadero bloqueo que ejercen entre la piel y el medio externo induce a una fuerte humectación de la capa córnea y la potenciación del calor favorece a una mayor irrigación sanguínea en la zona que se está tratando. Una vez que la máscara es removida, se ve el efecto inmediato sobre la piel, que se presenta resplandeciente y con sensación de frescura".
Todo el reino
La variedad es una condición frecuente al hablar de las mascarillas . Dependiendo de las necesidades que la piel presente en determinado momento se sabe cuál es el producto más conveniente a utilizar. Así, pueden aplicarse tanto en la tez como en el cuerpo, máscaras que limpien, exfolien, aclaren, relajen, hidraten, purifiquen, tonifiquen y también nutran; sin que esto implique alguna irritación o descamación, pues la clase de productos que tienen estos efectos son abrasivos.
Si se estudia a profundidad todo el reino de estos productos cosméticos que no dañan ni producen efectos colaterales en la piel, puede observarse la presencia de limpiadoras, que son las que ayudan a higienizar los poros y prevenir barros y espinillas. A este grupo se unen las exfoliantes, ya que muchas limpiadoras también exfolian y por tanto eliminan las células muertas de la piel. Igualmente integran este mundo de las mascarillas las humectantes -ideales para pieles secas o maduras pues ponen humedad en las capas profundas de la piel-; las purificadoras, que ayudan a energizar la piel y llenarla de brillo y vida, y finalmente las aplicadas en tratamientos especiales que sirven para resolver problemas puntuales de la piel.
Distintos componentes
Son muchísimos los ingredientes que forman parte de las máscaras estéticas. Así, desde los naturales hasta algunos si se quiere "salidos de laboratorio" juegan un papel fundamental en la composición de estos productos. Sin embargo, en cuanto a mascarillas no abrasivas se refiere, encontramos más que todo aquellos componentes extraídos o sacados de la naturaleza misma y que regalan todas sus propiedades a la epidermis humana. Los más utilizados actualmente según Reyes son:
Algas: la Laminaria Digitata, la Chondrus Crispus y la Carrageenan son mimadas en el mundo de la estética y aportan grandes beneficios a la piel. Son ricas en proteínas, vitaminas, azúcares, minerales y oligoelementos, yodo, magnesio, potasio, hierro, selenio, zinc, etc.
Ginseng y Gingko Biloba: por su acción tonificante-estimulante resultan eficaces para combatir la flacidez a nivel corporal y facial. Su utilización en tratamientos para el cuello es muy interesante, sobre todo como prevención ideal para cutis maduros.
Árnica: recomendadas para rostros sensibles y con rosácea. A nivel corporal, recupera la piel después de períodos de exposición solar y también es muy utilizada luego de haber realizado una extracción de impurezas en limpiezas faciales donde se necesite desinflamar la piel.
Hamamelis: ideal para cutis grasos y con acné, debido a que tiende a secar la piel.
Arcilla: se usa por lo general luego de un tratamiento facial y es indicada para cutis grasos, ya que actúa como astringente y les da un aspecto limpio a este tipo de cutis.
Fango: con propiedades regenerativas, depuradoras y antiedematizantes; posee componentes minerales y oligoelementos y es aconsejada en tratamientos corporales para combatir la celulitis y las estrías.
Polifenoles: de gran utilidad en el campo de la estética, son uno de los mayores grupos de nutrientes vegetales. Están presentes en casi todo el reino vegetal donde juegan un papel fundamental en el crecimiento y la reproducción de las plantas, y a nivel humano actúan muy bien como antioxidantes.

foto: www.shutterstock.com/andryianava alena |
Las mascarillas no sólo proporcionan ayuda
a las capas superficiales
de la
piel sino también a las más profundas
de la epidermis |
Para sacar provecho
Las mascarillas no sólo proporcionan ayuda a las capas superficiales de la piel sino también a las más profundas de la epidermis. Además son una actividad relajante y placentera para la piel, debido a que la "obligan" a estar inmóvil durante una cierta cantidad de minutos, despojándose de cualquier cantidad de toxinas y agentes contaminantes. Y por si fuera poco constituyen el método más sencillo de ofrecer tratamientos profundos, aparte de que se pueden hacer en casa con productos naturales, comprarlas o si se quiere algo más profesional, acudir a un centro de estética especializado y aplicar el tratamiento que más se ajuste a las necesidades y requerimientos.
Todos estos productos, por su efecto tensor y nivelador de color, son ideales para usar previamente al maquillaje. Además los beneficios no llegan hasta ahí, pues realzan las condiciones de la piel y elevan la calidad de la misma. Se usan específicamente para proporcionar hidratación, nutrición, flexibilidad, vitalidad y textura.
Es sumamente importante que antes de aplicar cualquier tipo de tratamiento con mascarilla, sea facial o corporal, se tengan bien claras las necesidades y requerimientos específicos de la persona interesada en la aplicación, pues nada se lograría al utilizar una mascarilla que no vaya acorde con el tipo de piel o con el problema real que se está presentando. Igualmente, es vital tomar en cuenta que algunas personas podrían presentar reacciones alérgicas a algunos de los componentes de las máscaras, como es el caso de las algas. Sin embargo, en términos generales si las máscaras son utilizadas con responsabilidad no existen contraindicaciones.
No se recomienda una edad específica para comenzar a experimentar los beneficios y bondades de este tipo de productos, debido a que es la condición de la piel lo que va a determinar el momento ideal e indicado para aplicar el tipo de mascarilla.
Señas
Génesis, Centro de Estética Integral.
Telf.s: (212) 975.0021, 0414-342.5763. |
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