
Por: Irene Carrasquero |
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| La buena
noticia |
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foto cortesía natura |
Natura para bebés
"Amor fundamental" es el concepto que maneja Natura en su línea dirigida a mamás y bebés, que ahora trae al mercado venezolano dos nuevos productos: la loción hidratante protectora y la colonia Flor de naranja.
La loción está diseñada para hidratar la piel del bebé después del baño y para protegerla de la exposición al sol y al frío. La colonia, por su parte, desarrollada sin alcohol, colorantes o materia prima de origen animal, permite mantener al bebé oloroso todo el día.
Estas dos nuevas presentaciones complementan la oferta de esta empresa brasileña dedicada a la comercialización de cosméticos, productos de higiene y perfumería.
Una de las ventajas de los productos de Natura es que vienen en envases irrompibles y atóxicos, transparentes para controlar el contenido y con nuevos colores, texturas y formatos que estimulan los sentidos del bebé.
Todos los productos de la línea mamá y bebé (a excepción de las aguas de colonia) están compuestos de aceites de Passiflora cien por ciento vegetal, rico en ácidos grasos esenciales Omega 6 y Omega 3, que disminuyen la pérdida de agua de la piel del bebé, evitando la resequedad e irritación.
Además de estas dos nuevas alternativas, en Venezuela están disponibles otros productos Natura como el talco en crema, el jabón vegetal, el agua de colonia, el champú y el aceite vegetal para masajes.
Señas:
0800-NATURA (0800-0628872)
www.natura.net |
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¿Cómo hacer más fácil la separación?
Es común que entre los 10 meses y los dos años muchos niños se sientan ansiosos al separarse de su padres. ¿Cómo hacérselos más fácil?
• Si lo va a dejar en una guardería o con alguna persona para que lo cuide, procure hacer una corta visita previa con él para que conozca el sitio y las personas. Luego hágalo otra vez dejándolo solo por un rato.
• Cada vez que deba dejarlo, quédese con él un rato hasta que se sienta seguro.
• Aunque sea un bebé, siempre recuérdele que regresará a buscarlo.
• Procure dejarle un juguete que le guste y con el cual se distraiga en casa.
• Procure buscar siempre personas con experiencia que sepan manejar la
situación de manera correcta.
foto: wwwshuterstock.com.ve / anika |
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Disciplina…
¿antes de los dos años? |
Es posible. Lo primero es eliminar de su alcance cualquier "tentación" que no sea conveniente que toque o manipule: equipo de música, objetos de vidrio, productos de limpieza, medicamentos... De ahí en adelante y con aquellos objetos imposibles de quitar de su alcance, la disciplina debe comenzar apenas se
inicia en el gateo:
• Si es apenas un bebé, cuando se acerque al objeto "prohibido" dígale "no" con firmeza pero con calma y sin gritar, dirigiendo su atención hacia otra cosa.
• Cuando está más grande y ya es capaz de entender, un "tiempo de pausa" es muy efectivo cuando no obedece e insiste en tocar lo que no deben. Déjelo en un sitio alejado de cualquier distracción, pero sólo por un par de
minutos, que a esta edad es suficiente "castigo".
• Cerca de los dos años de edad ya es una opción hablarle y explicarle por qué su comportamiento es inapropiado. Contrario a lo que muchos piensan, y aunque el niño intente demostrar lo contrario, las palabras llegan y en un futuro las va a recordar.
• Sea consistente a la hora de impartir disciplina. Respete las normas fijadas y, sobre todo, no prometa castigos que no pueda cumplir, pues ello le hace perder credibilidad y autoridad.
• Dé el ejemplo. Mantenga sus cosas ordenadas, no diga groserías y cómase toda su comida. Todo lo que le exija al niño, por más pequeño que él sea, le será más fácil si tiene a quien imitar.
fuente: www.pbs.org
foto wwwshuterstock.com.ve / vinicius tupinamba
Textos por IRENE CARRASQUERO |
foto www.shuterstock.com / aaaah |
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La llegada del segundo hijo
Una bendición, sí. Una complicación, también.
Cuidar de dos hijos va a requerir de mucho tiempo y organización de parte de la mamá, pues los horarios de comer y dormir varían entre el hijo mayor y el bebé, además de que las actividades escolares del primero (dependiendo de la edad) pueden complicar las cosas.
Los primeros dos meses del segundo hijo puede que sean particularmente agotadores, ya que la mamá estará luchando con lograr un horario en el bebé que le permita retomar alguna rutina en casa. Además, las malas noches para alimentar al recién nacido, sumadas a los síntomas propios del postparto, tienden a hacer mella en el humor y la disposición de la mamá para atender al hijo mayor, quien para rematar es probable que esté celoso y también irritable.
Lo positivo, ante este panorama nada alentador, es que las mamás que tienen su segundo hijo se vuelven más confiadas y expertas y tienden a complicarse menos con las rutinas de atención a sus hijos (bañarlos, vestirlos y alimentarlos) que antes podían parecerles muy enredadas.
Las madres que trabajan seguramente enfrentarán dudas sobre su futuro profesional, pues la logística para dejar a dos niños en manos de guarderías o cuidadoras, adicional al sentimiento de culpa que muchas enfrentan ante esta realidad, no siempre son fáciles de manejar.
Una de las cosas que más puede afectarle a la mamá cuando llega su segundo hijo es que el poco tiempo que la familia, la casa y el trabajo le dejaban para ella misma simplemente se termina de consumir con el bebé, sobre todo los primeros meses. Ni hablar del tiempo con la pareja, que se vuelve prácticamente nulo y que en muchos casos afecta de modo muy profundo al hombre. La familia (mamá, hermanas, suegra, etc.) o una persona de confianza puede ser de mucha ayuda en las labores cotidianas para liberar un poco a la mamá y dejarle algo de tiempo para ella y su pareja.
Señas:
www.kidshealth.org
foto wwwshuterstock.com.ve / |
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Según la doctora Cecilia Capriles, endocrinóloga pediatra, la mayoría de los niños cuyos padres consultan porque piensan que son demasiado pequeños no tienen ningún trastorno o enfermedad. "A veces, la mejor terapia es tranquilizarlos y simplemente hacerle un seguimiento a la talla". Sin embargo, hay casos en los que sí es conveniente que los padres consulten y definitivamente vale la pena hacer un chequeo al niño y un seguimiento a su estatura. Esos son:
1.El niño está por debajo del tercer percentil (la más baja dentro de las curvas de crecimiento): "Esto quiere decir que de 100 niños de su edad y población, hay menos de 3 que tienen su misma talla. Aquí es cuando realmente puede hablarse de talla baja. Por encima de eso, es un niño normal".
2.Está dentro de algún percentil normal pero ha bajado en las curvas. "Es el niño que estaba en el percentil 50, por ejemplo, pero bajó al 25 y luego al 10. No es un percentil anormal pero ha ido cayendo, lo cual indica que algo está pasando y hay que estudiarlo".
3.Tiene una talla normal pero es bajo para su potencial genético. "Es un niño que se ve normal y está,
por ejemplo, en un percentil 10, pero su papá y su mamá
están en el percentil 75".
4.Gana peso pero no crece. "Esto sugiere que puede haber un trastorno hormonal de base que debe investigarse", dice Capriles.
foto wwwshuterstock.com.ve / sefa onkul |
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¿Qué padres no han pecado de sobreproteger a sus hijos en algún momento de su vida? La psicóloga uruguaya María José Soler afirma que la sobreprotección es una forma de maltrato infantil. Veamos por qué:
• El mensaje para un niño sobreprotegido es que es incapaz de hacer las cosas por sí mismo y por eso sus padres deben hacerlas por él.
• Cuando cometen algún error, sus padres lo resuelven de inmediato sin dejarlo "sufrir" las consecuencias y aprender de él.
• Así, estos niños suelen ser extremadamente inseguros e incapaces de tomar
decisiones por sí mismos, condición que arrastrarán hasta la adultez, pues sus
padres han hecho y decidido por ellos.
Sin mucha alharaca, la vida cotidiana da a los padres la oportunidad de formar hijos a salvo de la sobreprotección y, por ende,
seguros de sí mismos.
Aceptar cuando ellos quieren enfrentar
solos las rutinas diarias como comer o
bañarse, aunque lo hagan lentamente y con muchos tropiezos, así como dejarlos elegir su ropa, qué jugar y con quién hacerlo, son una buena manera de darles libertad en su pequeño mundo.
Trate de ubicarse en uno de los dos siguientes ; decida a cuál quiere pertenecer y
prepárese desde que su hijo es bebé:
• Los padres "solucionadores", que se apuran en resolverle todo a los hijos con el mensaje implícito de que ellos no son capaces de hacerlo.
• Los padres aconsejadores, que enseñan a sus hijos estrategias para lidiar con los problemas, ayudándolos a identificarlos y pensar en posibles soluciones, con el mensaje implícito de que sí son capaces de resolver y también de equivocarse y aprender.
Fuente:
www.hacerfamilia.net |
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