Células madre
Esperanza y
controversia
La teoría de que
la cura a todas
las enfermedades
se encuentra
dentro del propio
organismo cada
día parece más
cierta. La clave
está en descifrar
en su totalidad
el mecanismo
de acción de
estas milagrosas estructuras
orgánicas que, seguramente,
darán paso
a una nueva
era en la Medicina
Por Betzy Barragán
Foto: www.latinstock.com / SFH
La polémica que se inició cuando George W. Bush llegó a la presidencia de Estados Unidos, en 2001, aún se mantiene vigente. En ese momento, el recién instalado presidente anunció que podrían utilizarse fondos federales para el estudio de células madre embrionarias, pero sólo en las "líneas" de células con las que ya se estaba trabajando para esa época. Bush se opuso, y se sigue oponiendo, a estas investigaciones por motivos morales y religiosos, ya que, a su juicio, se destruyen embriones humanos para obtener dichas células.
La discusión ha sido retomada desde el pasado mes de junio cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que reduce las restricciones a las investigaciones de células madre que se llevan a cabo en ese país. Dicho proyecto ya recibió el veto del jefe de Estado, quien, además, salió al paso a las críticas en su contra diciendo que lo que hay que hacer es "motivar a los científicos cristianos". Incluso giró instrucciones para alentar y financiar con fondos federales a quienes busquen métodos para obtener células madre sin recurrir a embriones humanos. Quienes adversan a Bush opinan que, con esta decisión, lo único que busca es estar bien con Dios y con el diablo, y, de paso, advierten que las investigaciones serias se centrarán en países donde no existen tales restricciones.
Sin embargo, se ha abierto otra ventana en este campo, pues muchos científicos han reportado resultados alentadores en la utilización de células madre adultas, que pueden proceder de distintos órganos o zonas del organismo. El método de extracción es más sencillo y no supone la manipulación de embriones humanos, lo que hasta ahora ha sido el motivo de la controversia. En un artículo publicado en la revista National Geographic en julio de 2005, cuando el tema de las células madre estaba en su máximo apogeo, se decía, casi al final, que "con un poco más de esfuerzo sería posible encontrar nuevos tipos de células 'progenitoras' o 'troncales' -como también se les llama- en adultos, las cuales podrían ser tan versátiles como las de los embriones". Dos años han pasado y lo que, para ese momento, significaba una idea, hoy supone uno de los principales esfuerzos en las investigaciones de este tipo. Y en esta dirección es que se está trabajando en Venezuela, aunque en una escala muy pequeña. Varios profesionales de diversas ramas de la Medicina se han orientado hacia estos estudios que, según ciertas experiencias, tienen excelente potencial.
Las progenitoras
Las células madre son esas estructuras
capaces de autorrenovarse y de dar origen
a otros tejidos como, por ejemplo, células
de la sangre, células de la piel, células
del folículo peloso y una extensa lista más.
Éstas pueden provenir de embriones
(siempre que éste no supere la fase
de mórula, donde no ha ocurrido una
primera diferenciación celular), y se dice
que son totipotenciales porque tienen
la facultad de trasformarse en cualquier
tipo de tejido. Una vez que ocurre la diferenciación en el embrión, esas células totipotenciales pasan a ser pluripotenciales y son las que dan origen a los tejidos
y organos. Ya en esa condición se denominan organo-especificas. El ejemplo más claro es el de las que se encuentran en la médula ósea, las cuales son capaces
de originar todas las células de la sangre y del sistema inmune.
Foto: Andy Rain / Efe
Lo notable en el avance de las investigaciones es que hasta hace poco se creía que las células madre "órgano específicas" estaban limitadas a diferenciarse en las células de los tejidos donde residen, es decir, no podían dar lugar a otras estirpes celulares. Sin embargo, nuevos hallazgos confirman que éstas sí tienen la capacidad de diferenciarse a células y tejidos de otras localizaciones y linajes distintos. Estos experimentos han comprobado que células madre de adultos, cultivadas y sometidas a ambientes humorales distintos a los habituales, pueden reprogramarse (transdiferenciarse), y dar lugar a otros tipos celulares que hasta ahora se pensaba que eran incapaces de generar. Si esto es así, se podría pensar que no existe una diferencia esencial entre la célula madre embrionaria y la de adulto. Es en este punto donde todavía se mantiene la discusión, porque hay muchos estudiosos que están convencidos de que sólo las embrionarias tienen este poder. De todas formas, hacen falta muchos estudios más para poder establecer conclusiones. Hasta el momento, los científicos también han logrado aislar y cultivar células madre de adulto de la piel, la grasa subcutánea, el músculo cardíaco, el esqueleto, el cerebro, la retina y el páncreas, entre otros.
Proyecto venezolano
A finales de 2006 un grupo de investigadores de la Universidad Simón Bolívar ganó el Concurso Ideas en la edición de ese año con un proyecto denominado Celulab. Dicho estudio plantea instalar un laboratorio de terapias y tratamientos donde, mediante la investigación en bioingeniería, se pueda atender y beneficiar a un significativo número de venezolanos. La idea es, en un principio, brindar terapia celular cardíaca, producir parches de piel análoga y permitir el almacenamiento de células madre del cordón umbilical. En estas áreas ya se viene trabajando desde hace un tiempo y ya se han realizado algunas pruebas clínicas.
Karem Noris, doctora en bioquímica y miembro de la sección de bioquímica del Departamento de Biología Celular de la USB, explica que las personas que han sufrido infartos masivos al corazón serían las principales beneficiadas, pues su calidad de vida mejoraría considerablemente con la aplicación de la terapia celular cardíaca, la cual permite reemplazar las células muertas durante el infarto. "El procedimiento consiste en extraer del propio paciente -indica Noris- células troncales contenidas en su médula ósea mediante una punción en el fémur. Estas células se aíslan, se seleccionan las adecuadas, se multiplican y, cuando ya se tiene una cantidad ideal, se inyectan en el corazón de la persona para que éste empiece a regenerarse".
"Otros de los proyectos que estamos desarrollando y que está por aprobarse a través de Misión Ciencia, es el desarrollo de láminas de piel artificial para la gente que sufre quemaduras extensas o de úlceras varicosas o diabéticas. Estos estudios permitirían disponer de un biomaterial que contiene dos tipos de células que son análogos a la dermis y a la epidermis humana, lo cual favorece que el tejido se cure en menor tiempo y con mejores resultados estéticos. Esto ya está andando, sólo que estamos esperando recursos para trabajar a una escala mayor".
"También estamos trabajando con un grupo de oftalmólogos quienes, al principio, nos pidieron la preparación de un medio de preservación para poder conservar córneas humanas y, luego, poder trasplantarlas. Estamos ya en un proceso casi final, pero no lo hemos podido validar porque es muy difícil conseguir córneas humanas. Falta que se termine de aprobar una ley que permita tomar órganos de las personas fallecidas. La fase siguiente sería empezar a buscar materiales o combinaciones de materiales para empezar a producir córneas en el laboratorio".
En cuanto a la creación de un verdadero banco de sangre de cordón umbilical, "la idea principal es abaratar los costos y procurar que un número mayor de personas se beneficie y no que sólo esté disponible para aquellos que hayan guardado su cordón. Lo que hasta ahora se hace en el país es recolectar la sangre y enviarla a Estados Unidos donde se encuentra el centro, allí se tipifican y se almacenan las células, y, si son requeridas, se hace una petición para que las envíen. Este procedimiento tiene varios inconvenientes: primero, es muy costoso y segundo, no es muy práctico en casos de urgencias".
Presente y futuro
"Este es el siglo de las células", ha dicho Douglas Melton, biólogo de la Universidad de Harvard. Por su parte, Karem Noris expresa que ella ve la terapia celular como algo macro: "Se podrán desarrollar, mediante los conocimientos de bioingeniería y biomateriales, órganos completos dañados. De hecho, en algunos países se está hablando de regeneración mamaria y de reconstrucción de válvulas cardíacas. Las posibilidades son innumerables. Inclusive, ya se sabe que las células madre obtenidas en el tejido adiposo ofrecen una gran plasticidad (capacidad de transformarse) y ya están siendo utilizadas, en forma experimental, en tratamientos estéticos para el relleno de arrugas con resultados muy positivos, pues se ha visto en algunos pacientes una recuperación de los músculos faciales y de la turgencia del cutis". Pero es en el trasplante de médula ósea donde más se han aprovechado los beneficios de la utilización de las células madre. Gracias a ello, muchos pacientes se han librado de la leucemia. Este tipo de tratamientos, en los que se usa sangre de cordón, también se han llevado a cabo en pacientes con linfoma no Hodgkin, con cáncer de páncreas y de ovarios.
Se cree que la terapia celular también puede ser capaz de reparar cartílagos erosionados, por lo que se podrían beneficiar aquellas personas que padecen artritis reumatoide. También hay esperanzas en poder utilizar células madres en padecimientos neurológicos degenerativos como el Parkinson y el Alzheimer, al igual que en enfermedades crónicas como la diabetes.
Hay que aclarar que la mayoría de los resultados, aunque alentadores, aún son preliminares. Los científicos están convencidos de que la terapia celular dará lugar a una transformación sustancial de la práctica médica, pero todavía se precisan muchas investigaciones más.
Desventajas
Las células madre
embrionarias pueden
• Ser difíciles de controlar.
El método para inducir el tipo de célula
para tratar a una enfermedad en particular
debe ser definido y optimizado.
• Entrar en conflicto con el
sistema inmune del paciente.
Es posible que las células trasplantadas
difieran en su perfil inmune de las del
receptor y que sean entonces rechazadas.
• Ser éticamente controversiales.
Las personas que creen que la vida comienza
en el momento de la concepción dicen que el llevar
a cabo investigaciones en embriones humanos
no es ético, aun cuando el donante
dé su consentimiento.
Las células madre
adultas pueden
• Estar disponibles en cantidades limitadas.
Dependiendo del tejido de donde se extraen.
• Ser finitas. Bajo cultivo ellas no viven tanto
como las células madre embrionarias.
•Convertirse en células cancerígenas.
Si se cultivan in vitro por un tiempo
muy prolongado.
Fuentes
http://elpapeldelabolivar.dsm.usb.ve.
www.embrios.org/celulasmadre/un_mismo_fin.htm
www.ecojoven.com/uno/05/celulasm.html.
Revista National Geographic en español. Julio 2005
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