
¡Es una niña!
Y el rosado es el color que la identifica, pero no por ello debe ser el único a emplear en la habitación de la nueva bebé. Para crear ambientes interesantes, combínelo con otros pasteles como el amarillo, el verde e incluso, el azul. Por ejemplo, en la lencería puede usar telas con el mismo estampado pero de diferente color. Otra alternativa es mezclar distintos dibujos (lunares, flores, rayas) manteniendo la
misma paleta de colores.
Escoja el color que menos aparezca en el estampado de la lencería y utilícelo en las paredes en cualquiera de sus degradaciones (si usa el color predominante va a homogeneizar el espacio).

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