Un siglo de Color
Como la moda, el maquillaje es la expresión del espíritu de cada época. Aquí un paseo por las tendencias que han marcado pauta en la historia de la cosmética femenina. M.V.
El maquillaje es mucho más que una forma de realzar los rasgos: es también un reflejo de los tiempos y de la imagen que la sociedad tiene de la mujer. Estampas Temática Bella hace un recuento de lo más relevante de cada década.
20
Cejas muy finas y arqueadas, párpados oscuros, pero sobre todo una boca diminuta y bien perfilada, en forma de corazón, es el signo característico de los años locos. Las bellezas de la era del charlestón estaban descubriendo que el maquillaje no era sólo cosa de las mujeres de mala vida, sino un privilegio femenino que había que explotar al máximo.
30
Greta Garbo, Marlene Dietrich, Jean Harlow… sus rostros encarnaban la seducción y la feminidad. Estas mujeres con aires de vampiresas lucían frentes despejadas (efecto a veces conseguido a base de depilar el nacimiento del cabello) y cejas dibujadas a lápiz por encima de su línea natural; pómulos afilados como cuchillos y bocas escarlata, a menudo completadas con brillo. ¡Qué hombre no sucumbía ante sus pérfidos encantos!
40
La II guerra mundial condujo a la integración de la mujer en el mundo laboral, a falta de hombres que trabajaran en las fábricas. Y el maquillaje no podía ser más que una prolongación de aquellas amazonas industriales. Los rostros que marcaban tendencia eran decididos y seguros de sí mismos, como el de boca obstinada y cejas omnipresentes de Joan Crawford, o el de pómulos afilados y labios color escarlata de Katherine Hepburn. El look se centraba tan sólo en una boca roja.
50
El glamour a la enésima potencia. Damas impolutas e impecables, con ojos enmarcados por un negrísimo y afilado trazo de delineador, y labios perfilados al milímetro. Maquillarse no era cosa de debutantes ni de niñas, sino de mujeres hechas y derechas. En 1954, Avon llama a las puertas de Venezuela dando inicio a las operaciones de la compañía en el país.
60
Ojos de Bambi, con mirada inocente, pestañas maximizadas al infinito y boca pálida. Fue una década de rubias muy rubias, de piernas muy largas y de un espíritu colorista y desenfadado. Las modelos Twiggy y Veruscka representaban a la chica pop, con aires adolescentes y rostro aniñado. La marca Helena Rubinstein lanza al mercado venezolano labiales en tonos criollos: Níspero, Bucare, Ponsigué y Cundeamor.
70
La insinuación de una cierta naturalidad surge quizás por primera vez. Sin embargo, ésta iba acompañada de una buena dosis de maquillaje, especialmente en las mejillas, que se marcaban con colores muy intensos, en un intento de crear unos rasgos más estilizados. Fueron también tiempos de gloss y brillos.
80
Excesos en el maquillaje, el pelo, la ropa... Es tiempo de hombreras y tacones, melenas batidas y rostros dramáticos. Alexis Carrington encarnaba su vertiente más malvada, y Brooke Shields la más fresca y provocativa. Cejas muy pobladas y marcadas, bocas generosas, bronceado californiano y mucho color son signos de una década que también observó los primeros pasos de la generación de top models que marcarían los años siguientes: Cindy, Claudia, Linda, Christy, Naomi.
90
El no-color y la frescura marcaron la despedida del siglo XX. Hubo una vuelta a la naturalidad y a los tonos "desnudos", con efecto segunda piel, que
mejoraban la apariencia sin alterarla demasiado. El nuevo milenio abría múltiples posibilidades, todas bajo
la premisa de ser favorecedoras. Tras décadas de
maquillaje transformador, éste se convirtió en aliado de la mujer, gracias a los avances en el campo de la cosmética.
00
Con el nuevo milenio llega el maquillaje lúdico, que aúna tratamiento, color y sofisticación. La moda se diversifica y se convierte en mil y unas tendencias. Desde el look gótico al romántico, desde el máximo glamour hasta la naturalidad extrema… La única regla
válida pasa por encontrar un estilo propio y sobre todo, muy favorecedor.
Fotos: Archivo
|