| Rotí
Un plato con historia y sabor
Esta palabra -que significa pan- de tan
sólo cuatro letras, está plena de sabores y aromas.
De origen hindú, llegó a Venezuela desde Trinidad.
Y vino para quedarse. Eduardo Castañeda
W. Fotos: Contratipo

La primera vez que probé el rotí
fue en El Callao, sentado en la acera de una calle, un lunes de
carnaval, a las tres de la mañana. Una bella y esbelta trinitaria
lo vendía acompañado con una salsa picante de mango
verde. Ese desayuno tempranero me causó impacto al comerlo
y no sólo por lo condimentado del plato. Los aromas del curry
se me subieron a la cabeza y empecé a descifrar los sabores,
a dejarme llevar por la experiencia lúdica, cultural e íntima
del comer. Pensé sobre nuestra identidad alimentaria, a veces
integrada y en otros casos yuxtapuesta; en nuestra historia de migraciones
y contrabando, donde los sabores recorren caminos escondidos y difíciles
de registrar.
Rotí es una palabra hindi y urdu,
dos lenguas derivadas del sánscrito, que significa pan. Sus
ingredientes básicos son la harina de trigo y el agua, aunque
existen variantes. El chapati se hace con masa harina integral extendida
en discos de 12 cm aproximadamente y se cocina en “lavas”,
unas planchas de hierro parecidas a nuestros budares. El poori se
elabora de la misma manera que el chapati, pero se fríe en
aceite o ghee (mantequilla clarificada) muy caliente.
Sea cual sea la versión, el rotí
está presente en todas la mesas hindúes como elemento
principal o como acompañante de guisos. Su popularidad se
extiende a los países vecinos de la India y, debido a la
larga historia migratoria de este país, el rotí también
se ha expandido por todo el mundo: en Londres, en Africa, donde
se utiliza harina de sorgo fermentado; en el Caribe inglés,
especialmente en Trinidad y Tobago, donde constituye la comida rápida
por excelencia.
En esta isla, los rotí más
populares son el dosti rotí o rotí de la amistad que
consiste en dos panes pegados en los extremos y asados; el dhalpurie,
relleno con harina de arvejas, y el Buss up shot, que se
trocea y sirve de guarnición a guisos y currys. El acompañante
clásico es el chutney, sea de tamarindo o de mango, y el
kutchela, una preparación de mango verde, vinagre, aceite,
guindilla y una mezcla de especias llamada que contiene semillas
de cilantro y de hinojo, fenugreco, comino y mostaza.
Un poco de historia
Desde finales del siglo XVIII España va perdiendo hegemonía
en territorio americano. Venezuela, Colombia y los paises andinos
se independizan, mientras que Haití pasa a manos francesas
y Trinidad es ocupada por los ingleses.
En 1833, el imperio inglés abolió
la esclavitud y muchos pobladores de origen africano abandonaron
las haciendas de cacao, algodón y azúcar. La falta
de mano de obra barata estimuló la inmigración a Trinidad
de hindúes y chinos, quienes incorporaron el uso del curry
en polvo o masala, la leche de coco en las preparaciones saladas,
los chutney, los encurtidos e impulsaron el uso de vegetales tales
como la berenjena, el arroz y el jengibre.
Si bien durante la colonia ya existía
relación comercial entre Venezuela y Trinidad, en los inicios
de nuestra historia republicana este vínculo se intensifica
y permanece hasta mediados del siglo XX. Las migraciones fueron
en los dos sentidos. Algunos venezolanos viajan a la isla para buscar
trabajo y probar fortuna, mientras que por el Delta del Orinoco
y la península de Paria entran productos importados, recetas
y costumbres de las antillas inglesas.
Todo este universo de sabores está
presente en la cocina venezolana, especialmente en el oriente del
país. Allí son populares las akras (torticas fritas
de bacalao), el talkari, y las bebidas refrescantes mabí
y yinyabié. En Guayana, este último se prefiere fermentado,
lo cual se logra enterrando la botella durante varios días.
En Ciudad Guayana, el rotí es preparado
actualmente por cocineras caseras de origen trinitario y también
se vende en puestos ambulates; por lo que es un plato ampliamente
conocido en la región. He aquí unas recetas para quienes
se animen a experimentar con esta sazón. l
eduardocw@cantv.net
Glosario
de cocina trinitaria
Akra: torticas
de bacalao o pescado salado, tomillo, cebolla
Calalú:
sopa espesa con carne o pescado, hojas verdes tales como la acelga,
hojas tiernas de ocumo y la espinaca, verduras y quimbombó
Chutney:
Especie de mermelada agridulce que se prepara con mango, tamarindo,
coco o lechosa verde
Curry:
mezcla de especias de origen hindú hecha con comino, semillas
de cilantro, fenogreco, canela, clavo, cúrcuma, entre otras.
También designa todo tipo de guiso hecho con esta mezcla
Dhaal: harina
o guiso de arvejas. Con la harina se rellena el dhalpouri
Geera: comino
Ghee: mantequilla clarificada, lo incrementa el punto de fusión
de esta grasa
Yinyabie:
deformación fonética de Gingeer beer. Bebida a base
de jengibre, maíz y arroz
| Curry de pollo o
talkari |
l
1 1/2 kg de pollo entero
l 750 gr de cebolla en cuadritos
l 150 g de cebollín picado
finamente
l 500 g de papa en cuadritos
l 750 gr de berenjena
l 250 gr de pimentón
verde
l 100 gr de ají dulce
rojo
l 60 gr de curry de madras
l Aceite onotado
l 500 ml de fondo de pollo
l Una ramillete de cilantro
l Sal y pimienta al gusto
|
Limpiar, despresar el pollo (muslo y pechuga)
y deshuesar la pechuga. Macerar con parte del curry, pimienta
y sal, por lo menos durante una hora |
| Ponerle sal a la berenjena y dejarla
reposar durante una hora. |
| Dorar el pollo por los dos lados y agregar
la cebolla, el cebollín y el resto del curry. Cuando
la cebolla esté tierna, agregar la berenjena, el fondo
de pollo y la papa. Tapar y cocinar a fuego lento. |
| Cuando todo esté cocido, retirar
las presas de pollo y trocear la carne. Agregar a los vegetales
el ramillete de cilantro y volver a incorporar el cilantro. |
| Chutney de tamarindo
y lechosa verde |
l
1 panela de tamarindo
l
250 g de lechosa verde
l
250 g de cebolla
l
150 g de ají dulce
l 150 g de pasitas
l
Un ramillete de cilantro
l
Una ramita de canela
l
1/2 cucharadita de clavo
l
1/3 cucharadita de semillas de cardamomo
l
300 g de azúcar
l
15 g de sal |
Remojar la panela en agua y frotar con
las manos hasta que se desprenda la pulpa. Añadir más
agua y pasar por un colador. Reservar. Rayar la lechosa y reservar. |
| Picar la cebolla y el ají dulce
en juliana. Sofreír la cebolla con la mitad del azúcar
hasta que caramelice. |
| Incorporar la pulpa de tamarido, la lechosa,
el resto del azúcar, las pasitas y las especias. Cocinar
a fuego mediano durante media hora. |
| Agregar el ají dulce y el ramillete
de cilanto y cocinar 10 minutos más. |
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