Maravillosa
arcilla
Utilice en casa las virtudes purificadoras, regeneradoras y exfoliantes del barro en forma de sencillas mascarillas naturales.
Carmen Isabel Maracara
El poder regenerador y bactericida de la arcilla ha sido reconocido por la humanidad desde hace miles de años; estas propiedades la han convertido en un valioso instrumento de depuración corporal en terapias naturistas y también ha estimulado su uso en tratamientos estéticos. La fangoterapia o geoterapia se aplica hoy en numerosos spas del país y del mundo, para limpiar y exfoliar la piel, tonificarla e incluso para realizar un peeling suave. Pero un antecesor de estos modernos spas son las aguas termales, cuyos beneficios para la piel y la salud son legendarios; en ellas se combina la presencia de las aguas minerales y sulfurosas con barros volcánicos.
La arcilla está pues íntimamente ligada a nuestro origen vital. Parafraseando la expresión repetida por los sacerdotes católicos el miércoles de ceniza, donde se advierte al hombre "polvo eres y en polvo te convertirás", ciertamente los seres humanos compartimos con la tierra una similar composición de minerales y de aquí su idoneidad como recurso terapéutico y estético. Lutecia Adam, quien tiene en su haber varios libros de naturismo, define esos componentes como esenciales: "La composición de minerales que contiene nuestro organismo, es similar a la que posee la tierra: sílice, aluminio, calcio, magnesio, hierro, potasio y otros más están allí, en la misma proporción. De allí que científicamente se afirme que la tierra contiene todas las sales minerales que necesita el hombre para funcionar bien".
Sus beneficios como depuradora son bien reconocidos y ese poder la hace útil para eliminar impurezas. "La arcilla fija y elimina las sustancias tóxicas que puedan estar en suspensión en cualquier medio líquido. Debido a su poder de evaporización, tiene la propiedad de absorber el calor. Esta facultad se utiliza para aplicarla sobre el cuerpo humano donde atrae hacia sí elementos extraños que puedan existir debajo de la piel y expulsarlos", afirma Mayte Suárez Santos, diplomada en Comunicación Científica por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (España), especializada en Medicina y Termalismo.
En el caso concreto de la estética facial, el uso regular de la arcilla remueve las células muertas de la superficie del rostro, así como los desechos acumulados en los poros y provee un resplandor saludable y liso.
Ingredientes para la belleza
¿Pero qué componentes hacen de la arcilla un aliado de la piel? Estas tierras benéficas se componen principalmente de silicatos de aluminio mezclados con óxido de hierro, carbonato cálcico y magnesio. Los silicatos favorecen la regeneración tisular y por ello se utiliza la arcilla para mejorar las cicatrizaciones, al permitir cerrar más rápidamente las heridas y úlceras. "Del mismo modo que actúa como filtro en el medio acuoso, cuando entra en contacto con la sangre actúa como filtro que la purifica", añade Suárez Santos. El magnesio es un regenerador de las células y funciona como un antiséptico tanto interna como externamente. Adam puntualiza también que este mineral es "un tónico de primer orden, un estabilizador del sistema nervioso, un depurativo del hígado y un franco luchador contra el cáncer".
Celulitis. Su alto contenido en minerales ejerce una acción depurativa sobre los tejidos y en este sentido la arcilla ayuda a absorber el edema del tejido graso, generador de celulitis y puede potenciar el efecto del drenaje linfático manual, por lo que su aplicación en cataplasmas en las zonas afectadas por la celulitis puede ser una herramienta adicional para mejorar la apariencia de la llamada piel de naranja y frenar su aparición.
Limpiezas. Otra utilidad en la cosmética es su acción exfoliativa sobre la capa córnea, mecanismo que a su vez favorece la absorción de los productos cosméticos que se aplicarán posteriormente. En este sentido una mascarilla de arcilla puede preparar la piel para una ulterior aplicación de una crema hidratante y regeneradora.
Acné. Muchos especialistas la recomiendan también para la limpieza del cutis graso o con acné, ya que depura la piel de impurezas acumuladas en la superficie, la reoxigena, tonifica y normaliza su textura. En estos casos, también se aprovecha su acción microbiana y poder astringente.
Manchas en el rostro. Estas pueden ser también combatidas con mascarillas frecuentes de arcilla, pues sus componentes degradan las moléculas de melanina y hemoglobina que pueden favorecer la aparición de estas. Es una ayuda importante en la reabsorción de los hematomas y aclara las manchas hipercrómicas debido a la acción del sodio, el potasio y el azufre que contiene.
La arcilla puede ser utilizada en forma en mascarillas o emplastos más generalizados para diversas zonas del cuerpo, para lo cual se adquiere en forma de polvo y se prepara en casa o como pasta preparada; en cápsulas (para tomarla internamente en caso de digestiones pesadas, flatulencias, mal aliento, etc); en jabones cosméticos y en cremas que la incluyen entre sus ingredientes. Estos productos se suelen adquirir en farmacias o tiendas naturistas en todo el país. Como precaución, es importante indicar que no debe utilizar para la cosmética o terapia natural ninguna arcilla que no esté elaborada para estos fines, como es el caso de la destinada a realizar artesanías pues no está debidamente purificada y puede contener metales pesados como plomo. Otra consideración es que la arcilla, luego de ser usada, debe ser descartada, por las impurezas y toxinas que ha absorbido.

foto: www.shutterstock.com/ marco cappalunga
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Remedio de civilizaciones
La historia recoge testimonios del uso de la arcilla en diferentes pueblos y civilizaciones para la medicina natural y cosmética, ya sea exteriormente (emplastos, baños, etc.) como ingeridas en dosis adecuadas.
En la Historia Natural del romano Plinio el Viejo (23-79 a.C.), se menciona una tierra blanca, recogida en las colinas de Nápoles y de gran acción curativa. A su vez, la arcilla de Nubia (Egipto) era utilizada en fracturas y era parte de la farmacopea de ese país. Los antiguos griegos utilizaban vendas endurecidas con arcilla para sostener fracturas. Avicena, médico reconocido, cuya cuna fue el mundo árabe, y el griego Dioscórides, la reconocieron y utilizaron ampliamente, así como Galeno e Hipócrates.
Los primeros trabajos contemporáneos que estudian su uso corresponden a Sebastián Kneipp, padre también de la hidroterapia, al que se suceden personalidades como Kuhne, Just, Felke, todos a finales del siglo XIX.

Escoja su mascarilla
Para aplicarla sobre el rostro, debe adquirir en tiendas naturistas una arcilla destinada especialmente para estos fines, la cual suele ser arcilla blanca, purificada. Mejor si la diluye en agua destilada o mineral. La arcilla se debe hidratar primero sin remover, así que agregue sobre el polvo el líquido indicado y deje que se absorba lentamente y luego mezcle. No es necesario hacer mascarillas muy gruesas; reserve un momento de tranquilidad para aplicárselas, túmbese en la cama mientras escucha alguna música relajante y deje que la preparación haga su efecto. Luego elimine los restos con agua limpia, tonifique y aplique una crema nutritiva.
Lutecia Adam nos sugiere una mascarilla de belleza para cutis normales:
Ingredientes
•2 cucharadas de arcilla
•1 cucharadita de miel de abejas
•1 cucharadita de limón
Se emulsionan todos los ingredientes y se coloca la mascarilla sobre el cutis limpio, se deja por media hora hasta que esté seca. Se unta hasta el cuello, pues muchas de las arrugas en esa área del cuerpo se producen a causa de que los tratamientos se hacen solamente hasta la barbilla. Luego se lava la cara y se pasa un algodón con agua de rosas.
Puntualiza Adam que estas máscaras se les puede agregar ingredientes según el tipo de piel que se posea, "si es grasosa debe usarse limón, pepino o frutas astringentes; si por lo contrario es seca, se debe usar miel, aceite de oliva, de almendras, huevo o cualquier otro emoliente". También se pueden agregar, en vez de agua, infusiones calmantes o antisépticas como manzanilla, tilo, toronjil, tomillo o zumos de zanahoria o manzana e incluso cereales como la avena, de amplio uso en la cosmética natural. Algunas mascarillas pueden incorporar el uso de aceites esenciales (de lavanda, de rosas, de árbol del té), agregando entonces los beneficios de la aromaterapia.
En el caso del acné, el médico naturista catalán, doctor Joseph Lluís Berdonces, en el portal www.cuerpomente.es, recomienda también la aplicación de la arcilla. "Se prepara mezclando arcilla y agua (o jugo de pepino) hasta formar una crema, que se aplica dos veces por semana, dejándola actuar media hora. Después se limpia la cara con agua fresca, y si la piel es seca, se aplica una crema o leche hidratante.
Los resultados de las mascarillas se empiezan a notar, sólo si se es constante con su aplicación, luego de dos o tres semanas. No se deben aplicar en la zona de los labios ni de los ojos; en éste último caso se puede complementar la terapia colocando sobre los párpados una infusión calmante de manzanilla o las tradicionales rodajas de pepino. No se debe olvidar limpiar el cutis luego de retirar la arcilla e hidratar la piel, ya que la piel quedará exfoliada y sin humectación.
DESINFECTANTE |
Según el doctor Pablo Saz, médico naturista, de las tierras arcillosas se ha obtenido toda una segunda generación de antibióticos. "Las protagonistas de esta acción son las bacterias. Estos seres unicelulares se organizan en capas multicelulares para formar tejidos rudimentarios. (...) Muchas bacterias segregan monómeros, que se fusionan entre sí y se mantienen próximos a las bacterias formando biocapas (biofilms). Esto lo hacen sobre todo cuando corren peligro de ser arrastradas por una corriente de agua: el líquido resbala en la capa viscosa y las bacterias se quedan adheridas. (...) Las bacterias de la arcilla se alimentan de hierro, sílice, azufre y otros materiales inorgánicos, que convierten en orgánicos al procesar la gelatina. Así, la arcilla en contacto con el agua toma vida y comienza un proceso de maduración que en
horas o días la prepara para ser utilizada. El que vivan esas bacterias en la arcilla impide que se
desarrollen otras que podrían ser nocivas. (…) Sus microbios ayudan a la cicatrización". Este proceso explica porqué la arcilla tiene un poder bactericida que ayuda a sanar la piel en procesos infecciosos y en el caso del acné.
Fuente: wwwcuerpomente.es
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EN CABINA |
» Arcilla húmeda Mascarilla
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Telf.: (251) 717.9424.
» Jabón de arcilla
Ayuda a eliminar manchas, impurezas y células muertas de la piel. Recomendado para impedir el acné. De venta en farmacias y tiendas naturistas. Fabricante: Miduchy. Telfs.: (212) 383.3325 / 3194. www.miduchy.com
» Arcilla medicinal (Cápsulas).
Para casos de gastritis, úlcera duodenal, diarrea y
colitis. Posología: 1 - 2 cápsulas 2 veces al día, uso a criterio del facultativo. De venta en farmacias y tiendas naturistas. Fabricante:
Laboratorios Vitaplant.
» Apivita
Mascarilla de limpieza profunda, arcilla verde y propolis. Para pieles grasas o mixtas. Limpia los poros, ofrece protección antibacteriana, elimina el exceso de sebo y espinillas. Fabricante: Apivita; venta a través de Internet en Farmacia Internacional.
www.farmacia-internacional.net |
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