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El chico de al lado
Por razones desconocidas hasta el día
de hoy, el joven Bill Morey
cometió un crimen. Max Haines
"Provenía
de una mala familia". "Era un chico abusado". Usted
ya ha oído los clichés. Un adolescente es aprehendido
y convicto por un crimen horrendo. Su historia pasada revela una
familia deshecha y un padre alcohólico. No es una sorpresa
que se haya convertido en una mala persona. La historia a continuación,
de todos modos, desafía la lógica convencional.
Bill Morey nació el 27 de junio de 1933
en Ypsilanti, Michigan. Los Morey vivían en una cómoda
cabaña blanca en Pearl Street. Bill padre era empleado de
la United Stove Co. La madre del chico, maestra de escuela, cuidaba
de que hubiese buen material de lectura en su hogar. El joven Bill
sería educado en un ambiente sano. Los Morey eran una pareja
feliz, una familia satisfecha.
El joven Bill nunca fue expuesto a malos hábitos
por parte de sus progenitores: iban a la iglesia regularmente y,
una vez cada tanto, el padre consumía apenas una botella
de cerveza en su casa.
Cuando Bill era un bebé, era la delicia
de sus padres. En sus años en el kinder, era un niño
promedio. A medida que crecía iba a la escuela dominical
regularmente y cantaba en un coro de jóvenes. Bill siempre
traía amigos a la casa y sus padres los recibían muy
bien. Los Morey generalmente salían de picnic los fines de
semana.
Bill llegó a un punto de quiebre cuando se descubrió
que era lento para la lectura. Una maestra le reportó a los
Morey que pensaba que Bill era un poco inmaduro. De todas formas,
al tiempo en que estaba en segundo grado, el reporte había
cambiado a "Es un chico encantador, y es un placer trabajar
con él, pero necesita un poco de ayuda adulta".
En 1941, la señora Morey dio a luz a
una niña. Los miembros de la familia y los amigos fueron
advertidos de no hacer mucho escándalo cuando Bill entrara
en la habitación. Bill estaba feliz con su nueva hermana.
Luego de completar el octavo grado en el Colegio
Roosevelt, Bill entró en la escuela secundaria Ypsilanti.
Por primera vez en su vida era lanzado en un ambiente no conocido
y tenía que hacer amigos nuevos. Más allá del
cambio drástico, a Bill le fue relativamente bien allí,
obteniendo notas un poco mejores que las promedio. Su coeficiente
intelectual era de 120. Además del currículum regular,
Bill estaba interesado en la oratoria. Tenía una voz para
radio natural y formaba parte de los grupos de drama del colegio.
En su último año, obtuvo el papel principal en la
obra de teatro escolar, y era miembro activo del club de radio.
A veces representaba a Ypisilanti High en competiciones intercolegiales
de oratoria. Ahora Bill estaba pensando en seguir una carrera en
radio o televisión. En retrospectiva, hubo algunos estudiantes
y maestros que detectaron a un Bill terco. Más allá
de sus éxitos evidentes, algunos sentían que era muy
rápido para contestar cuando algo no le salía como
lo esperaba. Otros lo describían como presumido.
Estas pequeñas faltas se aplican a miles
de adolescentes y poco contribuyen a diferenciar a Bill Morey del
resto de los chicos promedio que viven en pequeños pueblos.
El Bill de pelos ensortijados y 1.80 de altura podía verse
a menudo pasando el tiempo alrededor del Ra-Ru, un bar de soda y
restaurante.
Los nuevos amigos de Bill experimentaban con
alcohol. La primera vez que él y su compañero tomaron
una pinta de whisky en 10 minutos, Bill se enfermó terriblemente.
Pasaron meses antes de que Bill probara la cerveza. Cuando lo hizo,
la encontró bastante placentera. Muy pronto, estaba bebiendo
y andando por las calles con amigos, en un convertible, a veces
jugando peligrosamente.
Las amigas de Bill generalmente lo invitaban
a sus casas. La madre de una de las chicas decía: "Bill
Morey fue uno de los muchachos más agradables que jamás
vino a nuestra casa".
Bill se sumó a la reserva naval para
poder ir a la universidad. Esto involucraba el tener que pasar unas
entretenidas ocho semanas de entrenamiento en la base naval Grosse
Isle en Detroit. Cuando regresó, aplicó para la Universidad
de Michigan, pero fue rechazado con la sugerencia de aplicar nuevamente
luego de asistir un año a la facultad. Bill estaba desilusionado,
pero aceptó entrar en la facultad normal, situada cerca de
su casa.
La noche del 11 de septiembre de 1951, Bill
y dos amigos, Max Pell y Dan Myers, estaban paseando en el carro
de los padres del segundo. Dan no tenía la edad suficiente
para tener una licencia de conducir así que Bill tomó
el volante. Los chicos tomaron una docena de cervezas en la taberna
donde no pedían identificación, y se fueron a pasear
por las cercanías del hospital de la universidad.
Bill pensó que sería una buena
idea robar a una de las enfermeras. Max estuvo de acuerdo. Dan estuvo
en desacuerdo de forma poco contundente, y no hizo nada para desanimar
a los otros. Bill encontró una llave inglesa de 12 pulgadas,
en el carro. Le dijo a sus amigos que golpearía a la enfermera
en la cabeza y tomaría su cartera.
Pronto, la enfermera Shirley Mackley apareció caminando apresuradamente
por la calle. Bill se agazapó detrás de ella y levantó
la llave golpeándole la cabeza a la joven mujer. El joven
se sorprendió cuando su víctima gritó y salió
corriendo en vez de caer al piso como las víctimas de las
películas. Bill corrió hasta el carro y los muchachos
se apresuraron por la calle.
Shirley Mackley, quien no estaba gravemente
herida, reportó el ataque a la policía. Les dio una
descripción del atacante: probablemente 1.70, 85 kilos, alrededor
de 20 años.
La misma noche en el centro de la ciudad de
Ann Arbor, la policía detuvo a los tres muchachos luego de
que estallara una pelea en un salón de baile cercano. Eran
sospechosos de haber estado envueltos en la pelea y fueron llevados
a la central de policía. Mientras eran cuestionados, escucharon
los reportes que llegaban sobre el ataque de Shirlye Mackley. Una
vez que la policía estuvo convencida de que los chicos no
habían estado envueltos en la pelea en el salón, los
dejaron retirarse.
Unos días más tarde, Bill, Max
y otro amigo, Dave Royal, estaban pasando el tiempo con un conocido,
Dan Baughey. Durante el curso de la conversación, se mencionó
el ataque de la enfermera. Bill y Max reían mientras le contaban
cómo Bill había golpeado a la chica en la cabeza,
pero en vez de caerse, había salido corriendo y gritando.
Según Dan, Bill dijo que se estaba riendo tan fuerte luego
de golpear a la enfermera que casi no podía marcharse.
Cuatro días después del primer
ataque, Bill, Max y Dave estaban paseando por las calles cercanas
al hospital St. Joseph's. Había recién comenzado el
semestre de otoño en la Universidad de Michigan. Había
muchos estudiantes y enfermeras en las calles, incluso a la medianoche.
Pauline Campbell, una enfermera de 34 años, se estaba yendo
de St. Joe's para su dormitorio, a una corta distancia, calle abajo.
Bill Morey se escondió detrás de Pauline. Tomó
a la joven e indefensa mujer y, sin previo aviso, la golpeó
repetidas veces en la cabeza con un duro mazo de goma. Max y Dave
estaban manejando lentamente, siguiendo a Bill y a la enfermera.
Max había apagado las luces delanteras.
No se escuchó una palabra del atacante
ni de la víctima. Bill le pidió a Dave que lo ayudara
a mover el inmóvil cuerpo de Pauline Campbell. Los dos muchachos
lograron ubicar la cabeza de la víctima en el asiento del
auto, en el momento en que Max notó las sangrientas heridas
en la cabeza de Pauline. "No la pongas en el carro", dijo.
Dejaron caer el cuerpo y se fueron en el auto mientras Bill agarraba
la cartera de Pauline. Miró dentro y extrajo 1.50 dólares.
Luego lanzó la cartera al río Hurón.
Al día siguiente, Bill tenía
cena de domingo en casa de la novia. Otro invitado en la mesa sacó
a colación el tema del asesinato. Bill se excusó y
vomitó en el baño. Todos pensaron que el muchacho
estaba inusualmente malhumorado.
Dan
Baughey era un joven problemático. Como todo el mundo en
Ann Arbor e Ypsilanti, él había escuchado sobre el
asesinato. Pero Dan era diferente. El había oído a
Bill describir su primer ataque. ¿Podría Bill estar
envuelto en el segundo? Dan se encontró con Bill y Max. Estaban
comprensiblemente nerviosos y le rogaron que no dijera a nadie sobre
el primer ataque.
Finalmente, Dan le pidió consejos a
su padre, un orador. Su padre le dijo que fuera a la policía.
Dan lo hizo y los muchachos fueron arrestados inmediatamente.
Luego de mucho cuestionamiento, los tres dieron
distintas versiones sobre el asesinato. Todos acordaron en que Bill
realmente usó la cachiporra y todos estuvieron de acuerdo
en que los otros dos no hicieron nada para prevenir el crimen.
Bill Morey y Max Pell fueron hallados culpables de asesinato en
primer grado y sentenciados a cadena perpetua. David Royal fue hallado
culpable de asesinato en segundo grado y recibió una sentencia
que iba de 22 años a cadena perpetua. Dan Myers fue sentenciado
a 10 años por tomar parte en el ataque a Shirley Mackley.l
Ilustraciones: David Márquez
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