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revista Estampas
Caracas, sábado 26 de mayo de 2007


Vacunas
Salud a futuro

Las defensas adquiridas
de la madre no son suficientes para proteger
al bebé contra ciertas enfermedades. Además
de las inmunizaciones contempladas en los planes de salud estatal, hay otras adicionales que son importantes. Aquí el tema
en 12 preguntas.
María Angela Valbuena

1 ¿Cómo actúan las vacunas?

La inmunidad adquirida
a través de las vacunas
requiere un aprendizaje
del sistema inmune para
que éste pueda reaccionar
de manera efectiva frente
a determinados agentes infecciosos. Ello se logra exponiendo al individuo a productos biológicos que son una versión atenuada de la enfermedad, de manera que la información quede en la memoria de los linfocitos, que son la célula principal del sistema linfático. Posteriormente, cuando la persona entra en contacto con los gérmenes, los linfocitos los reconocen rápidamente y producen anticuerpos específicos para combatir la enfermedad, evitando que se desarrolle.

Foto:www.latinstock.com/tomsteawrt/corbis

2 ¿Cuándo hay mayor
indefensión?


El sistema inmune madura progresivamente hasta alcanzar pleno rendimiento a los cinco años de edad. Los bebés son muy vulnerables a las enfermedades infecciosas, sobre todo a partir de los 15 meses de nacidos cuando disminuyen las defensas adquiridas de la madre a través de la placenta y la lactancia. Los prematuros, sin embargo, son los más indefensos. El doctor Adriano Arguedas, director del Instituto de Atención Pediátrica de Costa Rica, señala que un grupo de alto riesgo lo constituyen los niños menores de 24 meses que acuden a las guarderías y sus hermanos, los que sufren patologías orgánicas definidas (cardiopatías, VIH) y los asmáticos.

3 ¿Qué vacunas debo ponerle
a mi hijo?


La primera es la de bacilo de Calmette-Guérin (BCG), que protege contra las formas graves de la tuberculosis milliar y cerebral. Se administra a las dos semanas de nacido, al igual que la vacuna contra la hepatitis B. Además, se entrega a la madre una tarjeta de control de vacunaciones.

›› A partir de los dos meses comienzan a administrarse las vacunas contra la polio, la triple bacteriana (difteria, tos ferina, tétanos), la antihemophilus influenzae tipo b (contra neumonía y meningitis), la antihepatitis B y la antirotavirus. Las dosis deben repetirse a los cuatro y seis meses de edad. La vacuna contra la influenza está indicada para los niños entre 6 y 24 meses de edad y a partir de esta, para los pertenecientes a grupos de riesgo.

›› A partir del año se inicia la vacunación con la trivalente viral (sarampión, rubéola, parotiditis) y la antiamarílica (contra la fiebre amarilla). Los niños mayores de dos años de edad en situación de riesgo deben protegerse contra el meningococo (una dosis cada tres años). Todos los infantes con menos de cinco años deben recibir dosis adicionales de las vacunas contra polio y sarampión, para lograr la erradicación de estas enfermedades.

4 ¿Hay otras que deba considerar?

Si bien la mayoría de las vacunas están incluidas en el esquema nacional de vacunación, hay algunas otras recomendadas por la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría:

›› Hepatitis A: es una enfermedad infecciosa muy común, particularmente en los lugares donde las condiciones higiénicas son deficientes, que afecta el hígado produciendo su inflamación. Los síntomas más característicos son orina oscura e ictericia (color amarillento de la piel y ojos). La vacuna se recomienda a niños mayores de un año de edad y deben aplicarse dos dosis con un intervalo de 6 meses como mínimo.

›› Neumococo: esta infección provoca casi la mitad de las otitis y otras enfermedades como meningitis y neumonía. Se recomiendan tres dosis durante el primer año, seguido por un refuerzo en el segundo. También pueden vacunarse por primera vez los niños entre 7 meses y 9 años.

›› Varicela: es una enfermedad eruptiva altamente contagiosa y bastante desestimada. Se recomienda administrar la vacuna a niños mayores de un año y aplicar una dosis de refuerzo.

5 ¿Cómo distinguir una reacción
adversa de una complicación?


Las vacunas suelen provocar reacciones como enrojecimiento en la zona de la punción, fiebre, irritabilidad, malestar general o vómitos. Si la inflamación en la zona del pinchazo es mayor de cinco centímetros, la piel adquiere aspecto de celulitis o si hay fiebre sostenida igual o mayor a los 38º por varios días, debe consultarse al médico. Marielly Herrera Maimone, pediatra inmunólogo y alergólogo, recomienda suministrar al bebé un poco de calostro dos horas antes y después de colocada la vacuna para evitar los síntomas indeseables. El líquido se recolecta los 10 primeros días de vida y se divide entre tres porciones para suministrarlas al bebé a los dos, cuatro y seis meses, que es cuando se colocan más cantidad de vacunas en una sola sesión.

6 Si el bebé es prematuro,
¿cuándo debo comenzar
a vacunarlo?


“La recomendación es que empiecen su esquema de vacunación a partir de los dos meses de haber nacido como cualquier otro niño, independientemente de qué tan prematuro sea o de cuánto pese”, señala Carla Odio, vicepresidenta de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica. La excepción es la vacuna contra la Hepatitis B siempre que haya certeza de que la madre no es portadora, ya que se ha comprobado que la respuesta óptima se obtiene cuando el bebé alcanza los dos o más kilos de peso. “Si el estatus serológico de la madre es desconocido o se sabe que es portadora de Hepatitis B, entonces es mejor vacunar al niño apenas nace”.

7 ¿Las vacunas
se dañan?


Para garantizar la efectividad
de la vacuna es fundamental asegurar la “cadena fría” (sistema de transporte
y almacenamiento) desde la producción hasta la aplicación. En los países tropicales como
el nuestro, la falta de refrigeración y de una fuente confiable de electricidad o combustible puede producir interrupciones en la “cadena fría”. Otros aspectos fundamentales de un programa de vacunación son
la esterilidad de las agujas y jeringas y la capacitación del personal, además
de la necesidad de llevar registros exactos.

Foto: Cortesía Grupo Intenso

8 ¿Existe algún riesgo al
compartir aula con niños
no vacunados?


El riesgo es mínimo respecto a las enfermedades contra las que está
inmunizado. Sin embargo, el incremento de la población no inmunizada aumenta el riesgo para la población en general y para las personas con
un sistema inmune debilitado. En caso de existir un brote de una
enfermedad prevenible mediante vacunación se puede excluir a estos niños no vacunados temporalmente del medio escolar, para evitar un mal mayor.

9 ¿Debo postergar la vacunación
si el niño tiene mocos, tos o estornudos?

No, siempre que estos síntomas no vayan acompañados de fiebre alta. Las contraindicaciones para vacunar en realidad son pocas: fiebre superior a los 38º, que el niño haya tenido antes una reacción alérgica grave o esté incubando la enfermedad.

10 ¿Qué tan importante
es vacunarse?


Se calcula que por cada niño vacunado se está protegiendo de tres a cinco personas. El uso masivo de las vacunas permite frenar la cadena de contagios dentro de una población. Arguedas recalca que la vacunación preventiva es particularmente importante en zonas aisladas o poco desarrolladas donde el traslado a un centro médico puede ser crítico. Además el impacto es enorme: en distintas partes del mundo se han controlado diez enfermedades importantes en los últimos 200 años; América está libre de poliomielitis desde 1994 y la viruela se declaró erradicada de la faz de la tierra en 1979 gracias a una campaña mundial de vacunación.

11 ¿Para qué vacunar contra
enfermedades poco probables?


“El que algunas enfermedades no sean hoy un peligro para la población en general ha hecho que no se valore adecuadamente la importancia de las vacunas”, apunta José Brea. Sin embargo, en un mundo globalizado donde las personas —y las enfermedades— se trasladan rápidamente de un rincón a otro del planeta, no se puede bajar la guardia. Entonces, hay que vacunar aunque el riesgo de sufrirlas sea un poco remoto. Si piensa viajar es importante que consulte a la agencia de viajes y a su pediatra sobre vacunas específicas que pueda requerir.

12 ¿Cuáles son las vacunas
del futuro?

 “Ya salió la vacuna contra el VPH, la antirotavirus y la vacuna contra el virus zóster —que no es igual a la vacuna contra varicela—” dice José Brea. “También están aumentando la cantidad de cepas en las vacunas contra neumococo conjugado, lo que significa que se pueden poner antes de cumplir el año de edad.” Actualmente se trabaja en más de 70 vacunas y según Brea, la próxima podría ser contra el dengue que ya está en la fase dos de desarrollo, con muy buenos resultados. La siguiente enfermedad a erradicar es la polio, mejor conocida como parálisis infantil. Sin duda una excelente noticia para los niños del siglo XXI.

Señas

XIV Congreso Latinoamericano
de Pediatría. Punta Cana
Alejandro Rísquez, pediatra y epide-miólogo.
VACUVEN, San Bernardino. PB. Telfs.: 551.2641 / 7271
Marielly Herrera Maimone,
pediatra inmunólogo y alergólogo.
Buennacer. Telf: 693.1723
Centro Clínico Profesional Caracas.
Telf: 574.7461

 
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