| Palmeras
a buen
resguardo
Las palmeras siempre se identifican con lugares paradisíacos, islas desiertas, selvas tropicales y apacibles jardines. En realidad, ése es su hábitat natural, en las regiones cálidas y semidesérticas del globo. Debido a sus características, estas plantas se adaptan perfectamente al interior de nuestras viviendas, soportando el ambiente seco producido por el calor, e incluso las bajas temperaturas de los hogares con aire acondicionado. Justamente es su resistencia y capacidad de adaptación lo que permite la permanencia de esta planta en pasillos, terrazas y patios interiores, siempre y cuando estén bien mantenidas.
Transplante
Si está en maceta o jardinera debe practicar el transplante cada cinco o seis años, retirando una o dos partes de tierra y raíces y plantándola de nuevo en el mismo recipiente, siempre que éste sea proporcional al volumen de la planta. El mejor momento para realizarlo es en el mes de marzo.
Poda
No requiere poda, tan sólo de limpieza; es decir, con cortar sólo las hojas y retirar las semillas es suficiente.
Enemigos
Las palmeras resisten bastante bien los ataques de parásitos. Su enemigo más común es el exceso de humedad en la tierra. Este último es la causa habitual de su muerte, así que asegúrese de que la tierra se seque entre riego y riego.
Abono
Necesita un abono para plantas de interior, que se debe aportar periódicamente durante la época cálida, cada dos riegos.
Si sus hojas se vuelven amarillas
Es normal si la planta posee más de tres hojas. De no ser así, suele ser debido al exceso de riego, a las bajas temperaturas o a los rayos solares. También es posible que se deba a falta de hierro. Así que le toca a usted averiguar el motivo.
Si sus hojas tienen manchas marrones
Son quemaduras provocadas por los rayos del sol o por la proximidad de una fuente de luz intensa (lámpara, foco, bombillo). Cámbiela de lugar y elimine las hojas afectadas. Aunque también es posible que sea motivado por regarla a pleno sol, actuando el agua como lupa provocando que los rayos solares quemen las hojas.
Buenos consejos
La luz difuminada es preferible a la directa, por lo que no deben colocarse cerca de ventanas (en el interior), y nunca recibir la luz del sol directamente en el exterior.
El agua estancada provocará manchas negras en sus hojas y posiblemente su muerte. Y, además, si es posible debe regarla con agua limpia o de lluvia. l
|