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revista Estampas
Caracas, sábado 26 de mayo de 2007

!Ya nació!
Ahora, ¿qué sigue?

Conozca cuáles son los despistajes y exámenes que le harán al recién nacido, tras abandonar el vientre materno Aimara Cañizales Garmendia

Luego de sacarlo del vientre de la madre, limpiar suavemente su carita, aspirar boca y nariz y seccionar el cordón umbilical vienen las pruebas médicas de rigor. Son exámenes obligatorios y de rutina, necesarios para saber que no sólo tienen sus piececitos y manos completos, sino que todo su pequeño organismo está funcionando como debe ser. Son los siguientes:

¡Sacó 10 puntos!

Denominado Test de Apgar debido al nombre de
su creadora Virginia Apgar,
es la primera evaluación física que se le hace al bebé prácticamente al primer minuto
de haber llegado a este mundo. El doctor Rafael Godoy, pediatra
y neonatólogo, explica que
es un examen computarizado donde se evalúan signos importantes como el pulso,
la respiración, el tono muscular,
el color y la irritabilidad refleja.
A cada uno de estos ítems se le asigna una puntuación que va de 0 a 2 puntos para sumar, hasta obtener un resultado que puede llegar hasta 10 al final.

Foto: www.sxc.hu

Un niño totalmente normal tiende a obtener entre 7 y 10 puntos y eso significa que el pequeño está en perfectas condiciones. Si el recién nacido saca en este test de 3 a 6 puntos, “se precisa la administración de oxígeno y el niño debe estar bajo control riguroso y si la puntuación es aún inferior al tercer punto, deben llevarse a cabo de inmediato las técnicas de reanimación necesarias”, advierte el pediatra.

La primera firma

Inmediatamente que se le aplica el Apgar, todo niño firma por primera vez y es identificado a través de la huella de su pie, mediante el conocido podograma. Además de esto, se suele colocar una cintica identificadora en la manito y en el cordoncito umbilical. Hace algunos años se solía tomar también la huella de las manos; sin embargo, se ha demostrado que ésta no es necesaria y sólo ensucia las manitos de los neonatos.

Adicionalmente, se pesa al bebé para ver con cuántos kilos llegó a este mundo, este dato se anota, junto a su estatura en centímetros y sirve como referencia posterior para evaluar su continuo desarrollo.

Evaluando su físico

Muy importante es que el doctor realice un examen físico completo al bebé, en el que se incluya evaluación, observación y palpación de su cabecita, cara, genitales, miembros inferiores y superiores, espalda y cadera.

Uno de las principales evaluaciones es la prueba de Ortolani, que se hace para descartar problemas en la cadera del bebé. Es un examen totalmente sencillo, realizado en sala de parto y en el que se hacen maniobras para explorar cómo se encuentra esta parte del cuerpo del niño. Sirve para determinar si hay asimetría en las piernitas, observar si hay dificultad para llevar la cadera hacia atrás o demasiada facilidad y es indiscutiblemente obligatoria, junto a un ecosonograma o radiografía, si el nené ha nacido en posición podálica (de pie).

Igualmente, no deben dejar de evaluarse la fontanelas, que son unas zonas situadas en la parte delantera y posterior de la cabeza, que al palparlas se perciben blandas y corresponden a las áreas donde se están formando mis tejidos óseos. El pediatra la examina para saber si están creciendo bien. Usted debe saber que la fontanela anterior  (comúnmente conocida como “mollera”) nace abierta y debe cerrarse entre los 16 y 18 meses y la posterior aproximadamente a los 3, aunque no hay problema si el niño nace con ésta última cerrada. Si la anterior se cierra antes de lo previsto, hay que hacer evaluaciones extra y seguimiento con especialistas.

En conjunto con estas pruebas está la evaluación que el doctor le hace a la cara del bebé, donde le examina los ojos y la boca para comprobar que no haya fisura en el paladar. También el especialista debe revisarle sus genitales que pudieran estar inflamados debido a los efectos de las hormonas maternas. Con esta evaluación el doctor comprobará que el genital femenino está perfecto estado, en caso de que el pequeño sea niña y que los testículos de su bebé han bajado al saco del escroto (si no, bajaran en los primeros meses, no es signo de alarma en todo caso).

Además de todo esto, sus bracitos y piernitas deben ser examinados, al igual que su espalda.

A los 7 días

El doctor Godoy destaca que luego de haber cumplido una semana de vida su bebé debe ser sometido a otra rutinaria prueba médica. Esta vez tendrán que pincharle su taloncito y extraerle una pequeña muestra de sangre, la cual será analizada en laboratorio y con la que los médicos podrán descartar la presencia de tres enfermedades: hipotiroidismo —referente al funcionamiento de la glándula tiroides—, fenilcetonuria —que tiene que ver con el metabolismo de las proteínas— y galactosemia —relacionada con el metabolismo de las azúcares—.

Este examen es imprescindible hacerlo, pues el tiempo que puede pasar mientras crece el niño y se diagnostica alguna de estas tres enfermedades no se recupera, y es muy valioso para regular el funcionamiento en el organismo de su bebé. Si se detecta por ejemplo, alteración relacionada con la tiroides, se aplica al neonato un tratamiento sencillo que consiste en suministrar a éste hormona tiroidea.

Es necesario que usted y su pareja sepan que esta prueba no se realiza días antes ni apenas el recién nacido abandona el vientre materno, porque pueden aparecer en los resultados algunos valores prestados de la madre y entonces no sería 100% fiel.

Alerta a ...

›› Es sumamente importante lo que se denomina el tipeaje de la madre, mediante el cual ésta debe saber su grupo sanguíneo antes del embarazo.

›› Aparte de las distintas pruebas rutinarias, los padres deben estar atentos a ciertos signos que puede
presentar el nené. Señales de alarma son: sangrado
por el ombligo o cualquier otro sitio, presencia de fiebre
o hipotermia, flacidez y llanto débil, quejido constante, cambios en el color de la piel, dificultad para comer, vómito, llanto constante, menos de tres orinadas
por día y ausencia de evacuaciones con distensión
de abdomen.

››También hay otros signos que son totalmente
normales en el bebé y que irán desapareciendo
con el tiempo, tal es el caso de que la cabeza esté larga, achatada o en forma de cono (esto es debido al paso por el canal de parto); párpados hinchados; manchita de sangre en la parte blanca del ojo; iris de color azul, gris, verde o marrón; orejas encorvadas o dobladas; incremento en el tamaño de sus mamas y pueden aparecer también una especie de granitos en la cara, los cuales son poros tapados que desaparecerán en uno o dos meses.

 

Señas

Doctor Rafael Godoy, pediatra y neonatólogo
de la Policlínica Metropolitana y del Hospital Pérez Carreño.

 
 
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