Un producto del grupo   
 
- Sonrisas impecables

- Un siglo
de color

-Lozanía
a
prueba de errores

- Perfumes
de Latinoamérica

- Un corte,
tres esilos
-Un test de moda
-Mineralízate
revista Estampas

Caracas, sábado 16 mayo de 2009

 


foto: MÓnica Trejo

Sonrisas impecables

De la mano de odontólogos especialistas en estética, muchas personas han recuperado el brillo de sus dientes y el esplendor de sus sonrisas. Veamos cómo.
Irene Carrasquero

Los especialistas que practican la estética dental se han convertido con el paso de los años en esmerados y cuidadosos artistas, capaces de convertir una dentadura poco atractiva en la más resplandeciente de las sonrisas. El odontólogo Santiago Silva es uno de ellos, y aquí nos presenta dos alternativas que, aunque no son nuevas en su concepto, han ido incorporando novedosos materiales y técnicas que las han colocado en la mira de los más atractivos.

El blanqueamiento
"Esta alternativa en sí es muy vieja", explica el especialista. "Hace unos años, cuando una persona se daba un golpe y el diente se le ponía oscuro, para blanquearlo se le aplicaba peróxido de hidrógeno o agua oxigenada con un pequeño algodón y calor dentro del conducto". Hoy en día una sofisticada técnica que no sólo puede reparar estos dientes ennegrecidos por un golpe, sino que también ayuda a blanquear toda la dentadura manchada, amarillenta o grisácea debido a la edad, la alimentación o simplemente la condición natural del esmalte.

"Con los años, así como nos salen arrugas y canas, los dientes se van oscureciendo. Si se hacen blanqueamientos a lo largo de la vida se puede llegar a más edad con dientes más blancos".

Los químicos que se utilizan para el blanqueamiento dental son el peróxido de carbamida y el peróxido de hidrógeno. El doctor Silva prefiere el primero, en una concentración que va del 35 al 38% dependiendo de la casa fabricante. El proceso varía de un odontólogo a otro, pero en general la técnica es más o menos similar, independientemente del tono de los dientes y del químico utilizado. Paso a paso, el proceso es como sigue:

1. La limpieza: Primero lo primero. Los dientes deben estar completamente limpios, así que, si por alguna razón la higiene del paciente no es la más adecuada o lleva tiempo sin hacerse una limpieza, es probable que el odontólogo la haga previamente.

2.La protección: Se procede entonces a colocar protectores especiales sobre encías y labios, además de un baja-lengua. "Esto se hace porque la concentración del químico es muy alta y si hace contacto con algún tejido blando puede quemarlo".

3.El gel: Utilizando una jeringa, el odontólogo "inyecta" el gel preparado con el químico en cada uno de los dientes. "El peróxido penetra el esmalte dentario hasta la dentina a través de los llamados canalículos dentinales, que son los que dan el color al diente, y la reacción es el blanqueamiento".

4.La lámpara: Una vez que se inyecta el gel sobre el esmalte, se coloca una lámpara de luz, que puede ser ultravioleta o la llamada luz LED (dependiendo de la recomendación del fabricante del producto), la cual permite acelerar la acción del químico. La duración de este proceso varía de un especialista a otro. El doctor Silva repite el procedimiento tres veces (una tras otra) y deja actuar el gel de 8 a 15 minutos, removiendo la preparación cada vez y sustituyéndola por una nueva. Luego, entre 15 y 20 días después de esta primera aplicación, se repite el proceso dos veces dejando actuar el gel nuevamente por 8 a 15 minutos cada vez.

"Algo muy importante es hacer mantenimiento. No es posible predecir cuánto va a durar un blanqueamiento pues hay personas en las que hay que insistir más". En todo caso, la recomendación de Silva es repetir el proceso una vez al año.

Sin embargo, existe una opción que muchas personas han encontrado atractiva y que les da más independencia. Se trata del blanqueamiento domiciliario. "Es un kit que el paciente se lleva a la casa y que puede utilizar sin necesidad de venir al consultorio. En este caso la concentración del químico es menor y varía entre 10, 15 y 20%".

La recomendación sobre la periodicidad del blanqueamiento domiciliario va a depender del deseo del paciente por mantener el tono que el odontólogo ha logrado. Hay quienes se lo aplican cada mes y medio (durante una semana seguida), porque ven que los dientes tienden a volver a su tono natural. Para otros no es necesario hacerlo tan seguido y pueden aplicarlo, por ejemplo, cada seis meses. Otros lo utilizan más esporádicamente pero lo mantienen por 15 días.

"Lo importante es colocar el gel con los dientes bien limpios y dejarlo durante dos horas. Después de este tiempo el químico se inactiva y pierde su efectividad, así que no tiene sentido mantenerlo".

Otro factor a tomar en cuenta es que el químico tiende a deshidratar el diente. Por eso, durante el período en que se está haciendo el tratamiento el esmalte se hace más permeable al color de los alimentos y bebidas y, paradójicamente, los dientes pueden mancharse con mayor facilidad. "Por eso yo les recomiendo a los pacientes no tomar vino tinto o alimentos con mucha salsa mientras se están haciendo el blanqueamiento".

Sea en el consultorio o en la casa, el blanqueamiento dental es una técnica de mucha aplicación en la estética actual.

Las carillas
Las carillas son "tapas" que se colocan sobre los dientes, sea para corregir malposiciones dentales leves o para lograr una dentadura blanca en los casos graves que no es posible corregir con el blanqueamiento tradicional.

"Esta alternativa es indicada, por ejemplo, en personas que tienen un diastema (espacio entre los dientes), un diente roto, alguno levemente torcido o diparidad en el tamaño en los dientes".

Muchas personas -pasada cierta edad- prefieren evitar la ortodoncia y las carillas les resultan una excelente solución, siempre que la malposición sea leve y no haya problemas graves que necesariamente deban ser reparados de base.

Para la colocación de las carillas, la mano experta del odontólogo es fundamental. Su técnica le permitirá dar a los dientes el color, la forma y la "imperfección" propias de la naturaleza. El proceso de colocación puede tomar tiempo, especialmente si son muchos o todos los dientes, y es probable que deba hacerse en varias sesiones. El procedimiento es como sigue:

1. El desgaste: Antes de colocar la carilla es necesario realizar un desgaste parcial del esmalte dentario, pues si se coloca la tapa sobre el diente como está el resultado va a ser una pieza muy gruesa y poco natural.

2. El molde: Existen dos maneras de colocar una carilla. Una de ellas es el llamado método indirecto, mediante el cual se coloca una tapa de porcelana fabricada en un laboratorio. Para ello es necesario tomar un molde de la dentadura del paciente. Mientras se elabora la carilla, el odontólogo puede colocar tapas de acrílico temporales para cubrir el desgaste en los dientes más visibles.

3. La carilla: La otra alternativa son las carillas de resina, que son contorneadas por el odontólogo a mano alzada directamente sobre los dientes, adaptándolas a la anatomía particular de la dentadura del paciente.

La duración de las carillas va a depender en gran medida del tratamiento y mantenimiento. El correcto cepillado y la buena higiene en general es primordial para que las tapas no se quiebren.

Esta opción es la elección de muchas reinas de belleza, pero no es necesario ser una miss para recurrir a ellas. Lo importante es ponerse en manos expertas, pues tiene el gran riesgo de la excesiva perfección, que es sinónimo de escaso gusto.

 

BLANCOS TIPS

» El blanqueamiento puede ser poco efectivo en personas fumadoras, pues el cigarrillo es una de las primeras causas de dientes amarillos.

» La opción de uso domiciliario debe ser utilizada con moderación, ya que el abuso del gel puede producir excesiva sensibilidad en los dientes y vulnerabilidad a manchas por alimentos y bebidas de color.

» Los dientes con tonos grises son, por lo general, los más difíciles de blanquear y en ellos es probable que el odontólogo deba insistir más.

» Un diente oscurecido por un golpe puede blanquearse con el método tradicional; si éste no resulta, la colocación de una carilla da siempre buenos resultados.

» Las pastas de dientes con poder blanqueador son una buena alternativa para proteger y mantener el blanqueamiento, haya sido realizado en el consultorio
o en la casa.

» El mantenimiento es fundamental para garantizar dientes blancos de por vida; el odontólogo es el más indicado para determinar la periodicidad con la que debe aplicarse.



DE CUIDADO

» Las carillas pueden estar contraindicadas en personas que sufren de bruxismo, es decir, que tienden a apretar los dientes, ya que existe el riesgo de que las piezas se fracturen.

» Este problema, dependiendo del caso, puede contrarrestarse con la indicación de una férula por las noches, recomendación que muchos pacientes siguen aun sin sufir de bruxismo.

» También en personas que tienen problemas periodontales (de encías y hueso) el uso de las carillas puede ser poco efectivo.

» En el caso de niños con malposición de dientes es preferible recurrir a la ortodoncia tradicional desde un principio, con el fin de reparar de base el problema.

» Las carillas de porcelana, hechas en el laboratorio, tienden a ser más resistentes y duraderas, por lo que son más costosas que las de resina.


Señas
Santiago Silva, odontólogo especialista en cirugía y estética.
Clínica Sanadent, Las Mercedes.
Teléfonos: (212) 993.4014 / 0730

 
Principal | Vivir | Soñar | Tentaciones | Siga la pista | Archivo