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Una vida
con menos kilos
Rebajar drásticamente, amén de procurarnos una nueva imagen, también nos brinda la posibilidad de revitalizar el guardarropa, el corte de cabello y hasta la manera de relacionarnos. Una cruzada fascinante que amerita criterio y mesura.
Ángel Silva-Arenas
En la vida solemos llevar pesadas cargas que nos roban el sueño y el buen humor, hasta el punto de hacernos sentir infelices y venidos a menos, circunstancias que -como dicen algunos especialistas- "hacen marchitar el corazón". Los kilos de más son una de ellas, particularmente en una sociedad como la nuestra donde la consigna de la sobrevivencia estética y grupal pareciera ser "dime cómo te ves y te diré quién eres y hasta dónde puedes llegar".
"Las personas con sobrepeso y la obesidad presentan muchas complicaciones, desde las orgánicas hasta las psicológicas y emocionales. Hipertensión, fatiga, baja autoestima, inseguridades y miedos, forman parte de su existencia. A nadie le gusta verse gordo. Cuando deciden cambiar y concientizan la necesidad de mejorar su aspecto físico, su vida toma un nuevo rumbo, uno más positivo y sano", nos explica Judith Arenas, orientadora y especialista en procesos de cambio personal.
Lindos chicos, pero...
Los gorditos generalmente son gente simpática, pero a la hora de elegirlos para entablar algo más que una amistad, la misión se torna casi imposible. "El canon de belleza en nuestras sociedades es muy exigente tanto para hombres como mujeres. Si eres bonita y posees medidas de miss, tienes gran parte del camino recorrido", advierte la socióloga Rosa Pereira. Igual sucede con el sexo fuerte; con unos buenos pectorales, unos bíceps y tríceps definidos y unos chocolatitos bien marcados, el varón hará delirar a más de una.
Así como Valentina Villanueva, la protagonista de la telenovela Mi Gorda Bella, experimentó una significativa metamorfosis que le quitó complejos y le devolvió una silueta más estilizada, con la consabida felicidad que supone ser delgada y bella, actualmente existen métodos que dejan a cualquiera con una figura diez, igual a la que exhiben los participantes recién salidos de un operativo gringo de Extreme makeover.
Es la hora de recomenzar
El bypass gástrico, la liposucción, las grapas, las rutinas de ejercicios, el té rojo, sin olvidar las sempiternas dietas como la de los puntos, la crash, la del grupo sanguíneo y pare usted de contar, son algunas de las técnicas que regalan a quien las haga una nueva fisonomía y la prerrogativa de un nuevo estilo de vida.
Para la psicóloga Mariol Valiente, "Cuando una persona gorda u obesa baja abruptamente de peso experimenta una suerte de reencuentro consigo misma, empieza a tener confianza, a elevar su autoestima. Esa reevaluación la lleva entonces a cambiar su lenguaje corporal, su manera de vestirse, su peinado y hasta su forma de interactuar con los demás".
Ese cambio debe ser meditado y gradual. "Para materializarlo es conveniente que la persona se tome su tiempo para preguntarse: quién soy, qué quiero, para qué me quité esos kilos. En función de esas respuestas, puede empezar a trabajar en su imagen. Esta es una excelente oportunidad para que haga aquellas cosas que siempre deseó, pero que su sobrepeso no le dejó, eso sí, sin dañar a los demás", nos comenta Valiente.
Paso a paso
No perder la motivación es uno de los requisitos fundamentales para encaminar con éxito el proceso de cambio de imagen. "Muchas veces encontramos gente que luego de llegar a su peso ideal, no lo mantienen. Comienza el efecto yo-yo y rápidamente ganan kilos. Creen que la meta es sólo llegar. Es vital mantener la rutina de la dieta y los ejercicios. La persona debe asumir positivamente su nueva realidad y buscar motivos para conservarla. Hay que estar estimulado de por vida", recomienda Griselda Marcano, asesora de imagen, radicada en Buenos Aires.
Otra recomendación es decirle adiós a la vida sedentaria. Llegó el momento de ponerse los tenis, las lycras, los monos deportivos y empatarse en una de gym. "Cuando se pierde peso de manera contundente es pertinente adoptar una rutina supervisada de ejercicios, hablar con el médico y preguntarle qué tipo de prácticas pueden realizarse, sin olvidar algo básico; el régimen alimentario", afirma Carmen Fernández, entrenadora personal.
Con tal de moverse, cualquier ejercicio es bueno. Fernández sugiere los aeróbicos, ya que son los mejores para quemar grasas, tales como montar bicicleta, trotar o nadar. Si no puede ir a un gimnasio, entonces opte por hacer footing por la calle, caminar en un parque cercano o subir y bajar las escaleras de su edificio u oficina. "Cuando la pérdida de peso es extrema, hay cantidad de tejido que empieza a colgar, particularmente en la zona del abdomen, para eso la solución es la liposucción".
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Renovando el clóset
Luego de trabajar el aspecto orgánico y físico es perentorio renovar el vestuario, toda vez que lo que antes usábamos ya no nos queda. "De repente se dan cuenta que nada les sirve y, cual Vilma y Betty -las famosas esposas de Pedro y Pablo de Los Picapiedras- corren desesperadamente a las tiendas a comprar de todo, hasta piezas que jamás usarán. En este particular, es importante tomar en cuenta ciertas recomendaciones: ubicarse en la edad y el estilo de vida. Esto nos da una plataforma para visualizar el tipo de guardarropa que podemos aconsejarle", señala Marcano.
Para Ivan Dumont, fotógrafo y asesor de imagen, colocarse frente al espejo es lo primero que debe hacerse. "Hay que mirarse con detenimiento, darse cuenta de las proporciones, identificar las debilidades y fortalezas, y lo más importante, aplicar criterio en el cambio. Tenemos que ser sinceros con la imagen que reflejamos".
No debemos -entonces- dejarnos llevar por la imaginación y adquirir todo lo que está de moda. "Generalmente se suelen tomar como modelos lo que vemos en las revistas, sin percatarse que eso no es compatible con nuestro físico. No debemos idealizar estos patrones", relata Dumont.
Es bueno atreverse, pero sin perder las perspectivas. El escote que nunca usó, la franela olvidada que hacía gala de los "cauchitos", las botas que permanecían mohosas en el armario, salen a escena de manera estrepitosa. Este cambio no sólo permite vestir prendas con tallas menores, sino adquirir otras de un tipo distinto a las que se usaban.
"Al comprar, hay que pensar bien qué nos queda y qué va con nosotros. Probarnos la ropa, una y otra vez, y observar cómo nos sentimos. La gente generalmente se va por prendas más contemporáneas que además de hacerle más visible el adelgazamiento, les confieren un aire más juvenil. Es como si perdieran la pena, al sentirse orgullosos de su cuerpos, quieren mostrarlos", enfatiza Griselda Marcano.
Pisar tierra
Hay que tener claro que unos cuantos kilos de menos no cambia ciertos aspectos físicos como una nariz gruesa, la falta de mentón, glúteos o senos; tampoco algunos inherentes a nuestros valores esenciales. Tener el peso ideal es un paso importante para conciliarnos con nuestra salud física y mental, reforzándonos la seguridad y confianza en sí mismos.
Para los otros detallitos existen también soluciones. Las cirugías plásticas, el botox, la lipoescultura, el colágeno, los implantes de labios, los hilos tensores y un sinfín de artilugios estéticos permiten moldear la apariencia a nuestro antojo y maña. Una aventura que muchas veces termina por enviciar a más de uno, separándolos de sus orígenes y haciéndolos olvidar sus naturales rasgos. Basta mirar a Michael Jackson, para darse cuenta en qué podemos acabar. Rebajemos y cambiemos -eso sí- con los pies bien puestos sobre la tierra y sin olvidar jamás cómo somos.
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Y el cabello qué
Unos kilos de más suponen un placer infinito que invita al cambio. Kilos que invitan también a crear historias, como aquella que narra el encuentro con esa amiga obesa que hace una semana descubrimos era más delgada que Norkys Batista, que ayer se nos presentó con un sugerente vestido y que hoy nos deslumbra con un corte de cabello que le descubre un rostro espectacular, ese que nunca deparamos en admirar, y que al ver con detenimiento nos hace preguntarnos -en silencio- ¿dónde estaba escondida esta mujer?
"Los cambios en el cabello no deben ser muy radicales. No son recomendables los cortes muy cortos. La idea es estilizar la figura de la persona, por supuesto que todo dependerá del tipo de rostro y cabello. Me inclino por los cortes que llegan al hombro, realizados en capas y grafilados, que permiten peinarse sin mucha dificultad. Eso sí, trabajar siempre con mesura y racionalidad", es el consejo de Ivan Dumont.
Kilos de más
Así como hay quienes se obsesionan por perder peso, existen otros cuyo dolor de cabeza es buscar la manera de aumentar unos cuantos kilos. Su figura escuálida es su peor pesadilla. "Esto sucede con mayor frecuencia en los hombres, ya que las mujeres buscan el tipo gym o fitness, con buenos brazos y piernas. El trabajo es más duro, pues el cambio se genera de manera más lenta. El éxito radica en no desfallecer, es necesario constancia y más constancia. Cuando se alcanzan los primeros tres kilos, la motivación aumenta y el proceso se acelera", explica Carmen Fernández.
Rutina adecuada de ejercicios, régimen alimenticio especial y descanso terminan de configurar la estrategia del cambio. "Esto es clave para el aumento de la masa muscular. La contextura se modifica positivamente y entonces se desinhiben, empiezan a usar franelitas pegadas para mostrar los pectorales y bíceps, y hasta se tornan más simpáticos y agresivos con las mujeres".
| Otros horizontes |
Luego de obtener el peso ideal, es hora de remozar no sólo la apariencia -con un nuevo corte de cabello y otro vestuario- sino
también el espíritu. El cambio debe ser integral, inclusive en lo que respecta a las relaciones
sociales. Aventúrese a conocer nuevas personas. Visite lugares
de moda donde nunca haya ido, nuevos restaurantes, sitios
nocturnos. Inscríbase en un gimnasio, inicie el curso que siempre quiso realizar. ¡Anímese, es hora de experimentar!
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| Tips |
•Asuma que el cambio es para usted. Recuerde que esa nueva imagen le pertenece.
•Atrévase con racionalidad, a menos que quiera caer en el ridículo.
•Evite ver comida frecuentemente, ya que se cae en la necesidad psicológica de comer.
•Si tiene celulitis es esencial hacer ejercicios especiales (aquagym), así como masajes y aplicar cremas anticelulíticas para que no se reproduzca.
•Tome mucha agua, preferiblemente servida con hielo y limón.
•Coma despacio, disfrute los
alimentos.
•Reúnase con amigos que refuercen el cambio, esto ayuda a
mantener la motivación.
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