VPH Una buena noticia
Una vacuna contra el virus del papiloma humano está próxima a ser aprobada. Le llaman la vacuna contra “el cáncer” y una vez que se empiece a aplicar podrían reducirse drásticamente las víctimas de VPH, trastorno que causa, anualmente, la muerte de más de 250 mil mujeres en todo el mundo. Idalia De León

En efecto, se trata de una muy buena noticia. El laboratorio Merck &Co. Inc, está a la espera de que la FDA (Food and Drug Administration) culmine el protocolo correspondiente para la aprobación de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), con lo cual se iniciaría su producción masiva y, en consecuencia, su aplicación entre los grupos más expuestos al virus. Numerosos estudios internacionales epidemiológicos y moleculares han confirmado que el VPH constituye un agente causal del cáncer cervicouterino, y existe evidencia suficiente que demuestra que el cáncer de origen infeccioso puede prevenirse mediante la inmunización.
Mejor conocido como VPH, este virus se transmite a través del roce de la piel de una persona contaminada con una sana durante el acto sexual, y ocasiona el crecimiento desordenado de verrugas en la zona genital tanto en hombres como en mujeres. Se han registrado y caracterizado completamente 100 tipos de VPH, de los cuales se sabe que 40 infectan principalmente el epitelio genital. Sobre la base de pruebas epidemiológicas moleculares extensas, estos VPH genitales se han dividido en tipos de bajo riesgo y oncogénicos de alto riesgo. Los tipos de bajo riesgo, como el VPH 6 y 11, se relacionan con verrugas genitales (condilomas acuminados) en la superficie externa de los genitales externos y ano. Los VPH oncogénicos de alto riesgo —existen, por lo menos, trece relacionados con cáncer invasivo del cuello uterino, en América Latina y el Caribe— son el 16, 18, 45, 33 y 31 como los dominantes.
El Centro Internacional de Investigación sobre Cáncer ha calculado que cada año ocurren casi medio millón de casos nuevos y más de 250.000 defunciones a nivel mundial. En América Latina y el Caribe se registran 83,9% y 81,2%, respectivamente, del total calculado de casos y defunciones. Hasta los momentos, la transmisión del VPH parecía descontrolada debido a que si bien el uso de condón evita en gran medida el contagio, no es fiable en todos los casos debido a que la piel que queda expuesta (sin protección) puede contaminar a una persona sana. Además, como los portadores pueden ser asintomáticos, y ningún examen hasta ahora comprueba la presencia del virus (sólo cuando ha surgido alguna lesión o verruga), la enfermedad continúa pasando de una persona, aparentemente descontaminada, a otra.
Un largo camino
A la par de la investigación realizada por Merck & Co. Inc., el laboratorio GlaxoSmithKline también desarrolló una investigación para encontrar una vacuna contra el VPH, en la que participaron alrededor de 18 mil mujeres de todo el mundo. El estudio, presentado en Interscience Conference on Antimicrobial Agents and Chemotherapy (Icaac), que el año pasado culminó su fase III, arrojó que tanto el grupo integrado por niñas entre 10 y 14 años, como el de mujeres entre 15 y 25 años, reaccionaron positivamente ante la vacuna, aunque fue el grupo de las más jóvenes el que generó mayor cantidad de anticuerpos contra los dos tipos de VPH que con más frecuencia se asocian al cáncer. Estos resultados, más que alentadores, ya habían sido precedidos por la buena noticia de que en la fase II, la vacuna en estudio había garantizado ciento por ciento su efectividad, según un estudio publicado en la revista Lancet.
Si bien lo que se pretende es que la vacuna proteja, en un principio, al mayor rango de féminas, una vez que se cumplan todos los protocolos necesarios para su aplicación, ésta se colocará únicamente (por lo menos en Estados Unidos) a los preadolescentes y adolescentes, a manera de estrategia de prevención contra el cáncer de cuello uterino. En efecto, Curtis Allen, subdirector de Comunicaciones del Programa Nacional de Inmunización de Estados Unidos, expresó en un trabajo publicado en el portal Pediatraldia.com, que el plan tentativo en Estados Unidos es aplicar la vacuna en niños y niñas a partir de los once años, antes de que inicien su vida sexual. Igualmente, la doctora Anna-Barbara Moscicki, profesora de Pediatría de la Universidad de California, señaló que “prevenir la infección producida por los tipos de VPH de alto riesgo es fundamental para reducir el cáncer de cerviz; en este sentido, una vacuna profiláctica contra estos tipos de VPH es necesaria para prevenir la infección en primer lugar. El hecho de haber observado niveles más altos de anticuerpos en las preadolescentes y adolescentes vacunadas en comparación con las mujeres adultas vacunadas ofrece una evidencia que nos anima a pensar que en ese grupo de edad una respuesta inmunitaria más potente se puede traducir en protección durante más tiempo”.
En América Latina, actualmente, las vacunas contra el VPH se están estudiando en dos proyectos. El primero, de la empresa Merck & Co.Inc., procura la obtención de una vacuna tetravalente contra los VPH 16, 18, 11 y 6. La investigación, que se realiza en Brasil, Colombia, México y Perú, cuenta con la participación de 25.000 personas. El otro ensayo con vacuna bivalente contra los VPH 16 y 18, se realiza en más de 14 países, incluidos Brasil y México, y lo lleva a cabo el laboratorio GlaxoSmithKline.
Con la incorporación de la vacuna contra este virus se contribuiría a evitar el contagio, el cual ocurre de manera indiscriminada, pues la mayoría de las personas ignoran que son portadoras de VPH debido a que pueden no presentar síntomas durante toda su vida. Aunque hay gran optimismo en cuanto a la introducción de vacunas contra el VPH para la prevención primaria del cáncer cervicouterino, será fundamental seguir recalcando la importancia de la prevención secundaria mediante la consulta anual con el ginecólogo y la realización de Papanicolau. l
Especialista consultado:
Amando Martín. Infectólogo
Mayra León. Médico ginecólogo
Fuentes consultadas:
www.healthFinder.gov
www.elmundosalud.com
www.noticias.com
www.pediatraldia.com
www. paho.org
www.aapredbook.org/news/vaccstatus.shtml
| LO QUE HAY QUE SABER |
l No todos los tipos de VPH producen
verrugas. Cuándo éstas aparecen suelen presentar la forma de una coliflor y crecer hasta un poco más de una pulgada
si no han sido tratadas.
En las mujeres comúnmente aparecen
en los labios vaginales y en el borde
de la abertura vaginal; y en los hombres, en la punta del pene. El ano también puede verse afectado por las células cancerígenas. Existen otras lesiones
más imperceptibles que se alojan
en el cuello del útero.
l Cuando las verrugas surgidas
por el VPH no son atendidas, éstas
pueden crecer descontroladamente,
lo cual dependerá del sistema
inmunológico del paciente.
l No todas las personas contagiadas
con los tipos de VPH causantes
del cáncer necesariamente lo desarrollarán. Lo recomendable es realizarse cada tres meses la prueba Papanicolau.
La frecuencia de este examen se irá
prolongando dependiendo de la respuesta inmunológica del paciente.
ll Para evitar el contagio se recomienda
no cambiar frecuentemente de parejas
sexuales, y utilizar preservativo cada vez que haya un encuentro sexual.
l Una persona que presente verrugas
o lesiones debe abstenerse de mantener relaciones sexuales, pues la transmisión
al otro individuo será ciento por ciento probable si la persona sana presenta
algún tipo de lesión que sirva de puerta
de entrada al virus.
l La visita frecuente al ginecólogo podrá atajar y controlar la presencia de condilomas. Los varones, ante cualquier duda, deben hacerse ver por un especialista (urólogo), a fin de que se realice el chequeo correspondiente. |
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| NUMEROS EN ROJO |
l Según la Organización Mundial
de la Salud, cada año se reportan
en el mundo aproximadamente 500 mil nuevos casos de cáncer de cuello
de útero, lo cual lo convierte
en un problema de salud pública.
l Se considera que más de 80
por ciento presentará, por lo menos, una infección por VPH antes
de los 50 años.
l En los países subdesarrollados,
menos del cinco por ciento
de las mujeres se ha hecho alguna
vez una citología. |
FOTO: WWW.IDEASSTOCK.COM/CORBIS/JOSE LUIS PELAEZ, IN
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