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La belleza VIENE DE ADENTRO
La piel es un reflejo de lo que se lleva a la boca. Por eso, es preciso determinar qué comer y qué evitar, pues algunos alimentos juegan a favor y otros en contra, no sólo de la apariencia de este órgano, el mayor del cuerpo, sino de la salud en general
Por Annie Suárez
'Actualmente es común tropezarse con la promoción y publicidad de cremas que prometen ayudar a la regeneración de la piel y a su protección, y es probable que, en muchos casos, una elaborada fórmula dé buenos resultados. No obstante, lo que realmente determina su belleza, sin importar la edad, es su salud. Esto no se consigue solamente con la ayuda de lociones y productos cosméticos, es preciso contar con una alimentación que aporte los componentes adecuados para que esté nutrida y se haga resistente ante agentes adversos, internos y externos al organismo". Así lo explica Marta Hurtado, nutricionista clínico en endocrinología y metabolismo.
Oxidantes y antioxidantes en combate
"Cotidianamente la piel es sometida a agresores ambientales como el sol y la contaminación. A estos factores se pueden sumar rutinas de vida sin descanso, sin las horas de sueño adecuadas, procesos infecciosos, la ingesta de medicamentos o el estrés excesivo. Entonces, en estos casos, podemos aumentar nuestra vulnerabilidad a los oxidantes, los cuales dificultan que la reparación celular del cuerpo tome vigencia y haga su trabajo", señala la nutricionista, y agrega: "En este punto es importante la intervención de los alimentos a favor o en contra, porque pueden comportarse como antioxidantes o pro-oxidantes, y, por lo tanto, mejorar nuestra condición o empeorarla".
Hurtado indica que los alimentos antioxidantes son aquellos que sirven de suministro de nutrientes, los cuales permiten crear una suerte de barrera interna ante los elementos nocivos que pueden atacar a la piel. "Tenemos en las células unos sistemas de defensa enzimáticos que actúan contra los factores pro-oxidantes. Pero éstos requieren de nutrientes como elementos constitutivos. Nos podemos imaginar a las enzimas como unos trabajadores y el nutriente es el equipo con el que trabajan. Si no tenemos diariamente una alimentación variada, que aporte todos esos nutrientes necesarios para prevenir el daño oxidativo, éste último puede ser mucho más agresivo, porque no puede ser combatido o barrido".
¿Qué sucede en el cuerpo cuando los oxidantes le ganan
la batalla a los antioxidantes?
"Eso se llama desequilibrio oxidativo y produce un desgaste de estructuras celulares. En este caso podemos citar a los radicales libres que son los oxidantes más estudiados y mejor identificados. Estos son átomos o moléculas con un electrón no pareado, es decir, que están como incompletos. Ellos normalmente deben estar equilibrados, pero cuando no lo están, buscan un átomo con el cual equilibrarse y lo toman de membranas y otras estructuras celulares. El problema es que tienen un efecto destructivo en su búsqueda. Por eso es que debemos estar preparados a través de nutrientes, para poder hacerles frente. Los radicales libres no sólo pueden ser responsables del deterioro de la piel y de su envejecimiento prematuro, están implicados también en enfermedades como la arteriosclerosis (incluso en otros padecimientos metabólicos), en el quebranto del endotelio vascular, y en los daños degenerativos a todo nivel en órganos y sistemas, y también en la muerte celular. Asimismo, se han asociado al cáncer".
Dieta natural y multicolor
En opinión de la especialista es importante que se empiecen a cambiar conductas alimentarias negativas y que se sustituyan por otras realmente saludables. "Lamentablemente, en el país se ha detectado una tendencia al consumo masivo de masas fritas en forma de arepas, empanadas y pastelitos, que para nada aportan antioxidantes al organismo. Los aceites quemados, las margarinas, todo lo que se denomina grasas trans y todas aquellas ultrarrefinadas, son terribles no sólo para la piel, sino también para la salud cardiovascular", acota con preocupación. "Cuando se consume ese tipo de grasas, eso se incorpora a la capa lipídica que rodea la célula. Así que ese tipo de grasa determina la calidad de respuesta de las células ante la agresión. No es lo mismo la membrana lipídica de las células de una persona que come pescado y obtiene Omega 3, que la de aquellas que sólo comen frituras y grasas saturadas. Entonces, está claro que una membrana que no esté bien, porque se formó con aceites quemados una y otra vez, es verdaderamente susceptible al daño de los oxidantes. Eso se traduce en una mala salud y en una piel propensa al envejecimiento prematuro".
Además de incluir Omega 3 en la dieta, la nutricionista sugiere aceites realmente saludables como el de oliva y el de canola, así como otros que se pueden consumir a través de semillas como maní, merey, pistacho o almendras. "Son aceites puros, perfectos para el cuerpo, que han demostrado generar salud en gente tan longeva como la del mediterráneo".
También Hurtado recomienda reducir lo más que se pueda los alimentos demasiado procesados. "En la actualidad, cuando vamos al supermercado, es muy difícil encontrar alimentos naturales. Todo está demasiado empacado y elaborado. Pero los invito a transitar por el que llamo el pasillo de la vida, que es aquel en el que están las frutas, los vegetales y todos los alimentos frescos. Ese es un indicador de lo que debemos incluir en mayor cantidad en nuestra dieta. Debemos tratar de reducir el consumo de esas harinas ultrarrefinadas, que alguna vez fueron un rico germen de trigo y después de todo un elaborado proceso, se convierten sólo en carbohidratos vacíos. Por ejemplo, las galletitas esas que nos venden como fibra, son en realidad aportes disfrazados de carbohidratos procesados".
De acuerdo a la especialista, además es importante que la dieta sea variada y para esto es posible tomar como referencia los colores de aquello que se consume. "Hay una iniciativa muy interesante a nivel global en este sentido. Se trata de integrar alimentos de al menos cinco colores al día. En la fundación Bengoa (www.fundaciónbengoa.org), en la que colaboro, también estamos trabajando con esto. Incluir el rojo, el naranja, el amarillo, el verde, el morado y el blanco. Los colores nos pueden orientar acerca de cómo variar los alimentos".
En este punto, Hurtado recuerda a Hipócrates de Cos (siglo V a.C. - siglo IV a.C.). "Este famoso médico y profesor griego decía: 'Que tu medicina sea tu nutrición y que tu nutrición sea tu medicina'. Esa frase no pierde vigencia. Todo lo contrario, allí están los remedios a muchos de los achaques de nuestra salud. Por supuesto, esto también es válido para nuestra piel, pues ésta se nutre de adentro hacia fuera y su salud depende de lo que comamos".
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Defienda su piel del sol
Aunque muchas personas disfrutan de los rayos solares y, luego, de lucir una piel bronceada, lo cierto es que esta conducta es saludable hasta cierto punto. "El sol ayuda a sintetizar la vitamina D, para que sea mucho más efectiva la absorción de calcio, y contribuye en otras funciones importantes. Sin embargo, se ha comprobado que, en exceso, incide en el envejecimiento prematuro de la piel. Su efecto deteriora todas sus capas, desde las superficiales hasta las más profundas. Incluso, es capaz de estropear estructuras funcionales de todas las células; es decir, el sol atraviesa las capas córneas hasta llegar al ADN de estas últimas", explica Hurtado.
La especialista menciona que existen productos que tienen antioxidantes y que resultan de utilidad en la lucha contra los efectos negativos del sol. "Todos estos que tienen filtros solares ayudan muchísimo a la hora de evitar este tipo de agresión externa, la cual es realmente preocupante, sobre todo porque los rayos ultravioleta son más fuertes en la actualidad debido al daño en la capa de ozono".
Sin embargo, la nutricionista insiste en que la manera de impedir que la piel no se deteriore prematuramente debido a los rayos solares, es eludir los oxidantes y tener una alimentación rica en antioxidantes. "Es importante reforzar nuestra alimentación cuando vayamos a sufrir estrés solar, es decir, cuando nos dispongamos a pasar muchas horas al sol". La experta asegura que antes de exponernos a los rayos ultravioleta, quizás durante una jornada playera, resulta beneficioso consumir vitaminas C, A, selenio, zinc, carotenos, tocoferoles y betacarotenos. "Estos elementos hacen que se activen las enzimas de defensa y éstas evitan el daño solar".
Grupos de alimentos por color
• Grupo rojo: Poseen licopeno y otros anticancerígenos que ayudan a prevenir la formación de nitrosaminas. Tienen un alto contenido de vitamina C y carotenos. A este grupo pertenecen el tomate, la remolacha y la patilla, entre otros.
• Grupo naranja: Contienen betacaroteno y vitamina C. Dentro de este grupo están las zanahorias, los pimientos, la lechoza y la naranja.
• Grupo amarillo: Contiene curcumina, una sustancia anticancerígena, además de betacarotenos. El maíz, los pimientos, la yema de huevo y el germen de trigo están dentro de este grupo.
• Grupo verde: Son fuente de vitaminas C y K, hierro, calcio, clorofila, anticancerígenos. Un ejemplo de este grupo son todas las hojas y frutos de color verde.
• Grupo blanco: Contienen ácido fólico, vitamina K, vitaminas liposolubles, proteínas de buena calidad, hidratos de carbono, ácidos grasos insaturados, compuestos fenólicos, sulfidas alílicas (inhiben enzimas que forman sustancias nocivas). Por ejemplo, cebolla, papas, hongos, lácteos, ajo, bananas, carnes blancas y clara de huevo.
• Grupo azul: Contiene antocianina que favorece la circulación y agentes anticarcinógenicos. Vitaminas del grupo B. Por ejemplo, las uvas, las zarzamoras, las cerezas y las ciruelas.
Fuente
www.asesorianutricional.com.ar
Vital líquido
Además de hidratar todos los órganos del cuerpo, incluyendo la piel, el consumo de agua permite eliminar toxinas. Por lo general, se recomienda el consumo de ocho vasos de agua diarios. Pero esto varía de acuerdo al individuo, al clima en el que se encuentre y al nivel de actividad física. "No podemos pasar por alto esto, porque la piel es la primera que sufre cuando estamos medianamente deshidratados", apunta la especialista.
Cigarrillo: enemigo de la piel
"El cigarro es una de las principales fuentes de radicales libres, y es por eso que produce un envejecimiento cutáneo evidente, y metabólico también", advierte Hurtado. "Si sumamos una exposición solar continua, la contaminación ambiental y agregamos el efecto del cigarrillo, el resultado es terrible, porque esos componentes contribuyen al daño de las estructuras celulares y después no hay crema que pueda con eso. No sólo afecta la piel, afecta tejidos internos. El cigarrillo perjudica el sistema respiratorio y todo el cuerpo en general. Si se les suman otros factores oxidantes, el efecto del cigarrillo puede ser mucho peor".
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Bebidas antioxidantes
Té Verde
"Tiene un poderoso efecto antioxidante, según algunos estudios realizados. Posee cantidades de polifenoles importantes", comenta Marta Hurtado, quien asegura que, incluso, se utiliza en la industria cosmética de alto relieve para la elaboración de productos para el cuidado de la piel. "Las bolsitas que quedan del té verde se pueden utilizar directamente sobre la piel, porque funciona como antioxidante directo".
Vino tinto
"Es otra sustancia que entre más se estudia más sorprende", indica la nutricionista y agrega: "Lamentablemente, tiene alcohol, pero las condiciones favorables que genera en el cuerpo no vienen dadas por este elemento, sino por los polifenoles, taninos y otras sustancias que son parte de esos colores intensos visibles en frutas como las moras, uvas, fresas, las cuales deberíamos incorporar todos los días en nuestra dieta".
Café
"Es para los venezolanos lo que es el té para los asiáticos.También tiene sustancias antioxidantes", señala la especialista. "Sin embargo, generalmente se le agrega azúcar refinada, un componente que no es tan saludable; en ocasiones también se le añade leche completa; o se usa de base café ya colado. Una o dos tazas al día de café fresco, recién colado, sin azúcar, sólo o con leche descremada, no nos hace daño. Abusar de él sí lo hace".
Coordenadas
Lic. Marta Hurtado P. Nutrición clínica en
endocrinología y metabolismo.
Telfs.: (0212) 576.7608 / 5161
asuarez@eluniversal.com
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