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De chiquitos
Jugar, comer o descansar, además de ser divertido, puede convertirse en un momento de aprendizaje para el infante. Mattel ofrece ingeniosas propuestas para los reyes de la casa
Para jugar

Con la Silly Segment Caterpillar, un juguete con aspecto de sonajero, el bebé desarrollará sus sentidos de la vista, el oído y el tacto. En el espejo
se verá y descubrirá; con el resto jugará un montón apretándole la nariz o mordiendo todo para calmar sus encías. A su vez, en el cuerpo de la Oruga Suave, podrá palpar y escuchar su cascabel, así como
sus pliegues flexibles que suenan. Y como este animalito viene con una especie de cinta métrica,
se podrá medir cómo va creciendo el pequeño.

Océano en casa
Burbujas, sensaciones marinas;
un pececito con su mamá, acompañado por un cangrejo
que juega entre corales: así
es el Ocean Wonders, cuyas melodías clásicas, suaves luces
y sonidos marinos tranquilizarán
al bebé. Se puede hacer que todo funcione a la vez o hacer que las luces, muñecos y música actúen por separado. Posee control
remoto, por lo que se puede
activar desde lejos.

Rutinas
La hora de la comida puede ser más divertida con la Silla de Refuerzo Healthy Care; es portátil y plegable y muy práctica, pues las bandejas se pueden quitar
y así se puede emplear para sentar al bebé fuera de las comidas.
Dulce descansos
Tanto la Silla Mecedora Mantica (azul), como
la Silla Sonidos de la Naturaleza Rainforest (verde), acompañan el descanso del bebé con sonidos delicados, son confortables y disponen de accesorios variados. Ambas disponen de sonajeros
y juguetes, sólo que en la segunda está muy
presente la naturaleza; su asiento es totalmente sonoro, con seis canciones cortas y tres efectos
de sonido. El cojín incluye vibraciones y contro
l de volumen.
Fotos: Cortesía Grupo Proa
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