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La
vida por delante
Maytee Sepulveda vive en el espacio de
la gratitud. Desde hace dos años sus palabras ofrecen a los
lectores de Estampas un aliento distinto. En este aniversario su
consigna es recuperar la alegría de vivir. Mario
Aranaga. Fotografías: Guillermo Felizola
Maytee es una mujer agradecida por las cosas
más pequeñas de la vida. Repite con frecuencia la
palabra gracias, y lo hace en un tono y con una serenidad verdaderamente
contagiosos. "No es fácil ser agradecido todo el tiempo,
pero si hacemos un esfuerzo, siempre habrá una razón
para decir, gracias".
Cada frase que pronuncia parece una lección de vida, sin
embargo, para esta arquitecto de profesión, dedicarse a transmitir
con palabras simples un mensaje reconfortante y positivo se ha convertido
en parte imprescindible de su ser.
Todo comenzó hace más de 16 años
y desde ese momento Maytee Sepulveda no ha parado de dictar charlas
públicas en varios países del mundo, escribir libros
y transmitir su mensaje a través de la radio y la televisión.
Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Estados Unidos, España,
Costa Rica, y varias islas del Caribe han sido testigos de un mensaje
sencillo sobre los valores más esenciales del ser humano.
Sus cápsulas en la televisión,
los talleres de mejoramiento personal para empresas privadas, varios
programas de radio, libros y casettes, han complementado una serie
de grandes auditorios que cada día aumentan su interés
en conversar sobre los asuntos que pueden suavizar el oficio de
vivir.
"En estos momentos estoy haciendo todo
lo que puedo, televisión en La Tele, también en Univisión
Miami y mis encuentros con la gente... me encanta tener la oportunidad
de conversar sobre temas de la vida cotidiana, los problemas comunes,
las tristezas y las alegrías, transmitir con palabras simples
un mensaje de aliento, darle una mano a la gente para que recuperen
el entusiasmo, el optimismo y la esperanza de una vida mejor. Estoy
tan contenta y satisfecha con mi columna en Estampas, porque
es verdaderamente increíble la gente que se me acerca, que
me escribe, que me reconoce".
Maytte vive entre Miami y Caracas, tiene tres
hijas y hasta hace dieta.
"Yo no me siento un ser superior, no se trata de un problema
de ego, lo que hago, lo hago porque me alegra tener la oportunidad
-extraordinaria- de recordarle a la gente las cosas sencillas y
esenciales de la vida, que a veces se nos olvidan con mucha rapidez.
Mi mensaje no es nuevo, siento que no tengo nada nuevo que enseñar,
se trata de refrescar algo que todos sabemos". l
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Estampas para usted? |
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"Mucha gente está comprometida con Estampas,
muchos lectores la coleccionan, por eso mismo es que agradezco
el privilegio de escribir cada domingo para una cantidad enorme
de gente, escribir sobre las situaciones que pasamos y a veces
padecemos desde un punto de vista positivo, la intención
es que podamos cambiar nuestra perspectiva de la vida, para
tener una visión más optimista, inclusive, hasta
de las circunstancias más oscuras. Quiero contagiar
de energía positiva a los lectores, para que puedan
recuperar la pasión y el sentido de la vida, recordar
que aún a pesar de las situaciones difíciles
por las que atravesamos hay cantidad de otras positivas, beneficiosas
y gratas que también forman parte de la vida, y que
lo más importante es conectarnos a ellas para continuar
el camino, siempre nos podemos recuperar".
¿Bastará con las palabras?
"Lo importante es darle a la gente herramientas sencillas
y prácticas que le permitan recuperar la calidad de
su vida personal. Como arquitecto, hago un poco de restauración
del ser humano, para facilitar la búsqueda de la felicidad
y el bienestar, el resto depende de cada quien, es un trabajo
íntimo, doloroso -a veces- y sumamente personal".
¿Lleva más de cien entregas, el tema no
se agota ?
"Para nada, hoy lo que escribo tiene más pertinencia
que nunca. En estos tiempos es muy fácil perder el
balance, la armonía, y sobre todo la perspectiva real
de las cosas que realmente son importantes. Tenemos que concentrarnos
en el rescate de los valores esenciales y primarios del ser
humano, en los afectos, las relaciones, las bendiciones...
para que, poco a poco, vayamos recuperándonos y podamos
convertirnos de nuevo en esa persona que realmente somos:
valiosa, capaz, segura de sí misma, con autoestima,
fuerte, justa, centrada. Todos podemos volver a comenzar y
eso es una de las cosas más bellas que nos enseña
la vida, no importa lo que haya pasado, siempre se puede volver
a empezar. Y lo más importante, la vida siempre tiene
que ir por delante".
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Ver también en Encuentros:
- Uma Thurman. La musa
de Tarantino
- Al altar en carruaje
- Paseando en familia
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