| Remedio milenario

El estiramiento tradicional puede aflojar los músculos tensos, pero el yoga brinda algo mejor: alivio de la tensión mental y el estrés. “La idea del yoga es que seamos capaces de escuchar nuestro cuerpo de nuevo”, dice el experto Rodeny Yee.
La grata sorpresa es la poca atención que debemos prestar para comenzar a sentirnos como una persona nueva, despreocupada y dichosa. Podría necesitarse tan poco como una sola sesión.
Hace seis años, Clive Wood, psicólogo de la Universidad de Oxford, dividió a 71 hombres y mujeres de todas las edades en tres grupos. Durante dos sesiones, un grupo practicó técnicas de relajación básica, otro trató de visualizar activamente la sensación de estar menos tenso y el tercero realizó una rutina de media hora de yoga que aprendían mientras la ejecutaban. Posteriormente, los que intentaron relajarse dijeron sentirse calmados, aunque lentos. El grupo de visualización sintió sopor e incluso frustración. Sólo los novatos de yoga se sintieron de maravillas. Dijeron que estaban menos nerviosos, más energéticos, casi rebosantes de alegría.
Se dice que el yoga, al relajar los músculos, rompe el círculo en el cual mensajes perturbadores viajan por el sistema nervioso en dirección al cerebro y luego de regreso. Las hormonas del estrés declinan y un elevado ritmo cardíaco retorna a un nivel normal.
En resumen: Practicar 30 minutos una vez a la semana parece ser una vacuna efectiva contra el estrés. Incluso hay ciertas evidencias de que puede aliviar el dolor causado por el síndrome de túnel carpiano.
Los expertos recomiendan que los novatos se inscriban en una clase para aprender las posiciones básicas. Las embarazadas y quienes sufren de ciática, glaucoma o hipertensión deberían preguntar qué posiciones tienen que evitar, mientras que todos deberían tener cuidado con aquellas en que se ejerce presión sobre el cuello. l
TRADUCCION: JOSE PERALTA |