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La separación de Jennifer Aniston y Brad Pitt
La pareja de oro del cine estadounidense puso fin a su matrimonio después de diez años de convivencia, y nadie lo quería creer. Que si ella estaba muy ocupada y no quería tener hijos, que si él había caído en las redes de Angelina Jolie... lo cierto es que no hay quien desvíe su atención cuando se descubre un nuevo episodio en la vida de este trío de famosos. |
A despecho de las más agudas críticas, la también llamada prensa del corazón parece latir con más fuerza que nunca. Allí están los ejemplos de Gran Bretaña, España y Estados Unidos, donde reinan en el gusto del público las revistas y los programas de televisión que se especializan en descubrir las intimidades de los famosos. Raúl Chacón Soto
Cuando lea estas líneas casi con toda seguridad usted ya se habrá enterado del sorpresivo anuncio del matrimonio entre Angelina Jolie y Brad Pitt... y le habrá prestado no poca atención. No tema, nadie le culpará por ello. Después de todo cómo hacerse de oídos sordos —o vista ciega— ante la última revelación de la pareja sobre la que todo el mundo ha puesto los ojos encima en los últimos meses... Pero no ha sido sólo el devenir de esta unión lo que ha llamado la atención de tantos y ha ocupado titulares en la prensa rosa, y por qué no, en la prensa más seria. Allí está el centimetraje que se ha destinado al nuevo hombre en la vida de Jennifer Aniston —en la revista People comparan a su presunto novio, el también actor Vince Vaughn con Pitt, en términos, digámoslo así, enteramente físicos; es decir, a torso descubierto—, para no hablar de la comidilla de la que ha sido objeto la pareja que conforman Tom Cruise y Katie Holmes. ¿Por cierto, no había dicho que quería llegar virgen al matrimonio?
Que levante la mano el lector, por menos farandulero que sea, que no haya desviado su atención siquiera una vez hacia esa noticia ¿bien llamada? “del corazón” o el televidente que no haya detenido sus pasos cuando en la pantalla chica estaban transmitiendo, hace apenas unos días, la noticia de la boda de la bella Angelina con el no menos bello Brad Pitt. “¿Te imaginas qué estará sintiendo la pobre Jennifer?”, habrá dicho más de uno—... y es que, aunque usted no lo crea, las intimidades de los famosos —el material del que se nutre la prensa del corazón— es cada día de mayor interés para un número creciente de consumidores de información. Si no, que lo nieguen en Gran Bretaña, donde el diario sensacionalista The Sun es el más vendido —es cierto, no sólo publica noticias rosa, pero tiene en ellas uno de sus más fuertes pilares—, o en la misma España, donde las revistas y los programas del corazón no tienen competencia acaparando las ventas y la programación de los canales de televisión, con titulares de este tenor: Las fotos de Faina, desnuda; Hemos pillado a Marta, de Gran Hermano, haciendo top less; Bofetadas en La isla de los famosos; Manú Tenorio le quita la novia a Paquirrín...
La verdad es que cualquiera pudiera decir, a la vista de los anteriores titulares, que de corazón, muy poco tienen estas publicaciones y espacios televisivos. Estaría en lo cierto… Y es que lo que alguna vez fue la prensa rosa, con su mirada siempre cordial a la vida de los famosos, ha devenido, en algunos países —España a la cabeza—, en un nuevo tipo de programas donde el chisme malsano, el ataque burlón y la ofensa personal son los ingredientes básicos, para colmo aplicados a personajes que deben su fama no a su labor profesional o a alguna hazaña o a alguna clase de mérito, sino a la suerte de haberse atravesado en la vida de alguien realmente famoso o haber participado en un reality show o, sencillamente, haber sido lanzado al estrellato por la misma televisión bajo extrañas circunstancias…
Primeros pasos. Curiosamente, a pesar de su gran éxito, a la prensa rosa poco se le ha estudiado. Ha empezado a ser investigada, como asegura Maite Mercado en La información del corazón en televisión, debido a la influencia que ha ejercido en el resto de la prensa de información general desde mediados de los ochenta —qué periódico no se ha visto “contaminado” con información de esta tonalidad, por lo menos en alguna sección o página. Todos dedican espacio a lo que hacen los famosos, y más si son de la realeza o del mundo de la moda y el espectáculo.
Muchos han preferido definirla por lo que no es; en otras palabras, comparándola con otros fenómenos como el de la prensa “práctica” femenina de la que se diferencia principalmente por su obsesión con el personaje. Otros, como la misma Mercado, han ido mucho más allá, advirtiendo que comparte rasgos que definen al sensacionalismo (énfasis en lo personal, preferencia de las noticias triviales por encima de las importantes o trascendentes, y utilización de un lenguaje coloquial) aunque con una diferencia fundamental: el tratamiento que se da a las informaciones. Y es que “frente al tono amable de la prensa del corazón, las publicaciones sensacionalistas buscan el morbo y el impacto”.
Y llegó lo peor. Dado el interés del público por la información del corazón, no era de extrañar que la televisión se interesara por explotar, a su manera, el chisme, los rumores, los romances o cualquier gesto de los famosos. Pero lo que era una mirada a la vida de estrellas del cine o a personajes de la realeza o de la política, se transformó, en España y en otros países, en algo muy distinto: “La inmensa mayoría de los protagonistas no son actores, ni actrices, ni miembros de las Casas Reales. No son cantantes ni siquiera políticos… en la actualidad el negocio rosa es una gran mentira que mueve inmensas cantidades de dinero… Ya no venden los personajes con éxito profesional. Ni siquiera grandes divas de la ópera o bellas reinas iraníes. Hoy el corazón se nutre de desconocidos que dicen haberse acostado con otros desconocidos”, como dice Antonio Cambronero en el artículo La gran mentira.
Tanto espacio dedicado al mismo tema hacía presagiar lo peor… y lo peor, justamente, había llegado a la pantalla española. La saturación es una de las razones que explican el porqué de la aparición de esta nueva camada de famosos que, a decir verdad, no han hecho nada en la vida… Quienes pueblan gran parte de estos espacios televisivos son personajes de segunda y de tercera que reciben pago por aparecerse y hacer declaraciones escandalosas sobre otros. Si no había noticia, había que inventársela… ya sea creando un nuevo escándalo de la nada u ofreciendo grandes sumas de dinero por exclusivas, muchas de ellas prefabricadas, como bodas de artificio o reconciliaciones arregladas...
Por estos lares. En Venezuela el fenómeno rosa no ha alcanzado las proporciones ni ha llegado a los excesos que caracterizan el ejemplo español. Gusto por la vida privada de los famosos siempre ha habido, así como publicaciones y programas de televisión que se dedican a ofrecérsela a sus seguidores. Pero a excepción de las columnas de chismes que suelen aparecer en periódicos de dudosa reputación, y de algunos casos aislados de programas televisivos dedicados por entero al tema, la nota rosa sólo ocupa restringidos espacios en la prensa y el entretenimiento serios, donde no faltan referencias a los últimos amores de Tom Cruise o al matrimonio de alguien de la realeza... Y es que sustraerse de la tendencia mundial que hace del matrimonio del príncipe Felipe con Letizia todo un acontecimiento por el cual desvelarse, no es tarea fácil... Resulta un tanto extraño que en la tierra donde reina el culebrón, no exista esa fiebre por conocer lo que hacen las estrellas en sus horas privadas... aunque esto no quiere decir que cuando la ocasión se presenta en bandeja de plata, la curiosidad deje de mover millones, como sucedió con el recordado video de Roxanna Díaz —el más buscado por los venezolanos—, donde la actriz retozaba junto a su novio de aquel entonces, el también actor Jorge Reyes.
Al público hay que darle lo que quiere, reza una máxima que no está de más decir es una exaltación a la mediocridad. ¿Es esto lo que quiere el público, o lo que se le da sin más? Nadie puede negar que la prensa del corazón despierta la curiosidad de la gente —no sólo mujeres, pues ahora es cada vez más heterogéneo el consumidor de este tipo de noticias— pero hay límites en el tratamiento de la información, y con seguridad, el amarillo sobre el rosa es un exceso. Sin llegar a las exageraciones de algunos autores como Carlos Elías, para quien el cotilleo sobre la vida de los famosos no puede considerarse periodismo —sólo permiten el tono para atraer la atención sobre asuntos más serios, como se pretendió al principio de este artículo con la supuesta boda de Angelina y Brad— sin duda este tipo de información es el que tiene más adeptos, así como la de índole deportivo. Y es que se debe recordar que el interés que suscita responde, siguiendo los criterios de lo que es noticia, a uno de los valores más difíciles de explicar: el interés humano.
Por cierto, ¿ya se enteraron de lo último de la pobre Penélope Cruz?... La verdad es que de corazón, muy poco tienen estas noticias.

“No volveré a comprar un periódico hasta el día en que demuestren algún
respeto por la vida privada de las personas. No están satisfaciendo una
demanda del público. Están aprovechándose del sufrimiento de otros”.
—Gary Hough, ciudadano de Glasgow, como respuesta a la muerte de Lady Di |
El matrimonio de Grace Kelly
y el príncipe Rainiero
El 18 de abril de 1957, la actriz Grace Kelly se casó con el príncipe Rainiero de Mónaco, en la Catedral del principado, toda tapizada de lilas y flores de lis.
La novia llevaba un atuendo de encajes elaborado con 120 metros de tela, regalo de la Metro Goldwyn Mayer. La ceremonia, transmitida por televisión, fue vista por más de 30 millones de personas. El cuento de hadas se hacía realidad... para suspiro de millones de cenicientas. |
La boda de Carolina de Mónaco
con Philippe Junot
No fue una ceremonia esplendorosa, como la de sus padres, pero todo el mundo estuvo hablando de ella por lo que significaba: el matrimonio de la bella princesa con un desconcertante playboy. La propia Grace
le vaticinó poco tiempo a la unión, y estuvo en lo cierto, pues no duró ni dos años. Carolina, al igual que sus hermanos y, ahora, sus hijos, ha estado siempre bajo
el asedio de la prensa rosa, que ha encontrado suculento material en medio de tantas separaciones y accidentes fatales, como los que cegaron la vida de la propia Grace y de Stefano Casiraghi (el segundo esposo de la mayor de los Grimaldi). |
Madonna, siempre Madonna
Los picos de escándalo en la vida de esta cantante han sido tantos, que es muy difícil escoger sólo uno para este cardiograma... Allí están sus fotos de desnudos y su libro Sex o sus juegos sexuales con el cura negro en un video clip ochentoso o, más recientemente, su beso en la boca con la virginal Britney Spears. Hasta vestida de lady inglesa es noticia... y es que es Madonna, y siempre es noticia.
 
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La muerte de Lady Di
Ocurrida en París, puso en una situación realmente incómoda a la prensa
del corazón, pues la responsabilidad parecía recaer en los paparazzi que la perseguían sin tregua. A pesar de ello, no hubo revista ni programa de televisión que se abstuviera de comentar
lo sucedido con extensos reportajes y con trabajos donde se recordaba la vida de la idolatrada princesa. Aun cuando
la noticia causó una ola de indignación contra la prensa rosa —y peor aún, contra la sensacionalista— pronto el público volvería a comportarse como siempre frente a la noticia del corazón...
lo que quiere decir que seguiría devorándola sin contemplación. |
El rompimiento de Bennifer
La prensa estadounidense no se cansó de perseguir a la pareja conformada por Ben Affleck y Jennifer López. Quién sabe en cuántas portadas de People apareció el dúo al que dieron por
llamar Bennifer, o uno de sus dos integrantes, con el pretexto
de un beso robado —por las cámaras, claro está— o de un paseo romántico o de una visita a alguna tienda. Fue tanto el hostigamiento que no pocos atribuyen a esa causa la final separación. Todos querían saber cómo terminarían... y terminaron muy mal. |
El video casero
de Roxanna Díaz
En el ambiente local pocos eventos tan escandalosos como el que protagonizó la actriz Roxanna Díaz junto a su compañero del momento, Jorge Reyes. La venezolana no ha sido la única en pasar el mal trago de ver su performance sexual a la venta en la calle o rodando por Internet: su nombre acompaña al de otras grandes estrellas como Pamela Anderson y Paris Hilton... las rubias se divierten... y mucho, para alegría de sus admiradores. |
La boda real
del príncipe Felipe
y Letizia Ortiz
Dos días después de la boda ¡Hola! sacó un número con 366 páginas. Semana se lanzó al ruedo con 700.000 ejemplares dedicando 72 páginas al enlace.
El especial de Diez Minutos
ofrecía, además de las 134 páginas dedicadas a la boda, otras 78 donde se desmenuzaba la vida de la pareja, y, por último, Lecturas también se esmeraba con 78 páginas a full color sobre todos los incidentes del sonado matrimonio. |
El juicio de Michael Jackson
Los procesos judiciales contra las estrellas tienen muchísimo público... Basta recordar el caso de OJ Simpson que acaparó la audie ncia en 1995, y, más recientemente, el de Michael Jackson, que tuvo a los estadounidenses pegados a la televisión durante meses... Curiosamente, quienes fueron inocentes para los jueces, han quedado como grandes culpables entre muchos ciudadanos de a pie... la justicia es ciega,
han dicho mil veces, y también todo un espectáculo... |
Los rollitos de Alicia
Más famosa que por haberse llevado la corona del Miss Universo, lo fue por haber ganado en redondeces poco tiempo después del certamen... todavía se recuerda el régimen de ejercicios al que la sometió Donald Trump, televisado al mundo entero. Lo del video, por reciente, no merece mayores comentarios. |
El sol sale para todos
En Gran Bretaña cada día se venden alrededor de 18.898.000 ejemplares de diarios —en una población de 60 millones de habitantes—, cifra que sitúa a
la nación como la sexta potencia en venta diaria
de periódicos por detrás
de China, Japón, Estados Unidos, India y Alemania. De esos casi 19 millones, por lo menos tres millones y medio corresponden al temible tabloide The Sun,
el líder indiscutible en ventas en ese país, y séptimo del mundo. Ejemplo del más exasperante sensacionalismo, el temido diario tiene como uno de sus mayores atractivos el acoso al que somete a las figuras públicas, sin importar el medio donde se desenvuelven. Los miembros de la realeza en ese país, pero también los dirigentes políticos y las grandes estrellas del espectáculo y del mundo de los deportes, son los blancos preferidos en sus artículos, donde se ventilan no pocas miserias. The Sun ha dado mucho de qué hablar, y lo seguirá haciendo mientras mantenga el interés entre la población que mayoritariamente lo sigue comprando. Por los días cuando se preparaba este trabajo podía leerse en su dirección on-line —teñida de rojo, no
faltaba más— dos grandes destacados que lo dicen todo: Los hijos del futbolista Paul Gascoigne acusando de abusos físicos a su otrora famoso padre, y la siempre noticiosa Britney Spears asegurando que pronto buscaría la bendición del cabalá para su hijo. l |
Ver también en 52 aniversario:
- Latidos
- Pobre corazón que no alcanza su cordura
- Flechazo de serenata, flechazo de reggaeton
- La gran invicta: La telenovela
- Gente de buen corazón
- Inspirados
- En vos confío
- A lo físico
- Ganando la carrera
- ¡A subir el colesterol!
- Después del susto...
- Dieta cardiosaludable
- Moda
- Bazar
- Belleza. Gestos de amor
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