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Erika De La Vega
"ESE MUCHACHO VA A HACER CONMIGO
LO QUE LE DÉ LA GANA"

Asegura que se encargará de que su hijo se "tripee" la vida, y confiesa que trata de mantener el equilibrio "entre lo agrio y lo dulce" para no salir a la calle "llena de lazos rosados". A pocos meses de la llegada de su bebé, Érika permitió a Estampas registrar imágenes de su radiante embarazo.
Por Pablo Blanco. Fotos: Mónica Trejo

"¡Tengo un pastelito en el horno!, ¡Tengo el iPod lleno!", fueron las frases pronunciadas por la animadora criolla Érika De La Vega en plena transmisión de A la cuenta de tres -su programa de radio en La Mega 107.3 FM- para dar a entender a sus compañeros de cabina (Henrique Lazo e Iván Mata) una noticia que ya es historia: "¡Chico, que estoy embarazada!", aclaró finalmente al aire. Las reacciones no se hicieron esperar. Al día siguiente el asunto fue reseñado en primera página de El Universal. "'¿Qué hice?', me pregunté en ese momento", comenta la conductora de Latin American Idol (Canal Sony). "Es que después de haberlo dicho sentí como un acoso de todo el mundo, que iba de la felicitación a la recriminación. Me sentí como rara. Pero tenía ganas de gritarlo, porque es algo que me tiene muy contenta". Y se le nota a leguas: la maternidad le sienta bien a esta caraqueña de 33 años. "Sí, también me han dicho eso, que me veo como más bonita e inmediatamente sueltan: 'Eso es por la maternidad'. Que luzco más relajada y que eso, igualmente, se debe a la maternidad". Ya son seis meses de gestación de un varón al que de la Vega dice que va a "malandrear" cuando nazca. Más allá de esa promesa futura, los cambios en su estilo de vida han sido -a voluntad propia-determinantes: "Ya había bajado la dosis de cigarrillos y cuando supe esto los dejé por completo. Por otro lado, me estoy alimentando muy bien: antes no comía carnes rojas, ahora sí lo hago, no como a deshoras y salgo a caminar para ejercitarme. Pero ni me preguntes por ejercicios profilácticos, eso me da pereza". Además de los antojos, otro cambio interesante para ella -según cuenta- ha sido lo del aumento de tallas: "Al principio iba de tiendas con mi mamá y mi hermana y me escogían ropa extra grande. Y yo les decía: 'Por favor, esto me va a quedar gigante'. Y ellas sólo se veían las caras riéndose. Hasta que me di cuenta de que era en serio que la ropa no me serviría". Jesús Torres, un alto ejecutivo de Canal Sony, es el padre de la criatura. "Creo que si yo no iniciaba una relación en mi entorno laboral, sencillamente, no iba a iniciar ninguna relación, porque estoy metida de cabeza en el trabajo", comenta la también publicista mientras comienza a prepararse para esta sesión de fotos, con una serenidad inusual en su habitual hiperactividad y -eso sí- sin perder ni una pizca de su típico humor negro.

La nueva Érika
¿Cómo te enteraste de la noticia?
"¿Tú conoces unos test que venden en la farmacia? (Risas)".

Me refiero a ¿en qué circunstancias te enteraste?
"Ah, okey. Sola en México, en plena gira de Latin American Idol. Fue como un encontronazo con un camión 350. Se me dispararon todos los miedos".

¿Miedos a qué?
"Digamos que temía no poder cumplir con mis compromisos laborales. Miedo a despedir a una vieja Érika y quedarme con esta nueva. Me dije: '¿Cómo voy a hacer para dejar de ser quién soy?'".

¿Y cómo has hecho?
"He tratado de luchar contra la típica dulzura que trae la maternidad para tener un equilibrio personal entre lo agrio y lo dulce y no verme impulsada a salir a la calle llena de lazos rosados (risas), porque en este estado soy muy capaz".

¿Así es la nueva Érika?
"Digamos que es más lenta que la anterior. Tal y como me lo recomendaron, me he relajado y todo ha fluido. Cumpliré con mis compromisos hasta donde mis condiciones físicas y emocionales me lo permitan y me tomaré un descanso a mediano plazo, pero no voy a dejar de trabajar. Sigo en A la cuenta de tres en La Mega y, en principio, estoy contratada para dos temporadas más de Latin American Idol. Lo otro es que estoy como más…".

¿Cursi?
"¡Cursi jamás! Yo puedo ser bastante dramática, pero nunca rayo en lo cursi. No sé, me vienen a la cabeza pensamientos estilo: 'Me siento afortunada', 'Esto es un milagro de la naturaleza', cosas así".

Tipo libro de autoayuda…
"Tal cual. Además, me he puesto susceptible y lloroncísima, a mí que me cuesta tanto llorar. Me lo tomo todo muy a pecho y yo sé que no soy así. Entonces respiro y me digo a mí misma rápidamente: 'Esas son las hormonas'".

Pero te has sentido bien…
"Ni mareos ni náuseas. Mucho sueño sí".

¿Antojos?
"Estando en Panamá, por la gira de Latin American Idol, me provocó comer empanadas de carne con queso, que es algo que nunca como. Y un poco antes de enterarme de que estaba embarazada me daban ataques si no comía chocolate, y yo nunca he comido chocolate, aunque creo que eso último tenía que ver más con la ansiedad por haber dejado el cigarrillo".

¿Cómo está eso de no fumar?
"Ahora tengo la típica actitud de los no fumadores que siempre critiqué: el cigarro me produce un rechazo exacerbado".

¿Cómo recibió la noticia tu familia?
"Cuando llamé a mi mamá fue lo máximo. Le dije: 'Mami, te tengo que dar una noticia'. Y entonces se entusiasmó, me preguntó: '¿Te vas a casar?' A lo que le respondí: 'Eeeh… Bueno, voy a hacer algo primero. Me salté un paso'. Entonces supo que estaba embarazada y comenzó a reírse sin parar, súper contenta. Es que mi familia quizás pensaba que yo iba a tener un hijo en el año pum, no se lo esperaba. Mi abuela, que tiene 85 años, me dijo: 'Todo el mundo me llama y me pregunta que cuándo te vas a casar, y yo les respondo: 'Pues mi nieta está feliz y eso es lo importante'. En Internet hay foros que apoyan el hecho de que lo haya dicho sin casarme, pero es que yo no quiero polemizar con esto, o sea, paz y amor (risas). Igual me voy a casar, pero creo que, en este caso, el orden de los factores no altera el producto. Tampoco fue un 'error', teníamos pensado encargar este bebé para finales de año y él se nos adelantó".

¿Sientes que el público se ha alegrado con la noticia?
"Por Dios, si este es el hijo del pueblo. En todas partes me soban la barriga, cosa que, al principio, me parecía un poco extraña y no me gustaba mucho. Pero es impresionante: en la calle, en los aeropuertos y, por supuesto, en el estudio todos los muchachos de Latin American Idol, que, a veces, parecen más emocionados que yo".

¿Y le has hablado al bebé?
"Lo he intentado, pero no es cómodo para mí. Me siento como una loca hablándole a una barriga. En principio lo hago mentalmente y así siento que es una locura interna".

"No tengo ni idea (responde al preguntársele cómo será como mamá). En principio creo que voy a divertirme mucho. Voy a 'malandrearlo', a instarlo a que sea una persona relajada"

¿Cómo va a llamarse?
"Le cambio el nombre cada dos semanas. Esta semana se llama Sebastián. Se le ocurrió al papá, a mí se me habían ocurrido puros nombres de hembra. No quiero oficializar el nombre, cuando lo tenga en mis brazos sabré si tiene cara de Sebastián, de Tomás o de Eduardo".

¿Va a nacer aquí?
"Sí, yo quiero que nazca aquí en Venezuela, quiero que se identifique con esta tierra. Lo que pasa es que la mitad de mi familia está fuera del país. Y, básicamente, quiero tener a mi mamá al lado para que me ayude. Se muere de la risa con las preguntas que le hago. La otra vez me enteré de que la ropita del bebé debe guardarse en bolsitas plásticas. ¿Qué tal? Yo había pensado que podía sobrevivir sola con mis amigas, pero… Yo quiero a mi mamá (risas)".

¿Cómo crees que serás de mamá?
"No tengo ni idea. En principio creo que voy a divertirme mucho. Voy a 'malandrearlo', a instarlo a que sea una persona relajada. Eso sí: tomando en cuenta los valores que me ha enseñado mi familia".

¿Eres de las que dicen que no cometerá los mismos errores que cometieron sus padres?
"Por el contrario, seguramente, los voy a cometer todos. Yo creo que uno nace con un chip que contiene la frase: 'Muchacho, mira que si te lo estoy diciendo es porque yo tengo experiencia'. Cabe decir que no tengo recuerdos traumáticos de mis padres cuando yo era niña. Mi papá era más permisivo y mi mamá la del carácter, pero no hubo tragedias, salvo que me mandaban a comer mucha sopa".

En todo caso, ¿te ves mamá regañona o cariñosa?
"Me veo sobre todo permisiva, flexible. Ese muchacho va a hacer conmigo lo que le dé la gana. Y aunque tengo un carácter fuerte, no creo que vaya a ser estricta con él. Eso se lo dejaré al papá".

Se casa, no se casa, se casa
¿Y el papá? Lo has mantenido un poco bajo perfil…
"Sí, pero no porque esté ocultando un gran secreto. Se llama Jesús Torres, trabaja en Canal Sony, y no es una figura pública. He entendido que para él es raro que lo estén nombrando en los medios a raíz de esta noticia. Mis anteriores relaciones han sido como muy públicas y creo que una de las cosas que más he disfrutado de esta es, precisamente, el bajo perfil. Estoy enamorada".

¿Cuándo empezaron a salir?
"Nos conocemos desde hace años por el trabajo, pero éramos eso: compañeros de trabajo. Y un día él me dijo: '¿Te gustaría salir conmigo?'. Y yo me dije: '¿Por qué no?'. De eso hace unos meses. Es reciente".

¿Unos meses y ya estás embarazada? ¡Qué horror, Érika! ¡Y sin casarte!
"(Risas). Tú lo dirás en broma, pero hay mucha gente que me ha recriminado eso. Hubo una oyente, de 25 años, que me escribió un mensaje de texto diciendo que por qué se me había ocurrido dar la noticia sin haberme casado. Una amiga me decía: 'Yo te organizo esa boda rapidito y sales de eso'. Y entonces yo me dejé llevar por esa angustia hasta que me detuve a pensar: 'Ya va. ¿Me tengo que casar porque es obligado? ¡Qué deprimente! Y me calmé".

¿Qué piensas de las personas que juzgan eso?
"No lo critico, respeto esa postura. He pensado que, quizás, muchas madres dirán que puedo influenciar a niñas que sean mis fans. Pero inmediatamente pregunto: 'Señora, ¿y por qué yo tengo que ser un ejemplo para su hija?'. Además que, más allá del casamiento, está el divorcio que, si lo contabilizamos, es más alarmante que el hecho de que uno salga embarazado sin casarse".

Pero igual te quieres casar…
"Sí. Siempre y cuando el casarse sea también una forma de decir: 'Te amo', más allá de la convención social. Lo haremos después de que dé a luz, cuando rebaje los kilos que tengo que rebajar para que me sirva el vestido".

En todo caso, ¿cómo son para ti todos los comentarios sobre tu estado civil?
"Bueno, a pesar de la fama, siempre me parecerá curioso que el público opine sobre mi vida personal. Hay gente en la calle que me detiene a reclamarme el hecho de que no sabían que yo tenía un novio después de Henrique (Capriles Radonski)".

Tiempo al tiempo
¿Cómo está tu relación con Henrique Capriles Radonski?
Bueno, de vez en cuando un '¿cómo estás?', ¿cómo va lo de la gobernación?', 'ojalá seas tú el candidato único', ese tipo de mensajes. Estamos pendientes el uno del otro, pero sin rigurosidad. Sabe lo del embarazo, me dijo: 'Te felicito porque vas a ser mamá'".

¿Cómo ves esa relación ahora?
"Creo que fue muy larga, muy intensa y, sobre todo, muy pública. A la gente le ha costado esa separación. Y eso que ya tenemos tres años separados. Pero, para muchos, estamos destinados a estar juntos, es como un estigma. Yo lo adoro y siempre hablaré bien de él".

¿Cómo crees que sería esa relación de haber continuado?
"No sé. Teníamos intereses distintos. Yo tenía muchas ganas de trabajar afuera y él quería seguir dando la cara por la política acá en el país".

Siempre se ha dicho que eras tú la que quería casarse…
"Lo cual me parece injusto porque él también se quiso casar en algún momento".

Y entonces, ¿por qué no se casaron?
"Porque no fue en el mismo momento en el que yo quería (risas)".

¿Qué crees que es lo más difícil de tener pareja?
"Justamente, eso: el timing. Querer las mismas cosas en el mismo momento. Y llegar realmente a intimar".

¿A qué te refieres?
"A que haya una compenetración real entre una persona y otra, que vaya más allá de compartir el día a día, incluso, más allá de la palabra. Hoy en día la tengo con mi pareja y me digo: 'Oye, como que no era tan difícil'. Se puede".

pblanco@eluniversal.com

Ping pong
Compara a Monchi Balestra con Luis Chataing…
"¡Hey! Eso es muy injusto con Monchi. Chataing es mi alma gemela laboral, mi inspiración. A Monchi lo adoro, pero no es que nos llamamos entre temporadas".
¿Quién es la persona más interesante que has conocido?
"El cubano Virulo. Me gusta cómo fusiona su humor con su música".
¿Cuál ha sido tu mayor imprudencia?
"Una vez le dije a un muchacho que entró a la cabina de la emisora: 'Chamo, ¿qué haces tú aquí?'. Y era el hijo del dueño. Entonces inmediatamente le dije: 'Mi amor, ven, siéntate con nosotros'".
¿Un ritual fijo?
"Crema por todas partes del cuerpo, cariño. Creo que será mi ritual de los próximos meses".
¿Hay algún talento extraordinario que te gustaría poseer?
"El de componer música. Si pudiera sacar una canción en un santiamén sería una persona mucho más feliz".
¿Volverías a hacer televisión en Venezuela?
"Por supuesto que sí. Si hay un buen proyecto, estaré de primera en la lista. Pero hasta ahora eso no ha ocurrido".
¿Cuál es la palabra que mejor describe al país en este momento?
"Quisiera decir una palabra optimista pero no me sale. ¿Puedes poner eso?".

MADERA de ídolo

Siempre has sido una anticelebridad…
"Es que creo que en Venezuela no hay espacio para convertirse en una celebridad. Todos vivimos en este país tratando de sobrevivirlo, haciendo lo mejor que podemos. Entonces es desubicado creerse una celebridad aquí. Sería chévere que existiera el sistema para hacerlo, pero no es así. En Argentina sí existe un mundo de celebridades…".

¿Y cómo va tu fama en Argentina?
"Tampoco soy una celebridad en Argentina, si esa es la pregunta. No reúno las condiciones para serlo, no les intereso como 'celebridad'. El perfil que te da el cable es muy distinto al de la televisión abierta. Allá el sistema de estrellas se nutre, principalmente, del conflicto, del escándalo; de hecho, ver un canal argentino es como calarse La Hojilla: terminas con ganas de pelear con alguien".

En Venezuela tienes fama de persona sencilla, cercana, ¿alguna vez te has permitido ser arrogante?
"Yo diría que me he permitido ser fastidiosa en ocasiones. Nunca pido pétalos de rosa en mi camerino, pero sí frutas. Igual nunca me las llevan por esa imagen que tienen mía de hippie, de que nada me importa. Así que termino comprando mis frutas yo".

¿Qué tan hippie crees que te ven?
"Me he dado cuenta de que hay mucha gente que, por mi sentido del humor y mi estilo de asumir los programas, no se imagina que detrás de todo eso hay perseverancia y mucha disciplina. Ya son 11 años en una cabina de radio".

Según lo que has escuchado en Latin American Idol, ¿qué es lo más importante que debe tener un ídolo latinoamericano?
"Creo que lo que siempre te hace sobresalir es la originalidad. Pero no sé si Latin American Idol da espacio para eso, porque, según lo que he visto, cada vez que aparece una voz con un brillo distinto no pasa a la siguiente etapa, justamente, por rara. A lo mejor tiene que ver con el hecho de que Latinoamérica sigue hambrienta de artistas como los que ya existen: Ricky Martin, Cristian Castro… Y ¡ojo!, no lo critico".

Quizás en American Idol sí están en la búsqueda de esos "raros"…
"Exacto. David Cook, el ganador de este año, tiene un registro bien particular, a mí me recuerda mucho a Bruce Springsteen, por ejemplo. Fantasia Barrino (la ganadora de 2004) es otro ejemplo de esa búsqueda de originalidad, ella es tan auténtica que se lleva por el medio a una tipa tan excéntrica como Macy Gray, en mi opinión".

A todas estas, tú cantas…
"Me gusta cantar, pero trato de no hacerlo en público. Toqué la guitarra acústica desde que estaba en cuarto año de bachillerato hasta mis años en la universidad. Yo quería ser rockera".

¿Y qué pasó?
"Que tuve un novio cantante (Carlos Baute) y me di cuenta de que la carrera del músico implica unos sacrificios que yo no estoy dispuesta a hacer. Tienes que nacer con esa vocación".

En un evento de Fama, sudor y lágrimas se te vio cantar un tema de Alejandra Guzmán…
"¿Te acuerdas de eso? Era Hacer el amor con otro".

¿Por qué ese tema?
"Porque tiene un registro bajo, grave, que es perfecto para mí. Única y exclusivamente por eso. No tengo ni un disco de Alejandra Guzmán, es importante aclarar eso. En Latin American Idol, por ejemplo, jamás se me ocurriría ponerme a improvisar algo… con Jon Secada, Mimí y Gustavo ahí, ni loca. Cuando los concursantes me piden que cante desafino a propósito".

¿Quiénes son tus favoritos de esta edición?
"Paco, de México, y Margarita, de Panamá, que es una de las mejores, y me gustaba Francisca, de Chile. La edición de este año es bien curiosa: Centroamérica está figurando muy bien y Venezuela entró de broma. Y como ahora pueden concursar a partir de los 16 años, hay muchos que son casi unos niños, lo cual hace que sean como más transparentes que los de ediciones anteriores. Los lees facilito, sabes si están tristes, contentos o nerviosos y si no los lees, ellos te lo dicen (risas)".

Quizás te ven como una mamá…
"Te voy a pegar (risas). Como una mamá no, como un pequeño apoyo, alguien para desahogarse en medio de la competencia, pero sin un vínculo filial. La mecánica del show no permite esos niveles de acercamiento".

ADRADECIMIENTOS
• Richard Ching
Telf.: 0414 272.8355
• Vestuario: BCBG
C.C. Sambil, nivel Libertador.
Telfs.: 267.1310 / 9045
C.C.C.T. Nivel C2
Telf.: 959.0604

 

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